El lenguaje corporal de los gatos, ¿cómo se comunican?

Antonia Tapia · 15 febrero, 2015

Los gatos se comunican a través del lenguaje corporal, el cual nos permite entender qué es lo que quieren decir. A través de un movimiento de cabeza, la posición de su cola o su postura, el felino comunica cómo se siente y qué es lo que quiere. Para que identifiques qué es lo que te quiere expresar tu mascota, compartimos algunos movimientos corporales que te pueden dar varias pistas.

Cabeza

La posición de la cabeza de un gato nos dice varias cosas. Si su cabeza se estira hacia adelante, te está habilitando a que le hagas cariño. También es una señal de confianza y que se encuentra relajado. En cambio, si tu gato mantiene su cabeza hacia abajo, saca su barbilla  y evita el contacto visual, él te está transmitiendo su falta de interés.

Los ojos

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A los seres humanos nos encanta el contacto visual, es amigable. En cambio, para un gato, el contacto visual prolongado puede ser una señal mortal.  El caso clásico es cuando varias personas se encuentran en una habitación para una ocasión social, si hay un gato notarás que es el anfitrión y dará constantes paseos para observar a los visitantes.

Pero ¿por qué los gatos no van hacia las personas que le gustan los gatos?  La respuesta se encuentra en el contacto con los ojos. Los amantes de los gatos seguramente durante toda la reunión  estarán observando al gato, con la esperanza de acariciarlos. Por lo tanto, seguramente lo seguirán con su mirada.

Pero ese contacto visual, para los felinos es amenazantes, por eso los evitará e irán hacia aquellas personas a las que no le gustan los gatos, ya que ellos al no mirarlos no significan una amenaza.

Las pupilas de los ojos también transmiten parte del mensaje de un gato. Además de dilatarse o contraerse según la cantidad de luz a su alrededor, se contraen o dilatan para indicar el estado de ánimo. Las pupilas dilatadas acompañan miedo, excitación agresiva y también la emoción leve de ver a su dueño, un amigo felino o incluso su cena.  El gato que tiene miedo expandirá sus pupilas para  concentrarse mejor en detalle y reducir el riesgo de daño a esa parte del ojo.

Orejas

Si el gato está algo ansioso, sus orejas se mueven un poco hacia atrás y se aplanan hacia abajo. Un gato temeroso baja sus orejas. Si una oreja está aplanada y la otra no, la señal es más ambivalente y el gato no está todavía seguro de cómo reaccionar ante lo que sucede a su alrededor. Generalmente se retirará de manera breve con el fin de considerar la situación.

Bigotes y boca

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Los bigotes no son solo para juzgar la proximidad de objetos. También son móviles y ayudan a indicar el estado de ánimo del gato. En un estado de relajación normal “neutral”, se mantienen ligeramente hacia un lado. A medida que el gato se vuelve más interesado en algo a su alrededor, los bigotes animan hacia delante.

Las almohadillas, también parecen hincharse. Si el gato tiene miedo, tira sus bigotes  hacia sus mejillas para señalar que no es amenazante. Esto también hace que su rostro se vea más pequeño.

Un gato rara vez usa su boca para señalar la agresión. Un bostezo con la boca abierta puede ser señal de no amenaza. Un gruñido con la boca significa se siente amenazado y es encuentra a la defensiva.

Algunos gatos suelen mostrar un poco su lengua. Esto parece mostrar el descanso y bienestar, o que el gato se ha interesado en algo. Los gatos pueden lamer sus labios ligeramente a medida que se presenta la comida o cuando están a punto de vomitar.

Cola

La cola para los gatos es un órgano de equilibrio, su timón y un medio de comunicación. Cuando está crispada es que se siente amenazado o está enojado. Por eso observarás que tu mascota arquea su espalda y se posiciona de manera tal que pueda verse más grande que el agresor.

Por otro lado, si su cola se encuentra hacia arriba indica que quiere cazar y está atento a cada movimiento que sucede a su alrededor. Finalmente, si notas que su cola está hacia abajo es señal que se encuentra tranquilo y relajado.