¿Qué debes saber sobre la gestación de las gatas?

Yamila · 18 diciembre, 2017
Las claves del periodo de gestación de las gatas están en los síntomas y gestos que presentan estas; con una duración de poco más de dos meses

Si crees que tu gatita está preñada o si ya lo has confirmado y deseas darle lo mejor en esta etapa, te recomendamos que leas el siguiente artículo. En él encontrarás información detallada sobre la gestación de las gatas.

Signos que alertan del embarazo en las gatas

Cuando pensamos en la preñez de una hembra, nos imaginamos al animal con una gran barriga. Sin embargo, en el caso de las gatas esto es visible a partir de las cuatro semanas. Igualmente, podemos detectar que está gestando por diversos signos, tanto físicos como de comportamiento:

Gata preñada

1. Pezones rosados

Los pezones de la gata se hinchan desde los primeros momentos del embarazo. A veces, esto también sucede durante el celo, por lo que no siempre es un indicio fehaciente.

Algo que si es típico en su condición es que sus pezones se vuelven de un color rosado más intenso. Ello se puede ver sin ser demasiado observador, ni importar el pelaje de tu mascota.

2. Pérdida de apetito

Si por ejemplo tienes una gatita que le encanta comer –por no decir que es algo glotona– y de un día para otro deja comida en su plato, o bien no desespera cuando le sirves su ración diaria, quizás se deba a que está embarazada.

Por supuesto, deberías llevarla al veterinario para descartar que no se trate de ninguna enfermedad. Además, te vendrá bien para que el especialista confirme lo que realmente queremos saber: que además se encuentra en ‘la dulce espera’.

3. Más horas de siesta

Es verdad que los felinos en general duermen de día y salen a cazar –o jugar– de noche, pero también pueden estar activos cuando hay luz solar. Si tu gatita está embarazada probablemente se pase muchas horas durmiendo o tirada en el sofá o cama.

Además, otro de los cambios de conducta durante la gestación de las gatas es que no juegan tanto como de costumbre. Saltan y corren menos, y no les llaman la atención tantos objetos como antes.

4. Comportamiento opuesto

Esto quiere decir que si tu mascota era mimosa quizás se vuelva algo arisca, o viceversa. Cuando tienen mucha confianza en sus dueños, las gatas embarazadas se acercan más a ellos y buscan caricias y atención en todo momento.

Sin embargo, hay que saber que quizás su condición la convierta en más asustadiza, desconfiada o nerviosa; esto es más frecuente en las gatas que viven en la calle o que han sido rescatadas hace poco tiempo. También querrá alejarse de otras mascotas que vivan en la casa, incluso con las que se lleva bien.

La gestación de las gatas semana a semana

La reproducción de los felinos es similar a la de todos los mamíferos: el espermatozoide del macho alcanza el óvulo de la hembra durante la cópula, y a los cinco días se produce la anidación en el útero.

Gata preñada

El embarazo gatuno tiene una duración que va desde los 64 y los 67 días, es decir poco más de dos meses. La cantidad de crías por camada dependerá de varios factores, aunque en promedio la gata tiene entre uno y cinco cachorros.

Entre la primera y la tercera semana, la gestación de las gatas no es demasiado visible, como ya hemos comentado. Los latidos del corazón de los bebés se pueden distinguir en una ecografía realizada a partir del día 20.

Los embriones tienen cinco centímetros de longitud y siete gramos de peso al día 33 del embarazo, pero solo necesitan diez días más para duplicar su tamaño. Es por ello que a partir del mes de gestación a la gata se le nota la barriga hinchada.

Entre la cuarta y la quinta semana, la mamá padecerá náuseas: no te preocupes, es normal, y se debe a los cambios hormonales en su cuerpo, tal y como sucede con las mujeres embarazadas.

A medida que los gatitos van ganando peso, la gata también engorda un poco, y quizás quiera comer más de lo habitual. Es muy importante consultar con el veterinario en relación a la cantidad y calidad del alimento que le ofrezcas en este periodo, ya que no solo se alimentará ella sino también sus crías.

En torno a los 45 días de la gestación las crías desarrollan el hocico y el pelaje que los cubrirá toda su vida. Pocos días después, es posible detectar el movimiento de los cachorros en el vientre materno.

El parto se producirá alrededor del día 65, cuando los bebés pesan entre 85 y 100 gramos, y al menos 10 centímetros de longitud. Te darás cuenta de que el nacimiento está por suceder una semana antes, debido a que la gata buscará un lugar apartado, silencioso y tranquilo, el cual lo acondicionará a su manera.

Una buena idea es prepararle una caja de cartón con toallas y mantas, para que se sienta cómoda y pueda parir sin problemas. El día del alumbramiento, sus maullidos intensos y su nerviosismo te alertarán de lo que vendrá. Deja que tenga a sus bebés sola, pero no la descuides por si tiene algún problema.

Fuente de la imagen principal: Dwight Parker