Consejos para limpiar las orejas de tu perro

Mariela Ibarra Piedrahita · 9 abril, 2015

El oído es uno de los órganos más importantes del perro, a este se le debe no solo su extraordinaria capacidad auditiva, sino también la capacidad de respuesta y el equilibrio. Una de las formas de mantener sano el oído de tu mascota es a través de un buen proceso de higiene, así que presta mucha atención a estos consejos para limpiar las orejas de tu perro.

Mantener limpias las orejas del perro es importante porque cuando están sucias pueden ser foco de infecciones y obstaculiza el paso de aire al oído, lo que termina afectando considerablemente la audición.

Deben limpiarse por lo menos una vez cada 2 semanas (aunque para los perros de orejas colgantes es recomendable hacerlo una vez a la semana) y  cuando te acostumbras a hacerlo, resulta siendo una rutina sencilla que no le causará mayores molestias a tu mascota.

Revisión preliminar

orejas perro 3

Antes de proceder a limpiar las orejas de tu perro es aconsejable que hagas un chequeo preliminar en busca de señales que te indiquen que puede estar presentándose algún inconveniente. Así que ten en cuenta las siguientes situaciones:

  • Si tu perro sacude la cabeza de manera anormal o se rasca las orejas con insistencia, puede ser señal de que está padeciendo de alguna infección. La otitis produce picor dentro del canal auditivo, por lo tanto el perro tratará de rascarse para aliviar la molestia.
  • El color del canal interno del oído cuando está sano es de un color rosa pálido. En caso de que presente supuraciones, se vea irritado, inflamado, rojo o sangre es señal de infección o enfermedad.
  • Palpa las orejas en busca de protuberancias, las inflamaciones en ocasiones se extienden fuera del canal auditivo y les causan dolor.
  • Tu perro da señales de dolor cuando le tocas las orejas o la cabeza.
  • Fetidez en las orejas o en el canal auditivo. Un oído sano no huele mal, así que esta es una señal de alarma.
  • Acumulación excesiva de cera o de color negro.

En caso de que tu mascota presente una o más de estas situaciones es conveniente que suspendas la limpieza y lo lleves de inmediato al veterinario.

Limpieza de la parte externa de la oreja

La limpieza de la parte externa de la oreja, que generalmente es peluda, no implica mayor dificultad. Puedes usar un paño humedecido en agua tibia con un poco del champú que usas para bañarlo habitualmente. Frota con suavidad, aprovechando para darle un masaje relajante en esta zona y en la cabeza. Debes retirar  bien el producto una vez hayas finalizado, para evitar irritaciones y secar las orejas con una toalla.

cara perro

Limpieza de la parte interna de la oreja

Para la limpieza de la parte interna debes ser más cuidadoso, esta incluye la parte rosada desnuda del canal y las zonas interiores de la oreja. El material ideal para este fin es la gasa. Toma un trozo pequeño y envuelve uno de tus dedos con él e introdúcelo con delicadeza dentro del oído, teniendo cuidado de no ir a tocar el fondo. La gasa irá limpiando las paredes y recolectando los restos de cera que se encuentren en ellos.

En caso de que haya pasado un tiempo desde la última vez que limpiaste sus orejas, puedes ayudarte humedeciendo la gasa con agua tibia, pero cuidado, esto no debe hacerse en la zona desnuda ni en la parte cercana al canal auditivo, si le llega a caer agua al canal podrías producirle una infección, pues el agua se descompondría generando un caldo de cultivo para diferentes microorganismos.

En el mercado encontrarás diferentes productos que facilitan la limpieza de las orejas, pues estos se especializan en disolver la cera acumulada. Vienen con un aplicador, así que antes de pasar la gasa deberás rociar con el producto la oreja interna y masajear la base de la misma para que el limpiador se disemine bien.

No utilices productos en tu mascota sin consultar con el veterinario, más aún si estos no son especializados. Algunas personas sugieren usar sueros o vinagre, aunque esto no es recomendable porque tienden a acumularse en el canal.

Tampoco debes introducir objetos como bastones de algodón, puedes dañar severamente su oído llegando a causarle sordera. Una vez hayas finalizado, premia a tu perro si se comportó bien, esto funcionará como entrenamiento para futuras limpiezas.