Educar a un perro, ¿cómo hacer que acuda a tu llamada?

Caridad Torcuato · 31 diciembre, 2014

¿Cuántas veces has llamado a tu perro hasta hacerte daño en la garganta y sin conseguir nada? El buen comportamiento de nuestro perro adulto, será el resultado de una buena educación. Como dice el refrán “el arbolito desde chiquito”, esa es la clave para que nuestro perro nos haga caso cuando sea adulto, un buen adiestramiento desde cachorro.

Perro si tu mascota ya es mayor y estás cansado de que no venga cuando le llamas, te vamos a dar algunos consejos para que tu perro acuda a tu llamado.

Consejos de cómo educar a un perro

perro acude llamada 2

Antes de comenzar nuestro proceso de cómo hacer para que acuda a tu llamada, te queremos dar algunos consejos básicos, que sirven para educar a un perro en casa. Tienes que hacerle entender que en casa hay unas normas y que él debe cumplirlas.

Desde los cuatro meses de edad puedes comenzar a educar a tu perro, a partir de este momento debes ser constante y tener mucha paciencia. La primera orden que tiene que obedecer siempre es la de acudir a tu llamada. Puedes usar palabras cortas, claras y concisas como “ven”, pero recuerda usar siempre la misma palabra para la misma orden.

Esta orden debe ir acompañada siempre por un lenguaje corporal, algún gesto que al perro le quede claro lo que quieres conseguir. No debes olvidar premiarle cuando te ha obedecido, es muy importante que él sepa que lo ha hecho bien y que lo recompensas por ello.

Debes ser firme con las normas, si por ejemplo no quieres que tu perro te pida comida mientras estás en la mesa, siempre debes mantener la misma postura de no acceder a su chantaje. Si él nota debilidad por tu parte, no lo conseguirás nunca.

Todas las personas que viven en la misma casa deben actuar de la misma manera y tener claras las órdenes para las distintas situaciones.

Educar a un perro para que acuda a tu llamada

choque manos

Lo primero que tiene que aprender un perro es acudir a tu llamada, esto es fundamental para su educación y para evitarle de posibles peligros, como de que se escape y lo pueda atropellar un coche o que se pierda cuando estamos de paseo.

El lugar para el adiestramiento

El adiestramiento debe comenzar en casa, en un lugar donde no tenga distracciones. Enséñale a tu perro el premio, puede ser una golosina o su juguete favorito, aléjate de él y llámalo con la palabra “ven”, en cuanto él esté acudiendo dile que “sí”, cuando llegue dale el premio. Debes repetir este proceso varias veces, hasta que consigas que acuda a tu llamada sin enseñarle el premio.

La mirada

Es muy importante que tu perro se acostumbre a mirarte, esto es para que te puedas ganar su confianza. Cada vez que le hables a tu perro o le des una orden, tiene que mirarte. Puedes jugar a un juego muy sencillo para conseguir que te mire, consiste en poner su juguete favorito justo delante de él y no permitir que lo toque, él sólo va a mirar el juguete, pero después te va a mirar a los ojos para pedírtelo.

Este ejercicio debe ser a diario y no olvides premiarlo cada vez que te mire.

Las golosinas

Al igual que a los humanos, a los perros les encantan las golosinas, es por eso que son una buena técnica para el adiestramiento. Utiliza lo que más le guste a él, como las galletas, salchichas, etc, ya que serán un buen estímulo para que nos haga caso. Habla a tu perro para conseguir que te mire, dale la orden con la palabra “ven” y si acude, le das el premio.

Constancia y paciencia

Estas dos palabras son clave para que el perro acuda a nuestra llamada. Si realizas los ejercicios y día y al otro no, tu perro se olvidará. Tienes que adiestrarlo todos los días y también tienes que tener claro que posiblemente no obtendrás resultados enseguida, pero debes de tener paciencia e ir intentándolo a diario.

Tampoco puedes olvidar acariciarlo y demostrarle tu cariño, él te lo agradecerá.

Actitud positiva

Tienes que crear un buen ambiente de trabajo entre tú y tu perro, no están permitidos los gritos ni enfadarse, ni mucho menos como le diríamos a un niño, “no se pega”. Si tu perro no acude a tu llamada no debes perder los nervios. Este entrenamiento debe estar basado en el cariño y tu perro debe sentirse relajado y que lo vea como un juego, no como un castigo.