El collar antiladridos: conoce todo lo que debes saber sobre él

Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Elsa M. de Arribas
9 marzo, 2019
Los collares antiladrido son unas de las opciones que pueden plantearse los dueños como posible solución, pero no son del todo recomendables...

Los perros son considerados como unas de las mascotas más leales y nobles. Sin embargo, entre las muchas cualidades que poseen, también tienen algunos detalles que pueden resultar molestos. Si se piensa en ello, seguramente los ladridos ocupen uno de los primeros puestos de la lista. Para ello, una de las soluciones que el mercado ofrece es el collar antiladridos.

El collar antiladridos: qué es

El collar antiladridos es un sistema creado para impedir los ladridos del perro. Su funcionamiento es el siguiente: es un collar receptor que se coloca en el cuello del animal. El receptor capta los movimientos de la garganta del perro y, según el tipo de collar, actúa de una manera concreta. La garganta es una de las regiones más delicadas del animal y las consecuencias que pueden generar este tipo de sistemas son complicadas.

Collar para perros que ladran

Tipos de collar antiladridos

Existen diferentes tipos de collares antiladridos, de entre los cuales los más utilizados son los siguientes:

Collar antiladridos con spray

El collar antiladridos con spray se coloca rodeando el cuello del animal. En el momento en el que ladra, el micrófono recoge el ladrido y envía una señal. La señal activa la liberación del spray, situado bajo el hocico del animal. Esto provoca una reacción de sorpresa en el perro, que reacciona con cuatro sentidos: oído, vista, tacto y olfato.

Diferentes estudios han concluido que en aproximadamente el 28 % de los casos el ladrido desaparece parcialmente, y en el 70 % completamente. Este collar antiladridos es el menos dañino de todos los existentes. No causa efectos directos en el cuerpo de animal, si no que pulveriza un líquido inocuo. Por ejemplo, una opción es un collar con spray que contenga citronela, la cual no les resulta muy agradable.

Collar eléctrico

El funcionamiento del collar eléctrico antiladridos es similar a los de spray, con la salvedad de que únicamente afecta al sentido del tacto del animal. En el momento en el que el animal ladra, el collar emite una descarga electrostática, que actúa como castigo ante la acción del animal.

Si se opta por esta opción, el collar ha de emitir descargas regulables, ya que cada perro tiene una sensibilidad diferente, al igual que ocurre con las personas.

Collar antiladridos: cómo funciona

La emisión de la descarga tiende a ser automática, y varía según la intensidad y frecuencia de los ladridos. Por ello, es imprescindible que el collar antiladridos sea regulable. Aunque también se recomienda que el perro no lleve el collar de manera continua, porque los electrodos pueden ocasionar necrosis en la piel del perro. 

Límites de eficacia

Todos los collares antiladridos tienen un límite de eficacia. Por ello, es necesario tratar la causa del ladrido. Si no, solo se logrará atajar la consecuencia, pero no se solucionará el problema. Algunos animales dejan de ladrar, pero como vía de escape tienden a destruir el entorno, a hacer sus necesidades en diferentes zonas o, incluso, automutilarse.

Identificación de la causa del ladrido

Antes de plantearse utilizar esta opción, es necesario identificar en primer lugar la causa del ladrido. Los perros ladran con el objetivo de expresar diferentes estados de ánimos: alegría, excitación, preocupación, etc. El objetivo del ladrido es expresar siempre un mensaje. Algunos especialistas las consideran «válvulas de seguridad para liberar el estrés y el aburrimiento».

Para identificar la causa que provoca que el perro ladre, a continuación se muestran una serie de razones por las que un animal puede ladrar:

  • Aburrimiento. Como reacción al estrés producido por la soledad, el perro ladra para atraer compañía.
  • Visión. Si ante sus ojos pasean personas, otros perros u otros animales que le resulten curiosos, el perro ladrará para comunicarse con otros canes. O también como forma de expresar frustración.
  • Ruidos. Cualquier tipo de ruido puede ser captado por nuestra mascota, que reaccionará a este de diferentes formas. Si se abre la puerta y entran los dueños, ladrará para manifestar su alegría.
  • Atención. Quiere que se le haga caso, por lo que hace lo necesario para ser escuchado.
  • Comportamiento compulsivo. Es posible que ladre cuando se sienta intranquilo, o simplemente porque se acostumbró a ello.
  • Miedo. Ante el temor que pueden sentir cuando están solos, ladran para tranquilizarse.

Otra opción es que el perro hable con sus dueños, con los ladridos como su manera de expresarse.

Ante toda la información recabada para la redacción de este artículo, hay una conclusión que es importante remarcar. Este sistema antiladridos no es positivo para el perro, puede dar lugar a una serie de consecuencias negativas. Existen muchas otras terapias u opciones que pueden utilizarse para solucionar el problema de los ladridos.

Desachy, F. (2009). Mi perro ladra mucho ¡Hay solución! (S. A. (10 de septiembre de 2009) DE VECCHI EDICIONES, Ed.). Retrieved from https://books.google.es/books?id=nmiKDwAAQBAJ&pg=PT50&dq=collar+antiladridos&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiOop2R5eHgAhUQJhoKHfPsDTkQ6AEIKDAA#v=onepage&q=collar antiladridos&f=false

 

Sentelles, E. I. (2014). La regulación de los collares dañinos : avanzando en el bienestar canino, 1–3.