Insuficiencia renal del perro: todo lo que debes saber

Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
· 18 mayo, 2019
La insuficiencia renal es una de las enfermedades renales más frecuentes en perros y gatos; se trata de la incapacidad del riñón para realizar su función

La insuficiencia renal del perro es una de las enfermedades renales más frecuentes. Se trata de la incapacidad del riñón para realizar su función. Los riñones se encargan de filtrar la sangre, eliminan sustancias tóxicas y reabsorben otras útiles como minerales, vitamina, agua o iones. En el riñón también se producen las hormonas que regulan la presión sanguínea.

Los riñones pueden dejar de funcionar correctamente por una hemorragia grave, problemas circulatorios o por la acción de medicamentos o sustancias tóxicas.

Pero lo más común es que se trate de una insuficiencia renal crónica (IRC). La IRC puede ocurrir en perros de todas las edades, aunque lo normal es que aparezca en perros de edad avanzada. Esto significa que ha habido un deterioro progresivo de los riñones a lo largo de meses o incluso al llegar al año.

¿Cómo se detecta la insuficiencia renal?

Las estadísticas indican que cuando se diagnostica a un perro de IRC, la funcionalidad de su riñón se ha visto seriamente mermada, y es que puede llegar a disponer solo de un 30 % de función renal. Los riñones son órganos muy eficientes, capaces de adaptarse a una bajada de rendimiento global; lo compensan con la parte que queda sana.

Por esta razón, es posible no ver síntomas al comienzo de la enfermedad. Precisamente es este motivo por el cual debemos realizar chequeos periódicos de la salud de nuestro perro. Una bioquímica sanguínea y un análisis de orina mostrará al veterinario el estado del riñón. Es vital una detección temprana para evitar llegar a un fallo renal.

Análisis de sangre al perro

Una vez detectado el problema renal, el veterinario evaluará el estadio de la enfermedad. Existe una clasificación (clasificación IRIS) para determinar el grado de insuficiencia renal. Esta clasificación se basa en síntomas clínicos y la concentración de creatinina.

La creatinina es una sustancia de desecho producida en el metabolismo de los músculos que se excreta a la orina. Cuando su concentración en sangre es alta, significa que los riñones no están eliminándola por la orina.

En medicina se han acordado cuatro fases de IRIS, de la más leve a la más grave. El veterinario, según la bioquímica y la tira de orina, nos indicará en qué fase se encuentra nuestra mascota.

¿Qué tratamientos existen?

No ocurre como con las personas, pues en perros es muy difícil acceder a una diálisis o un transplante de riñón; el tratamiento dependerá de la fase en la que se encuentre la enfermedad.

El tratamiento está enfoncado en retrasar o frenar la progresión de la enfermedad y combatir los síntomas asociados. Una nueva dieta y el suministro de medicamentos normalmente ayudará a reducir el trabajo a los riñones:

  • Cambios en la alimentación. Es necesario cambiar el pienso y mantener una dieta especializada para animales con problemas renales. Esta nueva dieta tiene un contenido reducido de proteínas, menos fósforo y sodio, y un aporte adicional de vitamina B y ácidos grasos omega 3 y 6. Actualmente existen piensos y latas formulados para las necesidades de estos perros.
  • Mantener un aporte adecuado de agua. Estos perros siempre están en riesgo de deshidratación por el agua que no se reabsorbe de la orina. Por esta razón, deben tener siempre agua a su disposición para estar hidratados. Una buena idea es utilizar un saborizante para el agua; de esta forma, lo motivamos a beber con más frecuencia.
  • Medicamentos. Es probable que tu perro necesite estar medicado. Normalmente, el veterinario te recetará medicamentos para controlar su tensión arterial porque, como hemos mencionado, el riñón se encarga de regularla.
  • Fluidoterapia. Ante una insuficiencia de agua suele ser preciso administrar fluidoterapia.
Perro bebiendo

¿Qué pronóstico tiene una insuficiencia renal en perros?

Los datos que podemos encontrar son generales. El pronóstico puede variar en cada paciente y depende de muchos factores: la calidad de los cuidados médicos, la implicación del propietario, la edad del paciente, los síntomas que presente, la gravedad del daño renal, etc. El objetivo del tratamiento es asegurar la mayor calidad de vida al perro durante el mayor tiempo posible.

La insuficiencia renal crónica es un problema que afecta a un gran número de mascotas. Se produce como consecuencia de una pérdida irreversible de las capacidades filtradoras, excretoras y hormonales del riñón. Un tratamiento médico adecuado y una dieta adaptada retrasan los síntomas de la enfermedad y permite aumentar la calidad de vida del animal.

Por esta razón, es crucial que el propietario se comprometa a los nuevos cuidados de su mascota. Actuar con tiempo puede suponer la diferencia, por lo que has de realizar un seguimiento anual de tu mascota en el veterinario, sobre todo si es senior, para detectar problemas como la insuficiencia renal en perros.

 
  • Maria L. Suárez Rey. Manejo de la Enfermedad Renal Crónica. Revista Electrónica de Cínica Veterinaria RECVET .Veterinaria.org, 2007.
  • Insuficiencia renal en perros mayores. Purina Pro Plan, 2019.
  • Denise Elliot y Hervé Lefebvre. Insuficiencia renal crónica: Importancia de la nutrición. Capítulo 8. Royal Canin, 2016.