Cómo cuidar a tus palomas

Paloma

Las palomas han sido históricamente muy valoradas por la humanidad. Son animales con facilidad de aprendizaje y muy sociables, pero requieren mucha atención a su higiene y nutrición. Aprende a cuidar a tus palomas.

Actualmente, la relación de seres humanos y palomas se divide igualmente entre el amor y el odio. Mientras algunos las crean como mascotas, otros sufren con la colombofobia (pánico a las palomas).

Origen y adaptación

En realidad, el término “paloma” designa genéricamente a más de 300 especies de aves. En su origen, son pertenecientes a la familia Columbiformes. Son parientes directas de las tórtolas y poseen enorme variedad de razas.

Las Palomas bravías de coloración gris son las más comunes en las calles de todo el continente. Dan origen a la mayoría de las palomas mensajeras y/o domésticas.

Una paloma sobre una mano

La adaptación a las grandes ciudades y los cambios alimentarios han modificado el organismo de las palomas. Ahora es muy vulnerable a la diseminación de parásitos.

El organismo de una paloma es similar al de los loros y otras aves. Cuando es cuidado debidamente o en condiciones óptimas de desarrollo, se presenta limpio y saludable. Pero si es expuesto a ambientes contaminados, se transforma en una fuente de enfermedades.

La diversidad estética y de carácter hizo de estas aves una pasión para mucha gente. Su belleza combinada a la facilidad de aprender son atractivos importantes de su especie.

Hay que recordar que solo pueden desarrollar sus habilidades cuando se sienten sanas y seguras. Por eso, cuidar a tus palomas es una inversión indispensable no solamente para su salud. También para su adiestramiento.

Consejos básicos para cuidar a tus palomas

Los consejos para cuidar a tus palomas resumen las principales medidas preventivas para conservar la salud del animal y de su entorno.

  1. Higiene

Las palomas no son más sucias que otros animales. Todas las especies entran en contacto con microorganismos y pueden alojar parásitos en su cuerpo.

En realidad, todas las aves son naturalmente limpias. Pero acostumbran a volverse vulnerables a infecciones por parásitos internos y externos. Estos microorganismos pueden reproducirse con facilidad por las jaulas, accesorios, y también por todo el hogar.

Es fundamental higienizar de 2 a 3 veces por semana las casitas o jaulas de tus palomas. También se recomienda retirar e higienizar la bandeja de excrementos diariamente.

No se debe permitir la acumulación de restos de alimentos. Sobre todo, los excrementos producidos en el fondo de la jaula, en el comedero y/o en el bebedero. Todos los accesorios deben ser muy bien lavados y desinfectados para evitar la aparición de hongos y bacterias.

También es una buena práctica revisar con frecuencia sus patas y sus plumas. Al observar cualquier herida, alteración de color, textura o apariencia, es indispensable concurrir rápidamente a un veterinario especializado en aves.

  1. Alimentación

La alimentación balanceada es la mejor forma de cuidar a tus palomas y prevenir cualquier enfermedad. Los nutrientes diarios permiten desarrollar su sistema inmunológico y combatir los microorganismos.

La dieta óptima de una paloma debe contener gran variedad de granos para aportar grasas, carbohidratos y proteínas al organismo. Existen mezclas equilibradas disponibles para compra en las tiendas de animales.

También se puede optar por preparar mezclas de comida casera. Es importante que contengan maíz, sorgo, avena, trigo, cebada, arroz, lenteja, algarroba, lino, habas y girasol.

Los pichones normalmente son alimentados con papillas con el auxilio de cuentagotas o jeringas.

Una vez por semana se recomienda ofrecer pequeños trozos de frutas y verduras mezclados a los granos y semillas. Es indispensable ofrecer siempre alimentos en buen estado y frescos a las palomas.

Alimentos prohibidos en la dieta de tus palomas son:

Palomas apoyadas

Fuente: José Carlos Cortizo Pérez

  • Alimentos industrializados, fritos, embutidos y/o condimentados.
  • Chocolates y golosinas en general.
  • Café y productos con cafeína.
  • Leche y lácteos con mucha grasa.
  1. Acondicionar el ambiente

Aunque puedan llegar a vivir sueltas cuando son educadas, es recomendable contar con jaulas o palomares. Será su vivienda, donde podrán descansar y sentirse seguras. Por eso es importante elegirlos conscientemente.

Lo ideal es revestir el suelo de los palomares y jaulas con periódicos y gravas. También se debe contar con paja para los nidos.

Los comederos y bebederos deben ser apropiados al tamaño y morfología del animal. De esa forma impedimos constantes derrames y futuras contaminaciones.

La ubicación debe ser adecuada para el crecimiento del animal. No es prudente dejar las palomas a la intemperie. Un golpe de calor o frío extremo pueden llevar el animal a fallecer o enfermar gravemente.

Estas aves suelen adaptarse mejor a climas templados o cálidos. Por eso, durante el invierno, es especialmente necesario climatizar el ambiente. Hay que evitar que la temperatura baje de 22ºC.

Fuente de la imagen principal: Manuel Unigarro