Fukuoka: la isla de los gatos

Antonia Tapia · 13 abril, 2015

Al igual que la isla de los gatos en Tashirojima, los felinos son tratados con amor y respeto por los pescadores de la isla de Kyushu, a solo 20 minutos en ferry desde Fukuoka, en Japón

Kyushu es una isla de pocos kilómetros de tamaño. Se encuentra habitada por unas 500 personas que se dedican a la pesca y claro, por gatos. En el islote hay cientos de ellos, vagando libremente. Casi todos son salvajes. Para los amantes de estos animales, el lugar se está convirtiendo en una atracción turística. ¿Vamos a conocerla?

Tashiro-jima y sus gatos

inteligencia gatos 2

Tashiro-jima es una pequeña isla también conocida como la “isla de los gatos. Se encuentra en el Océano Pacífico frente a la península de Oshika y tiene una población de alrededor 100 personas. El 83 % de ellos son mayores de 65 años.

En el pasado, los isleños se dedicaron a la producción de seda. Para asegurar su medio de vida, los pobladores llevaron gatos a la isla para combatir la amenaza de los ratones. 

Los pescadores también frecuentaban Tashiro-jima y cuando se quedaban en las posadas, los gatos aparecerían buscando sobras. Con el tiempo, los pescadores, al observar a los felinos, comprendieron que eran útiles para predecir los patrones climáticos.

Según cuentan los habitantes de Tashiro-jima, una vez un pescador vio un gato muerto, lo enterró y construyó un santuario, ahora conocido como Neko-jinja. Actualmente existen diez santuarios. Pero el amor por los pequeños peludos no queda solo ahí. En el islote existen 51 monumentos de piedra con figura de gatos y  hay una serie de edificios que llevan la silueta de estos animales.

El fotógrafo conocido como Fubirai lleva varios años documentando en su blog los gatos de la isla. En su sitio puede observarse que las calles del lugar están habitadas por pequeños felinos de diferentes colores, razas y tamaños.

Cabe destacar que Tashiro-jima  se encuentra bastante cerca de la región de Tōhoku, la cual fue azotada en 2011 por un terremoto y tsunami, que causó un daño terrible y miles de pérdidas de vidas en Japón. Según los informes, los residentes de la isla sobrevivieron al terremoto. Muchos pobladores aseguran que minutos previos a que se desatara la catástrofe natural, algunos felinos se mostraban impacientes y buscaban resguardo.

En la actualidad, Tashiro-jima es visitada por miles de turistas que aman a los gatos. Para llegar, se debe tomar un ferry desde la ciudad de Shingu, en Fukuoka. Cuando caminas alrededor de la isla, hay gatos, gatos y más gatos. Todos ellos son de naturaleza muy amable. Los residentes del lugar están familiarizados con ellos. Se reúnen, juegan y les dan alimento como si fueran una más de sus mascotas.

Kyushu, la otra isla de Japón

gatos luchando

La isla de  Kyushu, también en Fukuoka, es otro de los lugares en Japón que es conocido por los miles de felinos que habitan en sus calles. Allí viven gatos salvajes que no suelen tener vidas  tan fáciles. Según estudios, estos animales viven entre tres y cinco años. Alguno de ellos incluso menos, si se lo compara con los 15 años que puede llegar a vivir un gato doméstico.

Los científicos que han estudiado a los gatos en Fukuoka, afirman que los pequeños viven en grupos y tienen una jerarquía estricta. Los gatos machos pelean con sus rivales para asegurar el acceso prioritario a las hembras en celo. Esto garantiza que tengan más éxito en el apareamiento y reproducción. De acuerdo a investigaciones, cuanto más grande y pesado sea el macho dentro de un grupo, mayor acceso tendrá a las hembras.

Las gatas de la isla deben competir para conseguir suficiente comida para alimentar a sus gatitos. La vida es dura para ellas y muchos pequeñitos suelen morir de hambre, enfermedad e incluso el infanticidio, como sucede entre los leones.

A diferencia de Tashiro-jima, los gatos en Kyushu no se encuentran en buenas condiciones y como mencionamos anteriormente, suelen enfermarse y les falta alimento. En este islote, los felinos comen de la basura y de los pocos residuos de pescado que pueden encontrar. Muchos pobladores tratan de combatir la sobrepoblación de estos animales y a veces presentan un trato amable con ellos, pero debido a la gran cantidad de felinos que habitan en la isla, aún no se ha logrado mejorar su calidad de vida.