Deerhound escocés o lebrel escocés

Deerhond escocés o lebrel escocés

El Deerhound escocés, también conocido como galgo o lebrel escocés es un perro señorial de tamaño grande, de carácter tranquilo y obediente. Su piel y su pelaje le hacen óptimo para los climas fríos.

Origen de la raza

Cuando hablamos del origen del Deerhound o lebrel escocés nos referimos a un posible descendiente directo del primitivo lebrel celta. Estos canes eran criados por los clanes escoceses con el objetivo de utilizarlos en la caza del lobo y otras partidas de caza mayor.

Aunque los Deerhound escoceses estuvieron a punto de desaparecer, Sir Walter Scott y la moda escocesa del siglo XVIII devolvieron el impulso a la raza que ha llegado hasta nuestros días. De hecho, en el siglo XIX la propia reina Victoria tuvo uno como mascota.

Perro deerhound escoces corriendo
Fuente: kennysarmy

Aspecto físico del Deerhound escocés

El Deerhound escocés es un ejemplar de tamaño grande, que puede tener un pelaje de diferentes tonalidades de gris, bien proporcionado y con una cabeza relativamente pequeña.

Morfológicamente, su altura a la cruz debe ser de 76 centímetros como mínimo en machos,y de 71 centímetros en hembras. En cuanto al peso en machos se sitúa en torno a los 45 kilogramos y en hembras en torno a los 36 kilos.

En cuanto al pelaje, el manto del lebrel escocés suele ser de color gris, aunque también se encuentran Deerhounds de pelo arena rojizo o marrón rojizo con máscara, patas y cola negra. En ocasiones presentan pelo blanco en el pecho, en los dedos y en la punta de la cola.

Perro deerhound escoces tumbado en el suelo
Fuente: Adam Singer

Carácter del lebrel escocés

El deerhound escocés es cariñoso y obediente, pero también es algo independiente y requiere su espacio. Se muestra tranquilo dentro de casa, algo que contrasta con su extraordinaria rápidez en carrera, propia de los lebreles.

Cuidados y consejos

Su piel y su pelaje se adaptan perfectamente a terrenos abruptos y climas adversos. Es por esto que son ideales para climas oceánicos, continentales fríos y de alta montaña, es decir, que toleran el frío, pero el calor es más peligroso para ellos, puesto que la dureza de su piel les expone a una probabilidad mayor de sufrir un golpe de calor.

Pueden vivir bastantes años aunque necesitan espacio, hacer ejercicio y sentirse integrados en la familia. Su aparato muscular es fuerte y potente, por lo que necesita una dieta rica en proteína.

Como la mayoría de perros de raza grande, existe cierto riesgo en el desarrollo de enfermedades como la torsión de estómago o la displasia de cadera. Sin embargo, todos estos problemas pueden evitarse con visitas regulares al veterinario.

Fuente de las imágenes: Adam Singer y kennysarmy

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