Guía para entender a los gatos

Son unos seres realmente especiales y que los humanos muchas veces no comprendemos. Independientes, curiosos, tercos y más que inteligentes, los felinos nos alegran la vida con sus juegos, sus ronroneos y sus maullidos. En este artículo te daremos una guía para entender a los gatos si es que ya tienes o estás a punto de llevar uno a casa.

¿Cómo entender a los gatos?

Los dueños de gatunos pueden afirmar que no siempre es sencillo comprenderles. ¿Cuándo se les puede hacer mimos? ¿Por qué no me saluda cuando llego del trabajo? ¿Qué quiere decir al mover la cola de aquí para allá?

Presta atención a la siguiente guía para entender a los gatos, que te será de mucha ayuda, ya sea que tienes un ejemplar de mascota o estás pensando en adoptar uno:

Ojos de gato
Fuente: Javier González

1. Entiende lo que le dices

La comprensión de diferentes lenguas no es un problema para las mascotas más “comunes” (es decir perros y gatos), aunque la reacción de cada una sea diferente. Los felinos no suelen responder a una llamada como sí sucede con los canes. Sólo acudirán a tus palabras si tienes comida o quizás un juguete. Sin embargo, eso no quiere decir que no te entienda, sino que prefiere ser “rebelde” en ciertas ocasiones, por ejemplo, cuando está durmiendo, rastreando un insecto o mirando por la ventana.

2. Tiene dos modos de comunicarse

Ya ha quedado claro entonces que los gatunos responden a la llamada del dueño cuando tienen ganas. ¿Pero qué sucede cuando ellos quieren expresar algo? Utilizan dos sonidos: el maullido y el ronroneo. El primero sirve para llamar la atención o pedir alguna cosa, como por ejemplo comida, mimos o juegos. También lo emplean si están enojados o temerosos.

En el caso del ronroneo, se trata de una manera de decir que se sienten muy a gusto en esa situación. Puedes oír ese “motorcito” cuando duerme a tu lado, cuando le acaricias la barbilla o cuando se está acicalando.

3. Prefiere la soledad

Otra de las cuestiones para entender a los gatos que no puedes olvidar es su carácter independiente. A diferencia del perro, los felinos eligen estar solos y eso a veces es difícil de comprender por los humanos. El gatuno prefiere una caja calentita antes que estar rodeado de animales o personas, se siente mejor si se queda solo en casa todo el día y puede dormir tranquilo en el sofá… No se trata de que es antisocial ni nada por el estilo, simplemente que al estar solo se siente más seguro. ¡Además, es autosuficiente! Puede conseguir alimento y bañarse solito.

4. El agua del grifo es su favorita

Si quieres entender a los gatos, seguro te habrás preguntado alguna vez por qué teniendo un cuenco lleno de agua quieren beber del grifo. La respuesta es muy sencilla: porque prefieren el agua en movimiento y no estancada. Esta última está asociada a las enfermedades relacionadas a las bacterias, parásitos y virus.

5. Se “activa” por las noches

Muchos quieren saber por qué durante el día el gatuno se pasa el rato durmiendo y apenas ellos se acuestan por las noches pareciese que se les ha activado el botón de encendido. ¡Están al revés que nosotros! Saltan de aquí para allá, quieren atrapar cosas, hacen girar sus juguetes, suben a la cama o al sofá como endemoniados… Todo ello, por supuesto, tiene una explicación: su instinto de depredador nocturno sumado al hecho de que los ojos están preparados para ver en la penumbra los hace ser más activos cuando el sol se oculta.

6. Se frota contra todo

Uno de los hábitos que más nos llaman la atención y que debemos aprender para entender a los gatos está relacionado a su necesidad de marcar el territorio. Los felinos son seres extremadamente “celosos” de su lugar. Por ello no les gusta que nadie use su cama o toque sus juguetes. ¿De qué manera marcan cada objeto (o persona) como propios? ¡Dejándoles su aroma personal! Y para ello es necesario que froten la cara varias veces por el lugar que quieren adueñarse.

Fuente de la imagen principal: Dani

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