Cómo enseñar a un perro a portarse bien mientras te espera durante tus recados

Cristina 22 agosto, 2015

La educación es fundamental para todos. Nos hace ser mejores personas y nos ayuda a estar preparados para afrontar diferentes situaciones. Los padres se esfuerzan por enseñar a sus hijos de la mejor manera posible y, para ello, invierten una gran cantidad de tiempo y esfuerzo, además de, en muchos casos, recursos económicos.

Es verdad que un animal no es ni mucho menos un niño, pero también necesita disciplina y aprender a comportarse en distintas situaciones que se desarrollan a lo largo de la jornada. Es muy habitual que los dueños aprovechen el tiempo que emplean para sacar a pasear a su mascota para hacer algunas tareas pendientes. En esos casos nos tocará dejarle en la mayoría de las ocasiones en el exterior de los locales donde entremos. Para que esto no represente ningún problema, te mostramos cómo enseñar a un perro a portarse bien cuando te espera mientras haces tus recados.

Enseñar a un perro a convivir

perro y familia

 

Cuando una nueva mascota llega a nuestro hogar no se trata solo de disfrutar de su compañía, jugar con él o sacarlo a pasear. Es crucial que invirtamos parte de nuestro tiempo en educarlo de la manera correcta. La convivencia no siempre es fácil y mucho menos lo será si no establecemos desde el principio cuáles son las normas de comportamiento que aceptamos.

No podemos olvidar que los animales son seres irracionales, por lo que el que las cosas marchen bien depende en gran medida de la educación que le damos. Está claro que hay que enseñar a un perro desde que entra por primera vez en nuestras vidas.

No son muchas las órdenes que tiene que aprender: reconocer el no, seguir unas directrices básicas, como que suba o baje, se esté quieto o se siente. Sin olvidar qué puede tocar o en qué cuartos de la casa le permitimos entrar. Pero el aprendizaje no se limita solo a su comportamiento cuando está en el hogar: es igual de importante que aprenda a actuar de la manera adecuada cuando estamos en la calle con él. Ahora veremos cómo lo podemos conseguir.

Enseñar a un perro la orden “quieto”

 

Entre las órdenes que hay que enseñar a un perro es crucial la de “quieto”, ten en cuenta que como ninguna otra esta puede llegar a salvar su vida. Por ejemplo, si echa a correr hacia algún peligro. Es muy importante que aprenda esta norma en casa, un entorno mucho más seguro para él. Por eso ensayemos varias veces al día con él hasta que le quede claro que tú estás al mando y que si tú das la orden de “quieto” tiene que detenerse. Es un paso crucial para que sea capaz de esperarte tranquilo mientras realizas tus recados, tiene que entender lo que le dices.

Cómo enseñar a un perro a permanecer esperándote

perro atado

Cuando dejes a tu perro en la calle esperando mientras haces tus recados, es imprescindible que esté atado, por ejemplo a una farola. La atadura tiene que ser segura, es decir el animal no debe poder liberarse de ella, pero tampoco puede resultarle molesta, ya que si esto sucede en ningún caso estará tranquilo.

Tienes que asegurarte además de que los peatones puedan caminar por la acera sin dificultad, de que haya una distancia suficiente entre lo que permite la correa moverse al perro y el trozo de acera por el que caminan los viandantes. Esto es importante, ya que el perro no tiene que tocar a ninguna persona ni subírsele encima.

Antes de atarlo debes llevarle hasta el lugar en el que va a permanecer y darle las órdenes primero de que se siente y después de que esté quieto. Es entonces cuando puedes proceder a atar al animal. Hazlo con cariño y dedicándole palabras afectuosas.

Es importante que no esperes que tu perro se quede atado tranquilamente si no se encuentra bien por alguna razón. No porque tenga ningún problema de salud, sino más bien porque no haya comido o bebido lo suficiente, porque aún no haya hecho sus necesidades o porque quizás simplemente tenga un mal día y esté nervioso. Tampoco sería bueno que dejaras a tu perro al sol o bajo una intensa lluvia.

Cuando regreses de hacer tus recados refuerza su buena conducta con tus palabras o con una golosina. Es otra manera de enseñar a un perro. Algo que seguro conseguirás.

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