Consejos para mantener la casa limpia teniendo un perro

Francisco María García · 19 diciembre, 2015

Las personas que hemos disfrutado de un perro en casa hemos oído en muchas ocasiones a algún invitado decir que la casa o la cocina huele a perro, a pesar de tener una buena limpieza. También está el caso de que mucha gente se niega a adoptar a un perro argumentando que manchan mucho. Sin embargo, con un poco de organización, podrás tener tu casa limpia.

Para que la convivencia con nuestra mascota a la hora de plantear la limpieza de la cocina sea un poco más sencilla, hay una serie de consejos básicos que pueden tenerse en cuenta:

  • Podemos empezar por elegir los tejidos adecuados para una limpieza sencilla y regular, ya sea en las alfombras, moquetas, etc. Mejor elegir telas que tengan los tejidos muy juntos y apretados. En lo posible, hay que evitar la compra de tejidos muy holgados, que acumulan más el olor.
  • Para combatir las temibles pulgas, lo mejor es utilizar un producto que no genere olor, no sea tóxico para las personas y no manche. El ácido bórico es la mejor opción.
  • La superficie del suelo de la cocina, y en general de toda la casa tiene que ser fácil de limpiar, resistente a mucha limpieza y que esté preparada para no reflejar las huellas procedentes de las uñas de nuestra mascota.

Organización y… ¡ánimo para limpiar!

perro en casa

  • La pereza es uno de los grandes enemigos. Debemos ser activos para realizar la limpieza de la cocina y otros lugares de la casa que frecuente nuestra mascota, entre otras cosas porque la suciedad se limpia de forma más sencilla cuando aún no ha dejado manchas y olores permanentes.
  • En ocasiones, se utiliza el amoniaco como uno de los productos de limpieza caseros más comunes. Sin embargo, su olor es parecido a la orina, por lo que es poco recomendable. Lo mejor es usar neutralizadores de olor que podemos encontrar en tiendas especializadas a base de enzimas.

Sitios que requieren mayor limpieza

  • Los sitios que exigen una mayor limpieza suelen ser donde el animal duerme, donde come y en su zona de juegos más usada. Estas zonas deben ser limpiadas a conciencia al menos 2 veces a la semana. El procedimiento ideal es la aplicación de producto, esperar unos minutos, y después proceder al frotado y limpieza.

Otra de las cuestiones a considerar en el tema de la limpieza es la muda de pelo, cosa que ocurre regularmente, sobre todo si hemos elegido una mascota con mucho pelo. La época donde se producen los cambios de pelo suele ser en otoño y primavera. El peinado y cepillado con utensilios, peines y cepillos recoge pelos es la solución. Además del baño.

Es fundamental que nuestra mascota tenga un lugar habitual donde dormir que pueda limpiarse con facilidad. Su cesta debe ser de materiales que admitan una sencilla limpieza y que no acumulen mucha suciedad con facilidad. Si tiene una caseta, la limpieza suele ser más fácil y rápida, pues los materiales de los que están hechas están creados para ambas cosas, no acumular suciedad ni olores, y limpiarse fácilmente.

El olor, ¿cómo evitarlo?

perro baño

El olor de nuestros amigos tiene su explicación en los procesos químicos que su organismo lleva a cabo. Para no acumular en la cocina o en la casa de nuestro hogar estos olores, tenemos la opción casera de rociar a nuestro amigo con una mezcla hecha con una taza de vinagre de manzana y un litro de agua, y después proceder al cepillado. También, puedes probar con el bicarbonato por encima del pelo del animal y después cepillar.

En lo referente al aliento de nuestro perro, también característico y desagradable, en las tiendas especializadas podemos encontrar mucha variedad de productos para limpiar y refrescar la boca de nuestros amigos.

En la recogida de pelos sueltos, hemos de aspirar las superficies donde frecuenta nuestra mascota un par de veces a la semana, en el caso de alfombras y moqueta. Si tenemos parqué o tarima, lo ideal es una mopa ligeramente humedecida para que los perros se queden pegados y no vuelen a causa del movimiento. La aspiradora también es un excelente aliado.

Para quitar los pelos de todo tipo de tejidos, prendas, cortinas, o sofás, podemos utilizar una esponja húmeda o un rodillo pegajoso que encontramos en tiendas especializadas.