Consulta etológica para tu mascota

2 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
La etología canina estudia los problemas de conducta y comportamiento en nuestro perro; acudir a la consulta etológica podría solucionar los malos hábitos de tu mascota

La etología consiste en un área específica dentro de la biología conductal que se dedica a estudiar el comportamiento de los animales. En una consulta etológica, el etólogo deberá conocer el estado de salud, el comportamiento habitual, el estilo de vida y la rutina de cada paciente.

Su enfoque teórico y las prácticas derivadas ponen especial énfasis en las conductas instintivas de cada especie y en cómo pueden ser alteradas o mejoradas a través de la educación.

Para ser un etólogo, en primer lugar es necesario haberse titulado o estar por titularse en Medicina Veterinaria. Es decir, los etólogos son médicos veterinarios que complementan los estudios universitarios regulares con especializaciones en dicha rama de la biología conductual.

En la actualidad, la etología canina –dedicada al estudio del comportamiento de los perros– es la parte más avanzada y requerida por los profesionales. Son muchos los veterinarios que optan por especializarse en etología canina para ampliar sus conocimientos sobre el lenguaje y comportamiento del perro; se trata de ofrecer una atención integral a sus pacientes, que contemple su salud física y mental.

Aunque no sea tan reconocida o popular, la etología felina también es un área en expansión dentro de las ciencias veterinarias. En la actualidad es una disciplina con mucho desarrollo y grandes avances, muy atractiva para los profesionales del sector.

¿Para qué sirve una consulta etológica para las mascotas?

Generalmente una consulta etológica sirve para diagnosticar, reconocer la causa y tratar los problemas de comportamiento en las mascotas. Un etólogo canino, por ejemplo, buscará saber por qué un perro tiene ciertos trastornos comportamentales para después intentar ayudarlo en la superación de estos.

Etología canina

Entre los problemas más comunes que suele tratar un veterinario experto en etología canina encontramos los siguientes:

  • Agresividad.
  • Problemas de interacción con otros perros, animales, estímulos o personas (problemas de socialización).
  • Miedo excesivo.
  • Estrés.
  • Conductas destructivas.
  • Ansiedad por separación.
  • Coprofagia (comer excrementos propios o ajenos).
  • Posesividad en relación a sus objetos, a la casa o a sus dueños.
  • Estereotipias y TOC (Trastorno obsesivo compulsivo).

Estos problemas pueden aparecer por diferentes causas y el etólogo debe ser capaz de identificarlas para establecer un tratamiento adecuado. Aunque la herencia genética del animal influya en su personalidad, los disturbios de conducta suelen estar asociados a la crianza.

En los perros, los problemas comportamentales suelen derivar de una educación inadecuada, en la que seemplean métodos contraproducentes, como el collar de ahorque y los castigos.

La socialización deficiente y la privación de la interacción social también son factores determinantes para la aparición de conductas inapropiadas. Por ello, los etólogos suelen hacer muchas preguntas sobre el historial, el estilo de vida y la rutina del paciente.

Con todo ello, los problemas de comportamiento también pueden derivar de algunas enfermedades. Cuando un animal experimenta dolor intenso o tiene sus sentidos afectados, puede mostrarse con miedo, agresivo, aislarse, adoptar una postura defensiva, etc.

Para el tratamiento correcto de todas estas conductas, los etólogos también suelen requerir análisis clínicos y otros estudios para verificar el estado de salud de los pacientes. En estos casos, el tratamiento del trastorno de conducta dependerá del control o erradicación de la patología subyacente.

Etología en perros

¿En qué puede ayudar una consulta etológica a tu perro?

La ayuda proporcionada por una consulta etológica dependerá fundamentalmente de las necesidades específicas de cada animal. Si tu perro muestra algún problema de comportamiento o adopta conductas extrañas, recomendamos consultar rápidamente a un etólogo.

Igual que sucede en las enfermedades relativas al físico de tu mascota, los trastornos de conducta también suelen tener un mejor pronóstico mediante un diagnóstico temprano.

Aunque revele altos rangos de éxito, la eficacia de los tratamientos etológicos no alcanza el 100 % de los casos. Desafortunadamente, hay problemas de comportamiento muy complejos que difícilmente podrán ser curados o revertidos integralmente.

En la realidad, el trabajo con un etólogo será indispensable para controlar dichas conductas y permitir que un perro disfrute de una vida más equilibrada.

Todo ello reafirma la importancia de prevenir los problemas de comportamiento en nuestras mascotas. La mejor prevención para dichos trastornos de conducta es proporcionar una educación sana, positiva y bien orientada.

Si no tenemos tiempo o los conocimientos adecuados para educar a nuestros compañeros mediante refuerzos positivos, lo mejor que podemos hacer es consultar con un educador o adiestrador profesional.