¿Cómo preparar a un perro para la lluvia?

Francisco María García · 28 enero, 2016

La rutina que tenemos con nuestra mascota hace que sea inevitable sacarla a pasear todos los días, también en invierno, con frío y lluvia. Es necesario tener precauciones para mantener en buena salud a nuestra mascota. Te explicamos cómo preparar a un perro para la lluvia.

Una salud adecuada

acariciar perro

Al igual que las personas, a los animales también les afectan las bajas temperaturas, tanto es así que podemos notar en estas fechas como nuestra mascota tirita, está más decaída, sin apetito. Incluso puede llegar a tener problemas respiratorios, y algunas afecciones como neumonía, constipado.

Aunque ya sabemos que existen muchas medicinas para mascotas afectadas de bronquitis y afecciones respiratorias, lo mejor es preparar a nuestro perro para los días de lluvia y frío. El organismo y la temperatura corporal en los animales son diferentes a los de los humanos, y por ello necesitan que tomemos precauciones con la llegada del invierno, para que no cojan enfermedades.

Los perros cuentan con un abrigo natural que es su pelo, les proporciona calor y les protege de la lluvia. En invierno no es una buena idea cortarles el pelo. Para que actúe con un óptimo efecto contra la lluvia, el pelo de nuestro perro tiene que estar limpio y bien cepillado.

Baños y secado al llegar a casa

Los baños en verano pueden ser más frecuentes, pero durante el invierno y sobre todo en los días húmedos de lluvia, donde la temperatura es más baja no es conveniente bañarlos con tanta frecuencia. Hay perros con un pelaje muy espeso y tardan mucho tiempo en secarse; una forma eficaz de ayudar en el secado del pelo es con un secador para mascotas.

En el caso de perros con abundante pelaje, también el pelo protege sus patas. Cuando el animal va teniendo edad, esta protección en sus articulaciones les ayuda a evitar las dolencias reumáticas. No obstante, las almohadillas de sus extremidades pueden almacenar el agua de lluvia, sobre todo si tienen pelo entre las uñas. Por ello, es importante al llegar a casa, proceder a secar esta zona, incluso hidratarla con vaselina o aluna crema específica para ello. Debemos saber que esta zona es dura, ellos no usan zapatos, pero puede llegar a estar irritada en días de lluvia y nieve.

Una forma práctica de mantener las patitas secas durante el paseo es ponerle botitas de agua especiales para mascotas, utilizando un modelo que permita el movimiento de forma holgada. Aunque al principio el animal se sienta incomodo se acostumbrará, sus patas estarán secas, y al llegar a casa se quitará su “calzado” y no manchará el suelo.

Un paraguas adecuado

Si, si, existe un paraguas para nuestra mascota. Para protegernos del agua las personas llevamos paraguas. Entre los muchos artículos que existen para mascotas, uno de ellos es una correa que lleva incorporado un paragüitas pequeño que cubrirá a nuestro amigo en los días de lluvia.

Otra opción es ponerle un impermeable con capucha, que cubrirá todo su cuerpo evitando que se moje en los días de lluvia, de este modo estará seco y no tendrá la sensación de humedad.

Una alimentación adecuada

Autor: Fernando Dall'Acqua
Autor: Fernando Dall’Acqua

Es importante cuidar la alimentación de nuestras mascotas durante los meses de frío y lluvia; ello no significa que deban comer más, sino que en su dieta debe haber las proteínas necesarias para afrontar este periodo de la mejor forma.

Nuestros amigos deben tener agua limpia y fresca. Si se trata de animales que están bajo un porche, pero en lugares abiertos, se pueden encontrar en el mercado tazones especiales con calefacción para evitar que el agua se congele.

Si no podemos tener a nuestra mascota dentro de casa, en el exterior debemos proporcionarle un refugio adecuado para los días de lluvia y frío que tenga materiales aislantes. Las casetas para perros más sofisticadas cuentan con sistemas de calefacción.

De vez en cuando tenemos que vigilar la caseta de nuestra mascota, si está fuera de nuestra casa. Puede estar muy sucia, haber entrado agua dentro y estar mojada, o bien que nuestro amigo utilice el habitáculo como despensa improvisada para los alimentos más diversos, incluidos cadáveres de varias especies animales.