Convenio europeo sobre protección de animales de compañía

6 marzo, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Durante mucho tiempo se esperaba en Europa una buena legislación marco en materia de protección a los animales. Por fin contamos con un Convenio europeo sobre protección de animales de compañía.

A principios de 2018, España ha decidido finalmente ratificar el Convenio europeo sobre protección de animales de compañía. De esta manera, se ha convertido en el décimo octavo país de la región en sumarse a la iniciativa y comprometerse a avanzar legalmente en la lucha contra el maltrato animal y el abandono.

A pesar de su reciente incorporación española, el Convenio ya lleva vigente más de tres décadas. Concretamente, su publicación oficial ha ocurrido en 1987, casi diez años después de la lectura ante la UNESCO de la Declaración Universal de los Derechos de los Animales.

La publicación del convenio ha establecido un nuevo marco para las leyes de bienestar animal en el continente. Aunque no tenga el alcance de legislar en los territorios nacionales, ha actuado como un motor de transformación. Con ello, ha venido impulsando los cambios a nivel legal que observamos en Europa y la expansión de políticas públicas enfocadas en las mascotas; este viene a ser el caso de la legalidad de los decomisos.

¿Cómo es el Convenio europeo sobre protección de animales de compañía?

Como el nombre sugiere, se trata de una normativa a la que los países europeos pueden adherirse por voluntad propia. Desde el inicio, su texto deja en evidencia el principal objetivo de su creación: fomentar medidas concretas que permitan mejorar la protección a los animales de compañía que habitan en el continente.

Para ser más exactos, el preámbulo del Convenio prevé que todas las personas tienen la obligación moral de respetar a todos los seres vivos. De esta forma, las leyes de bienestar animal no derivan de circunstancias políticas pasajeras, sino de la responsabilidad ética de los seres humanos.

Hay que respetar a todos los seres vivos.

Siempre hay que recordar que, independiente del contexto social, es nuestro deber asegurarnos de que todas las especies tengan las condiciones necesarias para desarrollar su ciclo vital de forma digna.

En este sentido, resalta el vínculo emocional, cognitivo e histórico que nos une con los animales de compañía, y muestra un impacto positivo en la calidad de vida a nivel individual y social. Por ello, en primera instancia, se enfoca en la enumeración de buenas prácticas que impulsen la tenencia responsable entre los ciudadanos.

El convenio también impulsa una serie de políticas públicas y medidas legales concretas para luchar contra el abandono y el maltrato animal. Así como a las consecuencias de ellos derivados, que representan un riesgo para la salud pública, como puede ser la sobrepoblación callejera.

Algunas contribuciones del Convenio europeo sobre la protección de animales de compañía

Una de sus principales contribuciones para el bienestar animal ha sido la desnaturalización de las mutilaciones estéticas. Históricamente, muchas razas han sido expuestas a prácticas mutiladoras, como el corte de orejas y cola, para cumplir estándares estéticos. O bien para garantizar un supuesto mejor desempeño de determinadas actividades, como puede ser la caza.

Pero al ratificar el Convenio europeo, los demás países adheridos se comprometen a prohibir dichas prácticas mediante normativas específicas. En España, la decisión ha significado un gran paso de unificación entre las diversas normativas autonómicas.

En la práctica estas normas vienen generando diferentes conflictos con los cazadores, quienes afirman verse perjudicados por los ‘conceptos equivocados y extremos’ de los animalistas.

Por hablar sobre la caza deportiva, el Convenio también regula también la utilización de animales en actividades recreativas. Según sus determinaciones, los animales solo pueden ser empleados en actividades que no impliquen cualquier tipo de dolor, humillación, sufrimiento o riesgos a su integridad física y cognitiva.

Leyes de protección animal

Los Gobiernos como actores centrales en la promoción del bienestar animal

Otra de las contribuciones del convenio para el avance de la protección animal, es atribuir expresamente a los Gobiernos centrales la responsabilidad de promover políticas públicas para fomentar la adopción y tenencia responsable. Por ejemplo, concienciar a la población sobre la importancia de adoptar métodos anticonceptivos eficaces.

También se reafirma como indispensable adoptar medidas concretas de combate al abandono de animales, que conlleva al acelerado incremento de la población callejera. Desde su aprobación, es posible verificar que todos los países han aprobado sanciones más rígidas para el abandono y el maltrato de animales.

Además, el propio concepto maltrato animal en los textos legales, ha venido cambiando y expandiéndose. En la actualidad, abarca no solo la integridad física del animal, sino también su bienestar cognitivo y emocional. Por ello, cualquier tipo de abuso, violencia o explotación puede ser denunciada como maltrato animal en Europa.

  • Instrumento de ratificación del Convenio Europeo sobre protección de animales de compañía. Extraído de: https://boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2017-11637
  • Ley 5/1997, de 24 de abril, de protección de los animales de compañía. Extraído de: https://www.boe.es/buscar/pdf/1997/BOE-A-1997-14412-consolidado.pdf