La artrosis en perros

Francisco María García · 27 septiembre, 2017

La artrosis en perros es una enfermedad que afecta las articulaciones y ocasiona pérdida progresiva de la capacidad motora. Acostumbra a ocasionar mucho dolor y puede desarrollarse de forma asintomática. Por ello es necesario estar atentos a las pequeñas señales que demuestra nuestra mascota.

Composición de las articulaciones

Las articulaciones son estructuras de cartílagos delicados y muy flexibles que se encuentran en la unión de los huesos. Su función es dar movilidad a la rígida estructura ósea. Un esqueleto sin articulaciones se rompería fácilmente al dislocarse y terminaría privado de su capacidad motora.

En un organismo joven y saludable, los cartílagos son gruesos, flexibles y están intensamente lubricados por el líquido sinovial. Este fluido se dedica a proteger los huesos y articulaciones del desgaste producido por el roce continuo durante los movimientos.

Por el paso de los años o a algún trastorno orgánico estas estructuras se van gastando y perdiendo flexibilidad. Una de las alteraciones más frecuentes en estos cartílagos articulares es la artrosis, que puede afectar a humanos y perros.

Reconocer tempranamente los síntomas de la artrosis en perros puede garantizar a nuestra mascota una vida más activa y saludable.

¿Qué es la artrosis en perros?

Se denomina artrosis a los cambios degenerativos que afectan los cartílagos articulares. Es una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a muchos mamíferos domésticos y salvajes.

La artrosis en perros posee diferentes intensidades y suele ser una enfermedad progresiva de larga duración. Quiere decir que el animal que padece de artrosis tendrá que convivir con el proceso degenerativo durante toda su vida.

Aunque no sea considerada una enfermedad letal, provoca mucho dolor y complica la realización de actividades cotidianas, como caminar o jugar. La pérdida de flexibilidad y dificultad motora pueden ocasionar trastornos físicos y psicológicos. Con frecuencia amenaza la salud y el bienestar del animal.

Un perro que no puede ejercitarse y divertirse acostumbra a volverse sedentario. En consecuencia, puede desarrollar obesidad, depresión y complicaciones cardiacas y/o respiratorias.

¿Cuáles son las causas de la artrosis en perros?

La mayor causa de la artrosis en perros es el envejecimiento. El desgaste natural del cartílago articular es el principal agente de la degeneración. Por eso es más común diagnosticarse la artrosis en perros de edad avanzada.

El proceso degenerativo de las articulaciones puede derivar o potenciarse debido a las displasias de cadera y de codo. Estas enfermedades presentan un importante factor hereditario. Se considera que la herencia genética es una de las principales causas de la artrosis en perros.

El sobrepeso es un notable factor de riesgo. El cuerpo está preparado para soportar y amortiguar un determinado límite de peso. Cuando se presenta una obesidad, las articulaciones deben trabajar más para no dañar a la estructura ósea. Eso genera una aceleración en el proceso de desgaste del cartílago.

¿Es verdad que algunas razas tienen mayor predisposición a la artrosis?

Los estudios demostraron que las razas grandes, como el Pastor Alemán, el Rottweiler y el Labrador, poseen mayor tendencia a desarrollar artrosis y displasias. El desarrollo acelerado de estos perros es la principal justificación a esta predisposición.

Por ello es tan importante la actividad física y la alimentación que son proporcionadas al animal. Hay que tener mucho cuidado con los suplementos dietéticos. Los excesos calóricos en la dieta pueden llevar a un crecimiento desproporcional y el riesgo de artrosis y displasias.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis en perros?

Los síntomas característicos de la artrosis en perros se demuestran por medio de alteraciones motoras. El caminar acostumbra volverse más rígido y el animal suele presentar cojera y encorvamiento.

Con el desarrollo de la enfermedad, los dolores se vuelven más frecuentes. El animal tiende a dejar de realizar movimientos simples y actividades cotidianas. Es común que se nieguen a subir y bajar escaleras, o que no tengan muchas ganas de jugar o pasear.

En casos más avanzados, el dolor puede ser tan fuerte que el animal sufre falta de apetito, cansancio excesivo y letargia. Algunos perros pueden presentar conductas agresivas de autodefensa.

Es indispensable acudir al veterinario al reconocer los primeros síntomas. El tratamiento adecuado puede aliviar los dolores y mejorar la disposición del animal.

¿Existe tratamiento para la artrosis en perros?

No existe una cura exacta para la artrosis en perros. Como todos los procesos degenerativos, el tratamiento consiste en frenar el avance de la enfermedad y aliviar los dolores. El veterinario es el único profesional capacitado para recetar un tratamiento adecuado a cada animal.

También es recomendable adoptar conductas simples para mejorar la calidad de vida del animal. Hacer compresas de calor en las zonas afectadas, masajear cuidadosamente y preferir ejercicios físicos de bajo impacto.