Consejos veterinarios para una adopción responsable de perros y gatos

Adoptar es una de las mejores decisiones que podrías tomar en tu vida. Ahora bien, hay que hacerlo con responsabilidad para asegurar el bienestar del animal.
Consejos veterinarios para una adopción responsable de perros y gatos
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez.

Última actualización: 05 enero, 2023

Es fácil conectar con la mirada de un animal, especialmente con la de aquellos que llevan millones de años a nuestro lado, aprendiendo a comunicarse con nosotros. Esto, en muchas ocasiones, despierta el impulso de llevarlos a casa, pero para eso estamos aquí, para hablar de la adopción responsable de perros y gatos.

Y es que la propaganda se ha centrado, principalmente, en acabar con la compraventa de animales, y con razón. Aunque cada vez más personas optan por la adopción en lugar de la industria que los “produce”, también es necesario aplicarse criterios de responsabilidad cuando se sacan de un refugio. Por eso, aquí tienes algunos consejos para tomar esta decisión de una manera reflexiva.

Adopción y abandono

Seguramente te hayas topado con campañas que tratan de disuadir al público de comprar animales, y más en fechas señaladas como las navidades. Esto es porque el acto de comprar una vida hace que se conciba al animal como a un objeto, restando valor a su bienestar. A su vez, esta concepción (siempre inconsciente) multiplica las probabilidades de que ese animal acabe en la calle.

Solo en perros y gatos, la cifra de abandono en España asciende hasta casi los 285 000 abandonos. Esta cantidad se ha disparado desde la pandemia, en la que muchas personas adquirieron o adoptaron animales para sobrellevar la cuarentena del COVID-19. No obstante, al volver a sus vidas cotidianas, no quisieron seguir responsabilizándose de sus decisiones.

Aun con el aumento del 15 % en la adopción, este pico de abandonos ha sido un golpe terrible para los animales y los refugios que los acogen.

Consejos veterinarios para la adopción responsable de perros y gatos

Dadas estas cifras, urge la necesidad de insistir en el mensaje de la responsabilidad en la adopción. Sacar a un animal de un refugio siempre es ayudar a dos, al que sale y al que entra en su lugar, pero de nada sirve si después el primero vuelve a su chenil. Vamos a ver una serie de criterios para hacerlo bien.

Un gato cálico con pelaje manchado.

1. Reflexiona sobre tus razones para adoptar

Querer un animal en tu vida porque te gustan y disfrutas de su compañía es totalmente lícito. Ahora bien, en el momento de adoptar es necesario dar un paso más allá en este aspecto psicológico: ¿qué pasa con el animal? Una de las razones más fuertes para sacarlos de allí debe ser el deseo de darles una vida digna y feliz, dejando en un plano secundario (si bien no menos importante) los beneficios que aportará a la vida de su humano.

2. Si tiene raza, infórmate sobre los problemas de salud que lleva asociados

Suele ser raro encontrar razas puras en los refugios (salvando las excepciones de galgos y otras razas explotadas para trabajar), pero si alguna acaba siendo tu elección, recuerda que cada una suele tener problemas de salud inherentes a su genética. Además, si han acabado en un refugio, no habrán llevado una buena vida, así que debes ser consciente de que es más probable que surjan complicaciones veterinarias.

3. Precauciones al recogerlos de la calle

Darle un hogar a un perro o un gato que vive en la calle es un acto de bondad y cariño inconmensurable. No obstante, esto no está exento de riesgos, así que ten en cuenta esto:

  • Es posible que se trate de un animal fugado y lo estén buscando. Llévalo a un veterinario para que le lean el chip y contacten con su humano. Si nadie responde, puedes responsabilizarte de él.
  • La visita al veterinario también es importante para que le hagan un chequeo de salud y lo traten en caso de necesitarlo.
  • No olvides hacer una cuarentena en casa si tienes otros animales. No debes comprometer su salud con la entrada de un nuevo miembro de la familia.

4. Planifica dinero y tiempo

Para una adopción responsable de perros y gatos (y de cualquier especie, en realidad), es necesario un trabajo previo de planificación. Esto es, hacer cuentas para estimar cuánto dinero al mes va a suponer la adopción, pero también qué tiempo tenemos disponible para ejecutar sus cuidados sin que sea un problema. De no disponer de estos recursos, lo mejor es esperar otro momento para responsabilizarse de un ser sintiente.

5. Mentalízate sobre los imprevistos

Recuerda que, como con cualquier decisión que se toma en la vida, adoptar un animal no está exento de riesgos. Enfermedades crónicas, problemas de comportamiento o tus propios acontecimientos vitales son ejemplos de cómo se puede complicar una adopción responsable de perros y gatos. Debes mentalizarte para que los escollos que encuentres en tu vida no afecten al animal que vive contigo.

6. Esteriliza a tu animal

Estudio afirma que convivir con perros permite que los niños se desarrollen de una forma diferente.

En muchas ocasiones, son los propios refugios los que esterilizan a los animales antes de darlos en adopción. Si no es así, recuerda que la castración no solo evita futuros problemas de salud, sino que añade un granito de arena a la lucha contra la cría indiscriminada de animales. 

Muchas protectoras se aseguran así de que no se adoptan sus animales para criarlos después o venderlos.

Como ves, adoptar es un acto de amor y libertad, pero también una acción que requiere eliminar la impulsividad de tu vida. No obstante, si lo haces bien, podrás disfrutar de uno de los regalos más maravillosos de la vida, encontrarte todos los días con unos ojos que reflejan todo lo bueno que hay en ti.

Te podría interesar...
Beneficios de la condroitina para perros
Mis Animales
Leerlo en Mis Animales
Beneficios de la condroitina para perros

La condroitina es un componente natural que ofrece varios beneficios a la salud articular de los perros. Conoce más sobre ella aquí.




Los contenidos de Mis Animales se redactan con fines informativos. No sustituyen el diagnóstico, el consejo o el tratamiento de un profesional. Ante cualquier duda, es recomendable la consulta con un especialista de confianza.