La epilepsia en perros

Francisco María García · 4 octubre, 2017

La epilepsia en perros es un trastorno físico que acomete el cerebro y puede ocasionar crisis de movimientos no coordinados. No es una enfermedad letal, pero saber reaccionar frente a una crisis epiléptica puede salvar la vida de tu mascota.

El cerebro es un órgano de múltiples tareas. Es responsable de interpretar y traducir los estímulos externos a las demás células. Asimismo, se encuentra vinculado y controla todos los procesos metabólicos del organismo.

La actividad neuronal

Toda esta dinámica es en gran parte posible porque el cerebro está compuesto por neuronas. Estas células se comunican entre sí a través de impulsos eléctricos, llevando y trayendo los estímulos percibidos y las informaciones interpretadas. A este fenómeno eléctrico se denomina sinapsis.

Cuando una afección alcanza las neuronas u otro componente cerebral, no solo el metabolismo puede verse afectado. También se deterioran las funciones intelectuales y /o emocionales.

Autor: Soggydan Benenovitch

La epilepsia en perros es una de las patologías más frecuentes que puede desarrollar nuestro mejor amigo. Conocer los síntomas de las crisis epilépticas y saber cómo prevenirlas puede mejorar su calidad de vida.

¿De qué se trata la epilepsia en perros?

Al contrario de lo que se puede pensar, la epilepsia en perros no es una enfermedad psicológica o mental. Los animales acometidos no poseen ninguna dificultad para aprender o deficiencia de carácter.

La epilepsia idiopática se trata de un trastorno físico que puede acometer algunas neuronas. Su principal y único síntoma visible son las denominadas “crisis de incendios descoordinados”.

Las crisis epilépticas pueden presentarse secundariamente a otras enfermedades. Es el caso de los tumores cerebrales, los fallos hepáticos o cardiacos, el moquillo, la diabetes, los traumatismos y/ o intoxicaciones. En estos casos, se trata de un síntoma alarmante del avance de afecciones severas.

Causas en origen

La causa primaria del síndrome se desconoce. Se ha verificado que las razas de mayor tendencia genética a sufrir epilepsia son: Pastor Alemán, San Bernardo, Beagle, Setter Irlandés y Poodle francés (Caniche).

El avance de los estudios revela que las crisis epilépticas se deben a un exceso de actividad eléctrica en algunas neuronas. Estas células se ponen hiperactivas y la excitación extrema puede afectar la función cerebral momentáneamente.

Es por eso que durante una crisis epiléptica el paciente puede presentar descoordinación motora. Además, también puede haber movimientos involuntarios y excesivos, alteraciones comportamentales y/o pérdida temporal de conciencia.

¿Cómo son los signos de las crisis epilépticas?

Los especialistas dividen el ataque epiléptico en 3 etapas:

1ª etapa: “Aura

Se presentan los síntomas iniciales que anuncian la crisis epiléptica: nerviosismo, inquietud, hiperactividad, salivación excesiva, temblores y/o enajenación.

Esta etapa puede durar apenas unos segundos o permanecer por días. Por eso, este es el momento crucial para impedir el avance del ataque.

2ª etapa: “Ictus”

Consiste en el episodio de ataque epiléptico en sí mismo y suele durar algunos segundos.

Generalmente, el perro sufre una pérdida de conciencia y se cae de costado. Enseguida presenta movimientos involuntarios como pedaleadas, remadas o patadas. También puede perder el control de sus vías urinarias y anales.

En caso de que no sea posible frenar el ataque, es indispensable reaccionar correctamente durante el episodio para evitar que el perro se lastime.

3ª etapa: “Pos Ictus”

Es la etapa siguiente al episodio epiléptico.

El perro suele estar agotado y desorientado. Puede tardar algunos instantes para retomar la conciencia sobre su entorno y volver a confiar en los estímulos externos. En algunos casos, se presenta un cuadro de ceguera y parálisis temporarias.

¿Cómo tratar la epilepsia en perros y prevenir las crisis?

El tratamiento de la epilepsia en perros consiste en aliviar los síntomas, ya que la causa primaria se desconoce. Normalmente se administran medicamentos anticonvulsivos.

Autor: LuAnn Snawder Photography

Vale la pena recordar que el veterinario es el único profesional capacitado para recomendar un tratamiento adecuado a cada animal. Por eso, al reconocer los primeros indicios del ataque epiléptico es imprescindible la visita al experto.

¿Cómo reaccionar frente a una crisis epiléptica de tu mascota?

  1. Mantener la calma y actuar racionalmente.
  2. Colocar el animal en una superficie plana y estable, impidiendo que se lastime al caerse o golpearse. Se puede poner el animal sobre colchonetas o almohadas limpias para que esté más cómodo.
  3. Jamás intentar sacar la lengua o poner la mano dentro la boca del perro. El animal puede morder su propia lengua o lastimar a la otra persona inconscientemente.
  4. Dejar que el perro se recupere a su tiempo cuando termine el ataque. Es necesario proporcionar un ambiente tranquilo y no ahogar el animal con desesperación.
  5. Si el veterinario ha recomendado un tratamiento para evitar convulsiones, hay que proceder conforme a esas indicaciones.