¿Cómo enseñar a tu perro a usar collar?

Francisco María García · 5 agosto, 2016

El collar y la correa deben ser bien implantados en nuestra mascota, para que no sean incómodos para llevar. Una vez que aprenda a usarlos, el collar y la correa se convertirán en medidas de seguridad para él. Nunca serán herramientas de castigo y no hay que utilizarlas en ningún momento para “corregir” las malas conductas.

Acostumbrar al collar

El primer paso es la adaptación a este añadido y a la correa. Es importante a la hora de introducir este nuevo elemento en la vida de nuestro cachorro tener paciencia, calma, y confiar en que vamos a poder superar cualquier imprevisto o momento de tensión en nuestro perro.

Lo primero es dejar que el perro vea y olfatee el collar normal, el que va a utilizar. Después se lo colocaremos y lo distraeremos jugando con él, dándole comida, etc. Realizaremos esto de cinco a diez minutos al día aproximadamente, retirando el collar al finalizar. Tres días después, el animal ya estará acostumbrado al collar.

Los perros aprenden con mucha rapidez a usar este artículo, aunque algunos se asustan mucho cuando se les pone algo en el cuello. Si reacciona así, tomaremos un poco más de tiempo para que se acostumbre y mantendremos la calma al ponérselo.

collar para perros

Lo mismo que hemos hecho con este añadido haremos con la correa. Permitiremos que el perro la vea, la olfatee y se familiarice con ella. Debemos ponerla, pero no sujetarla. Dejaremos la correa suelta y jugaremos con él. Debes repetir este ejercicio durante tres días. Debemos tener sujeta la correa mientras jugamos con él, de esta manera no se dará cuenta de que en realidad le estamos adiestrando para que se acostumbre a ella.

La clave es que no sujetemos demasiado fuerte. Si hacemos esto, los perros tienen un comportamiento defensivo y reacio a ser sujetado, y sobre todo a los tirones.

Colocarlo de forma adecuada

A la hora de colocar el collar en el cuello de nuestro animal, no hay que apretar demasiado ni irritar. Un buen momento para ponérselo es cuando el can está ocupado en otra cosa, por ejemplo, cuando está distraído comiendo algo que le gusta. De esta forma, además, relacionará el collar con un momento agradable.

El paseo

No existe un sistema ideal para que los perros aprendan a usar la correa, por lo tanto podemos probar distintas técnicas para enseñar a nuestra mascota a caminar sin tirar de ella.

Si al acercarnos con la correa en la mano el perro comienza a ladrar, gemir, girar y saltar, esperaremos a que se quede completamente inmóvil. Un buen truco es no hacer nada ni decir nada hasta que el animal se calme. Cuando se haya serenado y tenga las cuatro patas en el suelo, con un poco de tacto pondremos la correa.

En cuanto a los tirones, los perros se estresarán al recibir tirones y a su vez tirarán también más fuerte. Es positivo también trotar y correr durante el paseo para que presten menos atención a la correa. El ritmo acelerado es más beneficioso para la movilidad de nuestra mascota.

paseo con perro

Un premio que le guste también es útil para que se vaya acostumbrando a usar la correa, como puede ser una golosina, un juguete, etc. De esta forma, el animal asociará la correa y el collar a un momento muy grato.

Hay que tener en cuenta que el collar no estará ni demasiado suelto ni muy justo. Lo correcto es que el espacio entre el collar y el cuello sea suficiente para poder pasar un dedo por ahí. Sin embargo, no debería ser mucho más amplio.

Si el collar está muy suelto, podría engancharse en algún lugar. O el animal podrá sacárselo con facilidad. En cambio, si el artículo está muy apretado, seguramente tendrá molestias y dificultad para respirar y tragar.

La longitud de la correa

Tenemos que considerar que la correa normal que usaremos no debe tener más de dos metros, sobre todo a la hora de hacer ejercicios para que el perro se adapte a ella. Si la correa es demasiado larga, el animal podrá correr y alcanzar velocidad antes de que se llegue al final de la cuerda, lo que causaría un impacto muy fuerte en su cuello, por lo que no es recomendable.