Enfermedades de gatos mayores

A medida que van creciendo, la salud de las mascotas (al igual que la de las personas) comienza a resentirse. Es fundamental entonces estar preparado para atender y cuidar a nuestro mejor amigo como corresponde. Por ello en el siguiente artículo te contaremos cuáles son las principales enfermedades de gatos mayores.

¿Cuáles son las enfermedades de gatos mayores que existen?

A edad avanzada los gatunos son más propensos a sufrir ciertas dolencias o patologías que rara vez aparecen en cachorros o ejemplares jóvenes. A estas debemos sumarle los cambios en su comportamiento y la falta de energía generalizada. Ármate de paciencia y ofrécele todo tu amor para que se sienta reconfortado si es que sufre alguna de las siguientes enfermedades de gatos mayores:

1. Artritis

Es la más habitual y se trata de una inflamación en las articulaciones que ocasiona dolores fuertes. Además, el gato no podrá realizar ciertas actividades tales como saltar, trepar árboles o incluso caminar por la rigidez en sus patas o cadera. Es probable que el felino esté un poco irritable y agresivo cuando se sienta dolorido.

Si tu mascota sufre artritis, es muy importante que lo lleves al veterinario para que lo examine y le prescriba una medicación específica para reducir el dolor. La artritis es más frecuente en los codos y en la cadera. Si padece sobrepeso, esta condición se puede agravar.

2. Problemas dentales

Es otra de las enfermedades de gatos mayores que merece una consulta con un especialista. Si bien los cambios periodontales comienzan a partir de los dos años, se acentúan cuando el felino pasa los 8 o 9 años de edad. No suele demostrar dolor hasta que el problema ya es demasiado notable.

Las infecciones en encías y boca del gatito pueden derivar en otras complicaciones como abscesos en la raíz de los dientes, infecciones nasales, fractura de quijada, etc. Una buena manera de darnos cuenta de que padece una enfermedad dental es por el aliento. La limpieza oral del animal es muy importante en cualquier etapa de su vida para prevenir este tipo de dolencias.

3. Obesidad

El sedentarismo de los gatos adultos se convierte en muchos casos en sobrepeso. Especialmente aquellos que han sido esterilizados tienen más probabilidades de sufrir obesidad (sean hembras o machos), porque comen más y son menos activos. Ofrécele un pienso adecuado según su edad y la cantidad de actividad que realice. Consulta con el veterinario porque hay opciones bajas en calorías y grasas.

4. Pérdida de la audición

Es otra de las enfermedades de gatos mayores más comunes. Poco a poco irá oyendo menos que antes, y eso se nota en su comportamiento. Por ejemplo, no podrás despertarlo tan fácilmente, ignorará ciertos sonidos que antes lo hacían entrar en movimiento (por ejemplo abrir una lata de comida) o ni siquiera mirarte cuando lo llamas. Deberás llevarlo al veterinario para descartar infecciones o enfermedades graves que estén interfiriendo en su audición.

Deberás enseñarle cómo identificar tus gestos y a partir de ahora los juguetes pueden no tener cascabeles o sonidos. Mejor si son luminosos, porque podrá interactuar con ellos.

5. Problemas intestinales y urinarios

Es muy común que a partir de cierta edad los gatos defequen y orinen en cualquier sitio, y no en el arenero como hacían anteriormente. Este cambio de comportamiento puede deberse a varios factores, como por ejemplo que sufre una infección o una enfermedad urinaria o intestinal. Los gatunos adultos son más propensos a sufrir algunas de estas patologías:

  • Colitis
  • Enfermedad inflamatoria intestinal
  • Insuficiencia renal o hepática
  • Enfermedad de los sacos anales

6. Pérdida de la vista

Es otra de las enfermedades de gatos mayores más habituales. Con el tiempo sus sentidos van disminuyendo. Puede presentar cataratas, las cuales aparecen como una especie de “tela” o película gris azulada sobre las pupilas. No olvides que para los gatos la vista es muy importante, porque les permite caminar en ambientes oscuros. Sin embargo, tienen otros sentidos desarrollados como el olfato y el oído. Si tu gatito se ha quedado ciego, mantén los pasillos libres de la casa, levanta objetos del suelo y no muevas de lugar los muebles. Así podrá orientarse sin inconvenientes.

Fuente de la imagen principal: Dmitriy Fomin.

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