Intolerancia a ciertos alimentos en los perros

Es común que los animales desarrollen diferentes tipos de reacciones ante la comida, llevando muchas veces a tener que tomarse medidas para evitar las situaciones adversas que se presentan sobre la salud de la mascota. A continuación les hablamos un poco de la intolerancia a ciertos alimentos en los perros.

Normalmente se escucha que los cuidadores de mascotas hablan de la intolerancia a los alimentos como si se tratara de una alergia, así que vale la pena hacer una diferenciación antes de continuar:

Intolerancia y alergia no son lo mismo

Intolerancia y alergia se presentan por causas diferentes y, en ocasiones, suelen tener cuadros sintomáticos diferentes. Mientras que la alergia, dependiendo de la violencia con que se presente, se manifiesta con inflamaciones, picor o problemas en la piel y pelaje del animal, la intolerancia se presentará con vómitos, gases o diarrea al menor contacto con el alimento.

Las alergias están desencadenadas por una predisposición que desarrolla el organismo hacia los alérgenos que está presentes en los alimentos. En general cada parte del alimento es un alérgeno potencial. Algunos de los alimentos a los que es más común que se presenten alergias son los lácteos, las carnes rojas, algunos cereales, el pollo y los huevos. Su cuadro clínico se detecta porque ataca principalmente la piel y el tracto digestivo.

Por otro lado, la intolerancia se presenta  como una reacción rápida y violenta ante la incapacidad del cuerpo de poder digerir determinado tipo de alimento. Dentro de las más comunes se encuentra la intolerancia a la lactosa, produciendo acumulación de gases en el intestino, dolor abdominal y vómitos. El cuerpo repelerá estos alimentos y el estado de ánimo del animal se verá afectado, pues este se mostrará irritable e hiperactivo. Igualmente se puede observar una pérdida de peso si el consumo del alimento al que presenta intolerancia es constante.

Tratamiento

perro comiendo

A pesar de que las alergias y la intolerancia alimenticia en los perros se presenta por diferentes motivos, el tratamiento de ambas situaciones viene siendo el mismo: Retirar el alimento dañino a través de una dieta de eliminación.

Las dietas de eliminación tienen como objetivo buscar una nueva base alimenticia que te permita reemplazar la dieta de tu mascota con otra clase de alimentos. Esta requiere un compromiso total por parte del cuidador del perro, pues precisará de su total dedicación, por lo menos, durante 8 semanas, para brindarle al can alimentos nuevos (de preferencia, con los que no haya tenido contacto con anterioridad).

Estas dietas pueden basarse tanto en los piensos hipoalergénicos como en una dieta casera, aunque debes tener en mente que muchos de los productos que encuentras libremente en los supermercados no son del todo de confianza.

En muchos de los productos que venden en los supermercados y dicen ser hipoalergénicos se ha comprobado que contienen carne de res o de ave (que consiste en un gran riesgo para un animal con historial de alergias o intolerancia), también contienen soja o, en algunos casos, arroz. Por lo tanto, si decides usar una dieta a base de pienso, te sugerimos adquirirla en donde tu veterinario, o una marca recomendada por él.

Las dietas de eliminación se suelen componer por un carbohidrato y por una proteína. La proteína es muy importante para darle a tu can la nutrición apropiada, pero recuerda que esta debe ser siempre de la misma fuente. Normalmente se utiliza para este fin carne de algún animal que no sea común (es decir, ni res, ni ave ni cerdo), pues las mascotas suele presentar reacciones a sus componentes. En términos generales se usa la carne de ciervo como una fuente de proteína para los canes que presentan reacciones adversas a las otras fuentes.

Algo que también se prohíbe durante las ocho semanas de eliminación es el uso de premios o golosinas, pues estos traen en sus componentes carne de res o cerdo, o en su defecto, aromatizantes con ese tipo de elementos. Si la fase de eliminación traspasa las ocho semanas y el perro no muestra mejoría, debes complementar su dieta con vitaminas para evitar un desequilibro nutricional.

El veterinario, tu mejor aliado

veterinario y perro

Antes de someter a tu perro a cualquier cambio en su dieta debes asesorarte con su veterinario. Lo mejor es que lo hagas con uno que se encuentre al tanto del historial clínico de tu mascota, ya que así te podrá dar una mejor orientación sobre cómo organizar la fase de eliminación y la complementación nutricional que deberás seguir dándole una vez superada esa fase.