¿Cómo actuar ante un ataque de epilepsia en los perros?

Francisco María García · 15 julio, 2016

La epilepsia en los perros es una patología que suele ser hereditaria, y más común en algunas razas determinadas, como es el caso de: Pastor Alemán, San Bernardo, Setter, Beagle, Caniche, algunos Dachshund y Basset Hound. El primer ataque epiléptico suele darse a menudo en perros con edades comprendidas entre los seis meses y los cinco años.

Cinco serían las pautas fundamentales que debemos seguir en caso de producirse un ataque epiléptico: conservar la calma, tumbar al perro, no intentar sacarle la lengua, dejar que se recupere y seguir el tratamiento recomendado por el veterinario. La epilepsia no implica la muerte, pero puede suponer un accidente grave para el can.

caricia de perro

Pasos a dar frente a un ataque epiléptico de nuestra mascota

  • Lo primero es conservar la calma y colocar al animal de manera que no se golpee o caiga de un lugar elevado. Tengamos en cuenta que en esos momentos el perro no es consciente de nada de lo que hace.
  • Hay que tumbar al animal en una superficie mullida, como puede ser una colchoneta, cojines, etc., para que esté cómodo y no se haga daño debido a las convulsiones.
  • No es buena idea sacar la lengua del perro con el fin de que respire mejor o de facilitar la entrada del aire. El riesgo de que se la muerda es real.
  • Cuando ya ha terminado el ataque epiléptico, tenemos que dejar que el animal se recupere en un lugar tranquilo porque lo más normal es que tras el esfuerzo físico que las convulsiones producen, quede agotado.
  • La visita al veterinario es obligada. Será él quien imponga el tratamiento adecuado en caso de que así lo considere. Suele consistir en la administración de valium, un relajante muscular que se aplica por vía rectal.
  • Para posteriores ataques epilépticos, los propietarios del perro tendremos las pastillas o el tratamiento a mano para aplicarlas inmediatamente por vía rectal.

Anticipación

Un ataque epiléptico en un perro puede tener diferentes grados de intensidad. Hay algunas señales que nos indicarán que nuestro amigo está sufriendo uno de estos ataques. Por ejemplo, si el can se muestra más nervioso e inquieto de lo normal, es un signo de que algo está ocurriendo o de que algo va a ocurrir.

Curación

Por lo general, los ataques epilépticos duran menos de uno o dos minutos, aunque para los propietarios que sufren la situación puede parecer una eternidad. Una vez que finaliza el proceso, el perro queda agotado y también desorientado.

Los expertos recomiendan tranquilidad y calma para las personas que acompañan en esos momentos difíciles a su mascota. Lo primero a considerar es que la epilepsia no mata, aunque visualmente sea tan aparatosa y angustiosa. Tampoco se conocen efectos secundarios directos. Lo que sí puede suceder, y es lo que hay que evitar, es que el animal se golpee o se muerda la lengua.

La denominada epilepsia idiopática en perros es incurable y es muy probable que requiera un tratamiento durante toda la vida. Tampoco puede detectarse a través de análisis o radiografías y, en general, no necesita tratamiento de urgencia, salvo que los ataques se repitan cada poco tiempo. Esto último sí sería muy peligroso para el can.

Podemos estar seguros de que el animal no sufre durante el ataque, y que rara vez provoca la muerte. En los casos en que la epilepsia está causada por un tumor cerebral o por una isquemia (disminución del aporte sanguíneo arterial), se puede operar al animal. En el caso de que los ataques sean muy frecuentes, se aplica un tratamiento a base de medicamentos adecuados.

Algunos consejos útiles para la epilepsia

Técnica Ttouch, acariciando a un perro

  • Se trata de una enfermedad crónica. Una vez diagnosticada, lo más habitual es que el tratamiento para nuestra mascota deba seguirse para toda la vida.
  • La primera vez que percibimos en nuestro amigo síntomas que puedan ser parecidos a los de un ataque epiléptico, se debe acudir al veterinario.
  • Para reducir al mínimo estos ataques epilépticos, es necesario seguir al pie de la letra el tratamiento recetado por el veterinario.
  • El perro epiléptico debe tener un ambiente relajado, ya que las situaciones de estrés son a menudo factores que originan los episodios epilépticos. En lo posible, el entorno del animal debe ser tranquilo y sereno.