Cómo duchar a tu perro y no morir en el intento

Virginia Duque Mirón · 22 noviembre, 2019
Para bañar a la mascota, sobre todo si esta se pone nerviosa, habrá que preocuparse porque se sienta a gusto; es preciso tranquilizarla y tener paciencia para combatir la ansiedad del can

Aunque hay muchos perros a los que le gusta el agua, por norma general los canes salen corriendo en cuanto te ven coger el champú y la toalla. Si te preguntas cómo duchar a tu perro y no morir en el intento te damos unos consejos sencillos.

Cómo duchar a tu perro sin que se ponga nervioso

Si tu perro es de lo que tiene miedo al agua o cualquier situación novedosa lo supera, tendrás que tomar unas precauciones para no crearle un trauma con el agua.

Haz que se sienta seguro en el lugar del baño

Probablemente, ya hayas intentado bañar a tu perro en alguna ocasión y puede que aquel momento os superara a ambos. Para empezar, si al perro le provoca temor bañarse, debemos crear un ambiente tranquilo y hacer que el animal tenga seguridad y confianza en sí mismo.

Fuera de los momentos del baño, intenta hacer trabajos de olfato con él. Esconde su comida por la casa, utilizada juguetes interactivos, deja que huela todo lo que quiera cuando paseéis, etc. 

Después, durante varios días o, incluso, semanas, invítalo a entrar en el lugar donde normalmente lo bañas y allí, ofrécele premios. Te puedes sentar en el suelo con él y acariciarlo, para que se sienta a gusto. Más adelante, prueba a ofrecerle comida dentro de la bañera, hasta que no tenga mieda a estar dentro. Pasados varios días, haz lo mismo, pero con el grifo encendido. Recuerda que el ambiente debe ser calmado. Si el perro se quiere ir, no se lo impidas, simplemente, dale un premio si lo llamas y vuelve. Dependiendo del can, estas sesiones pueden alargarse mucho en el tiempo.

Cuando el animal ya esté tranquilo con el grifo encendido, puedes comenzar a mojarlo. No debes intentar lavarlo completamente el primer día, prueba con la zona final de la espalda o lugares donde a él le gusta que lo toquen.

Al final, obtendrás un perro sin ningún problema a la hora del baño. Solo debes tener presente que quizá, requiera mucha paciencia.

Cómo bañar a tu perro

La hora del secador

Con el secador haremos algo parecido. El problema es que ese aparato emite mucho ruido y, esto, puede asustar mucho a nuestra mascota. Por ello, debemos comenzar mostrando el secador, apagado y dejarlo cerca de él. Puedes colocarlo visiblemente en cualquier lugar de la casa, así se acostumbrará a verlo. Pasado un tiempo, puedes encenderlo, pero en una habitación distinta, que escuche el sonido y vea que no ocurre nada. Siempre es mejor que el perro esté entretenido con algún trabajo de olfato.

Cuando notes que el can no parece atender al sonido, enciéndelo en la misma habitación donde esté él. Siempre que el animal se asuste y quiera irse, debemos dejarlo. Recuerda, además, tratar de tranquilizarlo con caricias.

Perro con miedo al secador

Cómo realizar el baño

Hay muchas personas que no saben por dónde empezar a la hora de bañar al perro. Sabemos que no es tu caso, pero queremos recordarte como hacerlo.

  • Temperatura del agua. Asegúrate de que el agua no está demasiado fría ni demasiado caliente. Debe tener una temperatura agradable para que el animal se sienta cómodo.
  • Comienza a mojarlo por el lomo. No le eches agua en la cara de primeras o el animal querrá huir. Comienza por las patas o el lomo que son zonas menos sensible. Paulatinamente puedes ir subiendo por el cuello hasta la cabeza.
  • Haz lo mismo con el jabón. Comienza por las patas y el lomo hasta que poco a poco vayas llegando a la cabeza.
  • Recuerda limpiar bien la zona de detrás de sus orejas y ten cuidado con sus ojos. Limpia bien la zona íntima y los rincones que puedan haber cerca de esta.
  • Que no le entre agua en las orejas. Te cuidado de que no entre agua en sus orejas pues esto podría provocarle infecciones y una zona de humedad muy atractiva para parásitos y bacterias.
  • Cal. R. (2019) Habla con Ellos: Educación canina.
  • Rugaas, T., & Ramos, B. P. (2005). El lenguaje de los perros: las señales de calma. Kns ediciones.