Cómo limpiar el arenero de tu gato

Antonia Tapia · 23 marzo, 2015

El arenero de tu gato es uno de sus espacios más importantes. Debe estar siempre limpio y ubicado en un lugar adecuado, en donde él pueda acceder sin inconvenientes y encuentre un poco de intimidad.

Su arenero no debe estar situado junto a aparatos ruidosos o que irradian calor, como el horno o la lavadora. El ruido puede hacer que un gato se ponga nervioso, mientras que el calor de un secador u horno puede magnificar el olor de su caja de arena.

Coloca el arenero lejos de sus comederos y bebederos. A los gatos no les gusta que su baño huela cerca de su comida.

Si la caja de arena se encuentra en un armario o en el cuarto de baño, asegúrate que la puerta siempre esté abierta.  

Escoge una arena que se adapte a las necesidades de tu minino.

Los productos para minimizar los olores, como desodorantes, quizás espantan a tu pequeño amigo. Por esa razón, no es una buena idea colocarlos cerca de su caja de arena.

Para evitar el olor, puedes colocar una capa delgada de bicarbonato de sodio en la parte inferior de la caja.

Si la caja de arena de tu gato se encuentra sucia o huele demasiado, se ofenderá y no la usará.

Algunos consejos

arenero gato

Algunos gatos, especialmente los que son tímidos, pueden preferir una caja de arena cubierta. Este tipo de productos tienen algunas ventajas y desventajas. Respecto a las primeras, los areneros cubiertos disminuyen la cantidad de basura que suele salir de la cajaPero resultan ser algo incómodos para los mininos, ya que a veces no tienen suficiente espacio para darse vuelta o cavar. Además, al estar cubiertas, deben limpiarse más a menudo y la concentración de olor puede afectar tu salud y la de tu mascota.

Limpia con frecuencia la caja. La arena se debe cambiar dos veces a la semana. Pero quizás, dependiendo la circunstancias, es probable que también debas hacerlo cada dos días o una vez por semana.

Si limpias la caja todos los días, es posible que sólo tengas que cambiar la arena aglomerante cada dos o tres semanas. Si notas que hay mal olor o gran parte de la arena está húmeda o agrupada, sin duda es el momento para un cambio.

No es necesario llevar a tu gato a la caja y mover sus patas hacia adelante y hacia atrás. De hecho, no se recomienda. Para él puede ser una experiencia desagradable. Sin embargo, si te mudas de casa, tendrás que mostrar a tu gato dónde se encuentra la caja, aunque su nariz sensible probablemente la encuentre primero.

Si tu pequeño amigo comienza a ir al baño fuera de la caja de arena, lo primero que debes hacer es llamar a su veterinario. Muchas condiciones médicas pueden causar un cambio de sus hábitos. En caso de que no sea así, lo más probable es que su reticencia se deba a problemas de comportamiento, los cuales deberás resolver. Pero recuerda: el castigo no es la solución.

No lo olvides,  a los gatos no les gusta las sorpresas. Lo peor que puedes hacer, cuando se trata de cambiar marcas o tipos de arena, es volcar su contenido en su caja actual y llenarlo con una capa distinta.

¿Cómo cambiar la arena?

arenero

Es imprescindible recordar que las heces y la orina en el arenero de tu gato, puede ser perjudicial para la persona que vaya a limpiarlas. Por eso, antes de comenzar esta tarea, toma un par de guantes de goma y una máscara. La máscara ayuda a reducir el riesgo de toxoplasmosis, un virus muy peligroso, sobre todo si estás embarazada. Si es así, mejor que otra persona lo haga.

Retira toda la arena de la caja y pon los residuos en una bolsa. Lava la caja con detergente o desinfectante. Asegúrate que el producto no sea tóxico para los animales.

Barre, desinfecta y ventila el lugar en el que se coloca la caja.

Es muy importante también que laves y desinfectes la pala con la que recoges la arena.

Finalmente, rellena la caja de tu mascota con arena. La capa no debe superar los dos centímetros de profundidad. De hecho, algunos gatos de pelo largo, prefieren menos cantidad.