Día Internacional del Gato

17 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Si quieres celebrar el Día Internacional del Gato tienes varias fechas para elegir o también, puedes conmemorar el día de tu mascota cada día de su vida.

Un año más, celebramos el Día Internacional del Gato en Europa. Estos felinos han acompañado al ser humano desde hace miles de años. Desde entonces, nos han ayudado a controlar las plagas de roedores, mantener nuestros hogares libres de bichos y nos han deslumbrado con su elegancia y belleza.

Hoy en día son los reyes de internet. Muchos felinos tienen sus propios perfiles en las redes sociales con millones de seguidores que, si en un principio solo eran curiosos, luego se convierten cat lovers (amantes de los gatos). Está claro que estos mininos nos han robado el corazón con su ronroneo, travesuras e infinita ternura.

Ahora es normal preguntarnos:  ¿y por qué aunque suman miles de seguidores siguen siendo perseguidos, maltratados y sacrificados en miles de lugares del planeta? ¿Por qué les hemos concedido, no uno, sino cinco de los 365 días del año.

¿Por qué un Día Internacional del Gato?

El fin último de crear un Día Internacional del Gato es el de promover la protección de todos los animales.

Aunque en Europa se celebra desde el año 1900, la idea renació con más fuerza a partir de la muerte Socks, el gato de la familia Clinton. Adoptado por la hija del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, en 1989. Este gato inundó la prensa cuando entró a vivir en la Casa Blanca.

El 20 de febrero de 2009 se publicó la noticia de la eutanasia del gatito por causa de un tumor. Desde entonces, y con el apogeo de la redes sociales, se celebra este día mundialmente.

Socks, el famoso gato de Bill Clinton.

También se escogió un día en concreto para fomentar la adopción de gatos, ya que en Estados Unidos estos animales abarrotan los centros de acogida y las protectoras de animales.

¿Cuándo se celebra el Día Internacional del Gato?

Como dijimos, depende de la región del planeta en la que te encuentres, celebrarás el Día Internacional del Gato en un momento u otro. En Estados Unidos y gran parte del mundo, ese día es el 20 de febrero. Tanto la Fundación Internacional para el Bienestar de los Animales, como otras protectoras de animales, lo decidieron así para homenajear a los gatos y recordarnos la importancia de respetar a los animales.

En Europa, el día elegido fue el 17 de febrero. Este día, pero en el año 1900, la famosa periodista italiana Claudia Angeletti, publicó la encuesta de sus lectores donde elegían este día en representación de los gatos. Las razones parecieron ser muchas, entre ellas que febrero es el mes de las «brujas», siempre acompañadas por gatos.

Por otro lado, la activista por el bienestar de los animales, fotógrafa, diseñadora y rehabilitadora felina, Collen Paige, estableció el 29 de octubre como Día Internacional del Gato. Paige, decidió esta fecha por la cantidad alarmante de gatos abandonados que hay en su país, Estados Unidos.

En Rusia, donde en más del 50 % de los hogares hay, al menos, un felino de mascota, el Día Internacional del Gato para ellos es el 1 de marzo. En este país los gatos han sido adorados, incluso formaron parte de la realeza. Un curioso dato es que, en uno de sus famosos museos, el Hermitage, viven más de 70 felinos.

Por último, otro día para conmemorar a los gatos es el 8 de agosto. La iniciativa la tuvo, también, la Fundación Internacional para el Bienestar de los Animales o IFAW, por sus siglas en inglés. Como otro motivo para defender a los animales.

Amor en internet y maltrato en las calles: el caso de los gatos ferales

Gatos ferales en la calle.

Está claro que el gato es un animal querido en todo el mundo y que despierta interés y adoración tanto en persona como a través de las redes sociales, por ello hay quienes pasan horas frente al ordenador viendo vídeos en los que son los protagonistas. 

Sin embargo, no hay que negar que aún existe una realidad completamente opuesta: el maltrato de gatos ferales, es decir, aquellos felinos que han nacido y vivido toda su vida en las calles. Son animales con poco o ninguna sociabilización con el ser humano.

En nuestras ciudades, forman colonias donde, además, muchas personas abandonan a sus gatos, que mueren al poco tiempo, ya que no saben sobrevivir y han llegado a un grupo ya establecido.

Los gatos ferales han sido sistemáticamente perseguidos, capturados y asesinados en las perreras, tras un brutal maltrato. Ya que, meter a un animal de estas características en una jaula, con otros animales, va en contra del bienestar animal.

Actualmente se comienza a implantar el método C.E.S. Este consiste en la captura de los gatos de un colonia, esterilizarlos y devolverlos a su territorio. Con estos se consigue que un cuidador designado visita diariamente cada colonia, de forma que aboga por el bienestar de los gatos que, además, puede denunciar si ve a alguien que abandona un gato en ese lugar. Además se consigue:

  • Controlar las enfermedades.
  • Reducir de la presencia de parásitos internos y externos.
  • Controlar del número de animales que hay en una colonia.
  • Hacer que los gatos sean menos visibles porque, al estar esterilizados, vagan menos.

De hecho, los gatos son un grave problema tanto para la fauna urbana como para los ecosistemas naturales porque son cazadores infalibles. Pero la culpa de esto no la tienen ellos, sino quienes los abandonan en las callas.

Hoy, en el Día Internacional del Gato, vale la pena reflexionar acerca de esta realidad, el cuidado que le damos a nuestro felino en casa y qué aspectos podemos mejorar de ahora en adelante.

  • AA. VV. (2014). Il mio gatto. Edizioni R.E.I.
  • EL INDEPENDIENTE. (2019). Vuelve a ser el día del gato, el animal que celebra esta fiesta tres veces al año.  2020 EL INDEPENDIENTE
  • El País. (2009). Muere el gato de los Clinton. Ediciones el País S.L.
  • MAGDA BIGAS. (2019). Los gatos del Hermitage. La Vanguardia.
  • Martin, A. B. (2016). Colonias De Gatos Urbanos: Problema Sanitario Y Social. Badajoz Veterinaria, (2), 16-24.