Cómo enseñarle a tu perro a no morder

3 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Silvia Conde
Si tu perro solo sabe jugar mordiéndolo todo, aquí tienes unos cuántos consejos para evitarlo.

Como propietario, seguro que te preocupas por enseñarle a tu perro a no morder. Debes saber que puede que solo sea una forma de juego hacia otros animales o personas. Sin embargo, cuando el animal alcanza una edad puede ser incluso peligroso si el perro es de gran tamaño.

Lo mejor es que aprendan a no morder desde cachorros, pero también podemos corregir este comportamiento de adultos. A continuación, te exponemos unos cuantos consejos para enseñarle a tu perro a no morder.

El control de la mordida

Desde cachorros los perros tienen el instinto de morder, igual que los gatos de rascar o arañar. Cuando son pequeños, los perros suelen intentar morder todo aquello que ven: muebles, sus juguetes, camas, mantas y es común que les guste jugar a morder con nuestros dedos.

Entre canes, el marcaje con los dientes es normal en un contexto de juego, sobre todo cuando aún son cachorros. El contacto con otros perros les enseña a controlar la mordida, cómo relacionarse entre ellos, interpretar señales de sumisión, juego, agresividad…

Cachorros tristes

Educar desde cachorros

Lo que enseñemos a un perro durante su etapa de cachorro será aquello que marque su comportamiento de adulto. Esto no quiere decir que a un perro adulto o senior no pueda aprender cosas nuevas, pero es en los primeros meses de vida cuando el cerebro del perro tiene mayor plasticidad cerebral para aprender y formar nuevas conexiones neuronales.

Entre las tres y siete semanas el cachorro aprende qué es un perro, reconoce a otros animales y personas, aprende a comunicarse, dónde hacer sus necesidades y a controlar la mordida entre otras cosas. Por este motivo, y muchos más, la socialización es muy importante en la vida del perro.

El aprendizaje más efectivo es el acierto-recompensa, mucho más que el método de castigo. Cuando un perro hace algo ‘mal’, simplemente debemos decirle ‘no’ justo en el momento que realiza la acción y, así, poder detenerla; castigar solo sirve para que el perro relacione esa situación con miedo.

Tampoco aporta ningún beneficio castigar a nuestro perro si no hemos estado presente durante ‘el crimen’, ya que no entenderá el motivo del castigo y solo querrá que dejemos de estar enfadados. Este mensaje nos lo transmite mediante las señales de calma; no son ‘caras de culpabilidad’ por haber mordisqueado algo.

Perro ha intentado morderte, así que has de enseñar a tu perro a no morder

¿Cómo enseñar a tu perro a no morder?

Para evitar que nos muerda a nosotros, a otras personas, la ropa o los objetos de la casa podemos intentar varias técnicas:

  • Evita jugar a morder con las manos. Si desde cachorro juegas con él de esta forma, y a la vez quieres que deje de morder en el juego, le estás enviando señales confusas.
  • Interrumpe la acción. Para de jugar cuando empiece a morder las manos, de forma que entenderá que el juego no continúa si muerde.
  • Enseña a establecer contacto con nuestras manos sin morder. La manipulación (caricias, mimos, rascado…) debe ser algo normal para el perro; tiene que llegar a poder ver nuestras manos sin tener la necesidad de morder. Por ejemplo, podemos practicar a enseñarle a tocar la palma de nuestra mano con el hocico.
  • Desvía la mordida a juguetes y mordedores. Cada vez que nuestro can empiece a morder le ofrecemos un juguete, un mordedor o un snack duro para perros y le premiamos si lo utiliza. Además, las cuerdas y muchos tipos de juguetes son una buena forma de limpiar los dientes.

Ante todo, debes tener paciencia: enseñar a tu perro a no morder no es cosa de un día, y es que llevará un tiempo, especialmente si ya ha aprendido este comportamiento y lo repite de adulto. Recuerda que el mejor método es el refuerzo positivo.

  • Schöning, B.Guía práctica del comportamiento del perro. Barberádel Valles; Hispano Europea, 2011.
  • Schwartz, C. El comportamiento del perro. L’Hospitalet, EditorialHispano Europea, 2005.
  • Sr. perro