Cómo llevarse bien con un gato

Yamila · 26 septiembre, 2018
Para llevarse bien con un gato hay que tener en cuenta su especial personalidad, su carácter independiente y el trato que debe recibir a consecuencia de ello

Los felinos son seres más que especiales, y para algunas personas lograr ‘química’ con ellos puede ser una misión imposible. Por ello, en este artículo te daremos algunos consejos para llevarse bien con un gato. ¡No te lo pierdas!

Tips para llevarse bien con un gato

Quizás hayas adoptado un felino doméstico o hace tiempo que tienes uno en casa; tal vez visitas la casa de algún familiar o amigo que tiene un gato y te gustaría llevarte mejor con él. En cualquier caso, siempre es bueno saber cómo es el carácter del animal y qué le gusta –y qué no– para que su relación sea maravillosa. A continuación, algunos consejos:

1. Ofrécele juguetes

Uno de los errores más frecuentes que cometemos con los gatos es intentar jugar con nuestras manos y pies. Pero ellos los consideran un peligro y querrán morderlos, arañarlos, sujetarlos, etc.

Para llevarse bien con un gato, una técnica que no falla es ofrecerle juguetes. No tienes que gastar una fortuna en una tienda de mascotas, ya que puedes usar cualquier cosa que tengas a disposición. Por ejemplo, una pelota hecha de papel periódico, un trozo de cuerda, etc. Arrójalo de forma tal que deba ir a buscarlo sol:, no olvides que los felinos son cazadores natos.

De esta manera, el animal se sentirá más confiado y a gusto contigo, y podréis convertiros en amigos en poco tiempo.

Juguetes para gatos

2. Nada de gritos

Es verdad que los gatos –al igual que los perros– han de ser educados para que se porten bien, aunque los felinos pueden ser más ‘delicados’ en cuanto a gritos o castigos se refiere.

La mejor manera de llevarte bien con él es usar lo que se conoce como refuerzo positivo: premiarle cada vez que hace las cosas correctamente. ¿Cómo? A través de un mimo, una palabra amable, un juguete o una golosina apta.

3. No le ‘arrincones’

La naturaleza del gato suele ser bastante esquiva e independiente. Por este motivo, no cometas el error de colocarle en una situación que para él será estresante o amenazadora.

No lo persigas por toda la casa, no le arrincones ni le obligues a que se esconda debajo de la cama o de la mesa. Esto hará que te tenga miedo, que no confíe en ti y que no podáis llevaros de maravilla.

4. Acércate cuando tienes permiso

A diferencia de los perros, los gatos pueden ser bastante ‘celosos’ de su propio cuerpo y espacio. Por ello, como primera medida no les toques cuando están durmiendo. Tampoco les agarres o tires de la cola. Y por nada del mundo les acaricies en la panza si no tienes su permiso.

Llevarse bien con un gato

Los acercamientos han de ser delicados y tranquilos. Nada de movimientos bruscos que les alteren. Prueba primero a tocarles en la frente y, se te lo permite, baja a la barbilla y cuello o a la espalda alta.

5. El gato no es un bebé

Otro de los motivos por los cuales alguien no puede llevarse bien con un gato es porque cree que le puede levantar y acunar como si se tratase de un bebé. ¡Nada más alejado de la realidad!

A los felinos no les gusta que les levanten del suelo, sin importar qué están haciendo. Mucho menos les cae en gracia que les pongan boca arriba y les envuelvan con los brazos. Experimentará una sensación de opresión que puede convertirse en agresividad.

En todo caso, permite que el gato salte a tu falda cuando estás en la cama o el sofá y se acomode como mejor le parezca. Cuando se sienta a gusto te darás cuenta porque comenzará a ronronear y te ‘amasará’ con las patas delanteras.

Para llevarse bien con un gato debemos aceptar su personalidad y su privacidad. Con esta premisa, podrás convertirte en su amigo y disfrutar de su compañía.

Marta, F. (2002). Una vida de felinos. La Prensa.