Grifón Belga

Laura · 13 diciembre, 2017

El grifón belga es un perro de pequeño tamaño de carácter afable, cariñoso y tranquilo, que goza de gran parecido con el grifón de bruselas (Griffon Bruxellois) y el Petit Brabançon.

El origen del grifón belga

Como su propio nombre indica, el origen del grifón belga lo encontramos en Bélgica, concretamente en la zona más cercana a la capital, Bruselas. De esta misma zona también proceden el Griffon Bruxellois y el Petit Brabançon. A pesar del parecido entre estos, la Federación Cinológica Internacional las considera tres razas distintas que tienen un antepasado común, el llamado Smousje.

Fue durante el siglo XIX cuando el aporte genético del King Charles Spaniel Ruby y del carlino dotaron a la raza de un característico pelo negro y corto. Este acabaría suponiendo la diferencia entre el grifón belga y sus parientes el grifón de Bruselas y el Petit Brabançon, lo que le dotó, por tanto, del estatus de raza diferenciada.

Características físicas del grifón belga

Se trata de un pequeño perro de compañía robusto, con un cuerpo muy cuadrado y una fuerte constitución ósea. No obstante, a pesar de su robustez, presenta un andar elegante y equilibrado.

El estándar no señala la altura a la cruz que deben tener los ejemplares de la raza, si bien hace referencia tanto al peso como a la proporción entre longitud y altura. El peso varía de 3’5 a 6 kilogramos, mientras que la longitud del cuerpo debe ser igual a la altura a la cruz.

En cuanto a la cabeza, se suele decir que el grifón belga tiene un rostro muy expresivo, casi humano. Otro aspecto que destaca de la cabeza del grifón es que es bastante grande comparada con el cuerpo, lo que nos hace pensar en un animal inteligente.

Respecto al manto, el pelo del Grifón es duro, levantado y desgreñado; es más largo sobre los ojos, sobre el caño nasal, las mejillas y el mentón, lo que origina así el ‘adorno’ de la cabeza, formado por las cejas, la barba y el bigote. Estos últimos comienzan bajo la línea nariz-ojo y van de una oreja a la otra, por lo que cubren bien el hocico y las mejillas con un pelo bien abundante, más largo que sobre el resto del cuerpo.

Respecto al color, el grifón belga se caracteriza por un manto de color negro con manchas de color fuego. Estas deben ser deben ser puras y de color uniforme, y se presentan en las extremidades anteriores desde el pie hasta el carpo, mientras que en las posteriores van desde el pie hasta el corvejón.

Estos colores suben por la parte interior de las patas. También se observan en la parte anterior del pecho, en las mejillas, el mentón, encima de los ojos, en la parte interior de las orejas y debajo de la cola.

Perro grifon belga
Fuente: Ger Dekker

Carácter del grifón belga

Según el estándar publicado por la Federación Cinológica Internacional, el grifón belga es un pequeño perro de compañía que se caracteriza por un carácter equilibrado, siempre está alerta y puede ser algo altivo.

Además, es muy afable y cariñoso por lo que se puede decir que es muy apegado a su amo. Al ser de reducidas dimensiones y de carácter tranquilo, se adapta con facilidad a la vida urbana y a los pisos pequeños.

Salud, cuidados y consejos

Se trata de un can de pequeño tamaño, y de pelo largo, por lo que se recomienda un cepillado diario para dar lustre al manto y evitar la caída del pelo y los nudos. Igualmente, para mantener el ‘adorno’ de barba, ceja y bigote se suelen recomendar las visitas a la peluquería, pero esto únicamente si se quiere participar en concursos o se decide por estética.

No se han reseñado enfermedades o problemas que afecten especialmente a esta raza, por lo que con una alimentación equilibrada, ejercicio físico y visitas regulares al veterinario nuestro grifón belga será una mascota sana y feliz.

Fuente de las imágenes: Strunglady y Ger Dekker