El sabueso de Hamilton

Aitana Bellido · 19 diciembre, 2017
De temperamento equilibrado y disposición complaciente, el sabueso de Hamilton es una raza de perro de caza de la que solo podían disfrutar las clases más privilegiadas del siglo XVIII

El sabueso de Hamilton es un animal fuerte y bien proporcionado, muy popular como perro de caza. Su temperamento equilibrado y disposición complaciente son algunas de sus características más valoradas.

Orígenes del sabueso de Hamilton

En el año 1789, se consideraba que la caza con perros sabueso era un privilegio del que sólo podían disfrutar las clases más pudientes. Hasta el siglo XVIII, no se permitió al vulgo tener razas de sabuesos. Fue a partir de este momento cuando empezaron a aparecer diversas mezclas de razas en países como Suiza y Alemania.

El origen del sabueso de Hamilton o, en su nombre en alemán, el Hamiltonstövare, se remonta a las exhibiciones caninas que tuvieron lugar en Suecia en 1886. El duque Adolf Patrik Hamilton tenía una pareja de animales que se consideran los ‘padres’ de la raza.

Sin embargo, el estándar de raza apareció en 1921, año en el que también se acuñó el nombre Hamiltonstövare, ya que inicialmente se conocía a este animal como el ‘sabueso sueco’.

Esta raza fue muy querida en la cultura popular de Suecia. Y es que existe un cuento en el que un elfo acompañado de un Hamiltonstövare, llamado Karo, ayudaba a las amas de casa a realizar sus tareas. 

Características y morfología

De apariencia rectangular y dimensiones bien proporcionadas, el sabueso de Hamilton se encuentra dentro del grupo 6 de razas de la Federación Cinológica Internacional.

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Su cabeza es alargada y presenta manchas tricolores por todo el cuerpo. En cuanto a sus dimensiones, podemos decir que los machos oscilan entre los 53 y los 61 centímetros de altura (aunque la talla ideal para los criadores es de 57 centímetros) y las hembras entre los 49 y los 57.

Una de las características que el estándar de raza del sabueso de Hamilton tiene más en cuenta es la clara presencia de dimorfismo sexual. El dimorfismo sexual se define como la manifestación externa de las características sexuales masculinas y femeninas.

En el caso de los perros, la manifestación más clara de dimorfismo sexual es la presencia externa de los órganos sexuales masculinos. En el caso del sabueso de Hamilton, el hecho de que no se aprecie tal dimorfismo es una anomalía de raza bastante grave.

Este animal, como hemos dicho, tiene un manto tricolor que debe ser corto y suave, sobre todo en la zona que bordea las orejas y la cabeza; mientras que el pelo será más duro en la parte trasera de los muslos y bajo la cola. Los colores más habituales son el blanco, el rojo oxidado y el negro.

Ejercicio y cuidados

Como todo perro de caza que se precie, el sabueso de Hamilton necesita más que un par de paseos al día para quemar toda la energía que tiene en el cuerpo. Se recomienda un mínimo de una hora de ejercicio intenso diaria en zonas espaciosas y seguras, donde pueda corretear libremente sin correa.

Sin el ejercicio adecuado, probablemente adquirirá el típico comportamiento destructivo que se atribuye a los perros que no se mueven todo lo que deberían. En cuanto al cuidado a su manto, esta raza presenta una capa doble que sólo requiere un cepillado semanal.

No obstante, el sabueso de Hamilton es una raza fuerte y sana sin ningún tipo de enfermedad hereditaria asociada. La principal preocupación de su dueño debería ser la de ejercitar y entrenar a su perro para que esté activo, y ocuparse de que su dieta contiene los principales grupos de nutrientes.

Algunas claves para adiestrar a un perro de caza

Para concluir, expondremos algunos puntos clave para el adiestramiento de perros de caza que pueden ser de especial utilidad para el futuro dueño de un sabueso de Hamilton.

  • El adiestramiento de cualquier animal, ya sea para la caza o como simple forma de incorporar cierta disciplinadebe girar en torno a refuerzos positivos; harán que la experiencia sea placentera y provechosa para el animal.
  • Procurar que la socialización del animal sea temprana, para que el animal se acostumbre a recibir directrices de su dueño y a seguirlas.
  • Tratar de que el entrenamiento se dé en condiciones naturales y no sólo en pistas u otras instalaciones. Es vital que el animal se acostumbre a la presencia del viento, las presas, los olores…
  • Ser constante y paciente. Para llegar a una meta, se requiere tiempo y trabajo, sobre todo si queremos buenos resultados.