Qué no hacer para desequilibrar a un perro o a un gato

Virginia Duque Mirón · 11 abril, 2017

Por mucha conexión que tengamos con nuestras mascotas, no somos de la misma especie, por lo que las diferencias o los no entendimientos de conducta pueden surgir. Es importante conocer no solo lo que le gusta a nuestra mascota, sino también lo que la podría desequilibrar.Dicen que la convivencia es difícil, y es cierto. Por muy enamorados que estemos de nuestro perro o nuestro gato, hasta que nos adaptamos a nuestros caracteres y conductas, las cosas son un poco más complicadas.

Y eso no solo lo sentimos nosotros, también lo hacen los animales. Para entender a tu mascota y no hacer nada que los pueda desequilibrar, vamos a conocer lo que podría causar esto y cómo actuar.

Lo que hace desequilibrar a nuestras mascotas

Perros y gatos son diferentes, por tanto los motivos que los pueden llevar a desequilibrarse no son los mismos. Empecemos analizando a cada grupo.

Lo que desequilibra a los gatos

Los gatos son animales de rutina, independientes y poco expresivos. Esto hace que si posiblemente ha sucedido algo a su alrededor que lo desequilibra, sea más difícil reconocerlo que en un perro.

Las causas del desequilibrio felino pueden ser:

  • Cambios en su rutina. Incluso un cambio de mobiliario en la casa lo puede llegar a desequilibrar.
  • Maltrato. Los animales no están preparados para que los tratemos mal, y el carácter tranquilo de los gatos los hace aún menos preparados para ello. Sea físico o verbal, el maltrato les afecta.
  • Los celos. Los gatos son muy territoriales, y en su caso, aceptar una nueva mascota en casa con la que tendráN que compartir su territorio y el amor de sus dueños puede ser complicado.
  • Estrés. Las causas anteriores y seguramente otras aún desconocidas, son motivos de estrés en los gatos. Esto es algo que los puede desequilibrar y hacer tener comportamientos no adecuados.

Perjuicios del desequilibrio en los gatos

Los cambios en la conducta de un gato que esté desequilibrado serán visibles. Por ejemplo, podría comenzar a tirar fuera la arena de su arenero, a perder el apetito o esparcir la comida por todos lados, a orinar o defecar en casa, a lamerse con fuerza hasta hacerse heridas o usar su rascador más de lo habitual.

Por otro lado, será fácil encontrar eczemas o calvas en su piel, un signo de estrés. ¿Qué hacer para ayudar a tu gato?

  1. Aromas tranquilizantes en casa
  2. Tener mucha paciencia ante los celos
  3. Adoptar otro felino (aceptando que llevará un proceso de adaptación)

Que puede desequilibrar a un perro

Los perros son diferentes a los gatos, pues la actitud que tienen frente a la vida es muy distinta, más positiva. Para ellos quizá sea más difícil desequilibrarse, pero también les sucede por estas causas:

  • Traumas. Si has adoptado a un perro mayor y notas conductas extrañas en él, es posible que haya sido abandonado o maltratado.
  • Humanizarles. Un perro es un animal, no una persona. Hay que mostrarles cariño y estar atento a sus necesidades, pero sin llegar a los límites de tratarlos como un humano. De hecho, eso también es una forma de maltrato.
  • Sobreprotegerlos o aislarlos. Ninguno de los dos extremos son buenos.
  • Los celos ante otra nueva mascota también podría desequilibrar a tu can.

Si tu perro está sufriendo por alguna de estas causas, tendrá comportamientos como la agresividad, ladridos compulsivos y movimientos que repite una y otra vez, como intentar morderse la cola o dar vueltas sobre él mismo.

Cómo ayudar a tu perro

Los mejor es:

  • Marcar límites en tu trato con él, donde el amor y el cariño reinen, pero que deje claro cuál es el lugar de cada uno.
  • Ejercicio. El ejercicio ayuda a eliminar toxinas y relaja.
  • Evita los castigos. El refuerzo positivo siempre es el más adecuado, como se ha dejado demostrado. Por tanto, los castigos no harán más que empeorar la situación.

La adaptación con una nueva mascota puede ser complicada al principio, pero sigue estos consejos y todo irá sobre ruedas.

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