La cistitis en perros

Francisco María García · 28 septiembre, 2017

Es más habitual de lo que se cree. La cistitis afecta a perros de todas las edades y es una patología que debe tratarse cuanto antes. Veremos en qué consiste y los signos a tener en cuenta para tomar medidas sin pérdida de tiempo.

¿Qué es esta enfermedad?

La cistitis en perros es una infección que se produce en la vejiga urinaria del animal. Es bastante frecuente, además de molesta.

La causa por la que aparece es la presencia de bacterias que ingresan a través de los intestinos y pasan por la uretra hasta llegar a la vejiga. Allí provocan una inflamación que en muchas ocasiones va acompañada de dolor.

Según los estudios médicos realizados a perros con cistitis, la bacteria que suele detectarse generalmente es la Escherichia coli. Aunque puede darse la presencia de otro tipo de agentes patógenos. La cistitis puede ser aguda o crónica y será necesario tratarla cuanto antes.

Perro paseando con correa
Por su parte, como la uretra de la hembra es más corta que la del macho, la afección es más frecuente en las perras. Por ello es imprescindible mantener una correcta higiene como forma de prevención.

Cistitis en perros: síntomas

Aunque conocemos a nuestras mascotas, muchas veces consideramos un cambio de comportamiento como algo sin importancia o una cuestión transitoria. Pero hay que tener cuidado con ello, porque bien puede tratarse de un síntoma que revela la presencia de una enfermedad o el comienzo de ella.

Y lo ideal es detectar el problema en sus inicios para que el tratamiento sea más sencillo. De esa forma, la infección estará menos avanzada.

Ahora bien, ¿cuáles son los signos a los que prestar atención en el caso de la cistitis?

  • El cambio de comportamiento es uno de los síntomas. Si tenemos en cuenta que este tipo de infecciones causa molestia, la manera que tienen las mascotas de manifestarlo es a partir de conductas no habituales.
  • Quejas o lloriqueos. Podemos detectar que el animal se lamenta al orinar. Esto será causa de que siente molestia y dolor.
  • Micciones más frecuentes. La vejiga almacena la orina de los riñones. Cuando las paredes de ésta se inflaman por la cistitis y tiene menor espacio, nuestro perro tendrá necesidad de orinar más continuamente, pero menos cantidad. Este es uno de los signos más comunes. Es posible que muchas veces aparezcan signos de sangre. Por ello, si nuestra mascota orina en lugares o momentos poco habituales, no lo atribuiremos a un repentino capricho, sino a una sintomatología.
  • Dificultad para orinar. Si observas que tu perro da vueltas y no consigue orinar, ten en cuenta que puede tratarse de un problema. Ya sea por la misma infección o por la obstrucción de la uretra, es fundamental consultar con un veterinario para que sea él quien detecte la enfermedad.
  • Hiperactividad. La molestia que causa la enfermedad, la necesidad de orinar frecuentemente o la imposibilidad de hacerlo, hacen que el animal se encuentre más activo de lo habitual.
  • Bebe más de lo normal. Si esta conducta va acompañada de alguna de las anteriores, es una señal de alarma a considerar. También puede ser que el problema esté afectando a los riñones.

Tratamiento

Es importante haber observado bien los síntomas y conductas del can para transmitirlas al veterinario.

El diagnóstico y la forma de tratar a tu mascota dependerá del criterio y la situación. Pero lo más probable es que realice un análisis de orina. Ello se hace para detectar con precisión el problema y evaluar la causa y su estado.

También puede que sea conveniente realizar una ecografía, radiografía, etc.

El tratamiento de la cistitis en perros suele basarse en la administración de antibióticos recetados por el veterinario. Su correcto seguimiento es importante para la recuperación total de la mascota.

Es ideal controlar que el perro beba suficiente agua. Esto favorecerá a que la recuperación sea completa.

¿Es posible prevenir la cistitis?

Siempre existen hábitos que favorecen la prevención de las enfermedades. En este caso, el beber suficiente agua es beneficioso para evitar deshidratación y la posible aparición de bacterias.

También son muy importantes una correcta higiene y una alimentación sana. Además, hay que llevar el calendario de vacunación al día y una consulta regular al veterinario de confianza.

Todas estas conductas son importantes para prevenir, no sólo la aparición de cistitis, sino de muchas otras afecciones.