¿Cómo cuidar las heridas en los perros?

09 Enero, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
Las heridas en perros no suelen suponer un problema pero, si se dejan sin tratar, pueden traducirse en infecciones de abordaje mucho más complejo.

Algunas heridas en los perros pueden requerir un tratamiento veterinario urgente. Por el contrario, la mayoría de heridas, rasguños o golpes que una mascota puede hacerse en el día a día, no necesitan atención veterinaria urgente.

Durante los paseos diarios al parque o en alguna que otra escapada al campo, un perro puede hacerse pequeñas heridas que, si bien no son peligrosas o no requieren una visita al veterinario, sí deben ser lavadas y desinfectadas correctamente para que curen bien y no desarrollen una infección más grave.

Evaluar las heridas en los perros

En primer lugar, antes de comenzar a curar una herida en un perro, hay que evaluar la gravedad de la lesión. Para empezar, se observará el estado general del animal para saber si presenta dolor extremo, shock o cualquier otro síntoma que pueda suponer un peligro para la vida del animal.

Por ejemplo, si a la herida le faltan trozos de piel, sangra demasiado o parece tener algo clavado en el interior, no debe realizarse ningún tipo de cura casera. En estos casos, se debe aplicar presión con un vendaje limpio y seco sobre la herida para evitar el sangrado y acudir deprisa a la clínica veterinaria.

Si la herida tuviera algo en el interior, no se debe ejercer presión ni intentar sacar el objeto extraño. Esto podría hundir aún más el punzante y empeorar la situación. Por el contrario, si la herida no sangra, no ha atravesado la piel y es pequeña, puede procederse a una limpieza y desinfección en casa. 

Todas la heridas provocadas por mordeduras, que involucren una gran área del cuerpo o presenten signos de infección, deben ser evaluadas por un veterinario.

Las heridas en los perros se pueden curar fácilmente.

Atención primaria para heridas menores en el perro

Antes de comenzar con el proceso de curación de la herida, es importante buscar en el animal otras lesiones que no sean tan evidentes para no dejarlas pasar. Si se tiene algo de experiencia, se puede eliminar el pelo que recubra la lesión para evitar que este penetre en el interior y la infecte.

La maquinilla o peladora debe ser manejada con muchísima delicadeza y siempre y cuando se tenga algo de pericia con ella. Si no fuera así, se podría empeorar el estado de la lesión del animal.

Una vez se sepa que no hay más heridas y esta está en una zona sin pelo o afeitada, se procederá a un buen lavado con agua tibia. Mientras más agua corra por encima de la herida, más suciedad y bacterias arrastrará.

Tras ello, se aplicará una solución salina. Esta puede ser suero fisiológico —NaCl o cloruro de sodio al 0,9 %— adquirido en cualquier farmacia o un preparado casero. Esta solución se fabrica fácilmente llevando a ebullición medio litro de agua y añadiendo una cucharadita de sal. Recuerda solo aplicarla cuando el agua se haya enfriado.

Una vez la herida esté limpia a simple vista, se procederá al secado con una gasa limpia. Pueden darse pequeños golpecitos sobre la herida hasta que esté completamente seca.

Productos no recomendados para limpiar las heridas en los perros

Cuando una persona se hace un pequeño corte, es habitual que lave bien su herida con agua y jabón, además de que utilice diferentes desinfectantes y cicatrizantes. En perros esto no debe realizarse así, a menos que un veterinario especifique lo contrario.

Muchos desinfectantes pueden retrasar la curación de la herida y ciertos productos pueden ser muy tóxicos si se ingieren o llegan a torrente sanguíneo. Así, los productos que no deben aplicarse sobre las heridas en los perros son los siguientes:

  • Jabones o champús, ya sea o no la especie de destino el perro.
  • Alcohol isopropílico. Nunca debe utilizarse alcohol sobre las heridas, es un desinfectante para piel sana.
  • Peróxido de hidrógeno o agua oxigenada. Retrasa la curación.
  • Preparaciones caseras a base de hierbas.
  • Aceite de árbol del té.
  • Miel.

¿Qué hacer si el perro se lame la herida?

El proceso de curación de las heridas menores pueden tardar varios días, en los que se limpiará la herida con suero fisiológico. Lo más habitual es que la mascota intente continuamente lamer las lesiones, pues es la forma más natural para los canes de limpiarlas.

El problema es que muchas veces este lamido empeora el estado de la herida y puede causar una infección grave. Si el perro intenta lamer sus heridas, una buena opción es usar un collar isabelino.

Este método es el más usado y extendido para evitar que el animal se chupe. Las heridas menores en perros nunca deben cubrirse con vendas o gasas porque retendrán más humedad y, por tanto, aumentarán las probabilidades de aparición de infecciones fúngicas o bacterianas.

Un perro al que se le aplica una gasa.

Si durante el proceso de curación la herida cambiase de aspecto, se enrojeciera e inflamase o apareciese pus, es hora de visitar al veterinario. Por esta razón, es fundamental vigilar y curar la herida diariamente hasta su total sanación.