¿Cómo enseñar a tu perro a usar un bozal?

Hay canes a los que no les queda más remedio que usar bozal, así que has de enseñar a tu perro a usar un bozal. Algunos deben llevar este objeto durante toda su vida o solamente una época, pero es necesario para que puedan salir a la calle y relacionarse con otros perros o personas sin ponerlos en peligro.

Los canes clasificados como potencialmente peligrosos están obligados a llevarlos durante toda su vida, por ejemplo. En cualquier caso, el bozal no puede ser un castigo o algo negativo para el perro.

Enseñar a tu perro a usar un bozal

El bozal es un objeto extraño que el perro tiene que llevar apoyado en su morro, por lo que es incómodo. Enseñar a tu perro a usar un bozal es necesario para que no lo vea como un castigo ni como algo negativo. Y es que si tu perro sale a la calle con molestias y nunca le han puesto un bozal, es posible que haga los paseos incómodo y no pueda disfrutarlos.

Entonces, intentará quitárselo, se frustrará, no olerá y, por tanto, no paseará a gusto. Como bien sabemos, para un can el paseo es uno de los momentos más esperados del día, por lo que no queremos que ningún perro pase por ello.

Además, es preciso señalar que el hecho de que un perro lleve bozal no significa que sea peligroso. Hay muchas razones por las que pueden llevar un bozal y, aún así, ser perros predecibles. Por ejemplo, los perros de razas potencialmente peligrosas están obligadas por ley a llevar bozal en lugares públicos durante toda su vida, independientemente de su carácter.

Perro con bozal
Autor: Richard Smith

Tipos de bozal

Antes de enseñarle a tu perro a usar un bozal, tienes que descubrir qué tipo de bozal quieres usar. Hay varias clases entre las que puedes elegir, pero escoge preferiblemente uno que sea tipo cesta y que tenga aberturas por delante. De esta manera, podrás darle premios cuando lo saques las primeras veces, par que así pueda establecer buenas asociaciones con el bozal.

Presentar el bozal

Antes de ponérselo por primera vez para salir a la calle deberás presentarle el bozal en casa o en un entorno muy familiar y seguro para tu perro. El bozal es un objeto muy extraño que no es agradable de llevar, así que antes de salir a la calle tiene que conocerlo o estará todo el paseo intentando arrancárselo.

Para ello, empieza por hacer que el bozal sea un objeto más. Deja que lo tenga a su alcance, que lo huela y que lo vea entre sus juguetes o entre los objetos de la casa.

Luego, pon algunos premios o comida apetitosa a su alrededor, porque así se verá atraído hacia el bozal, y después podrás empezar a poner los premios dentro del bozal. Meter la cara por primera vez dentro de un objeto da mucha impresión, así que no fuerces a tu perro y deja que él sea el que se vaya acercando y metiendo el morro dentro.

Cuando ya le dé menos reparo meter la cabeza para coger premios, preséntale los premios a través de la apertura frontal del bozal. Cuando se acerque a cogerlos, déjale el bozal puesto, pero sigue dándole premios, pues así verá que aunque sea incómodo vale la pena llevarlo puesto.

Repite estos pasos un par de veces y tu perro ya habrá asociado el bozal con cosas que le gustan. Además, ya lo habrá llevado durante un rato y la sensación de llevar algo apoyado en el morro será menos incómoda.

Perro con bozal

Juegos con el bozal

Llevar bozal no puede ser un castigo ni una condena, pues no es nada más que una medida de seguridad. Eso sí, recuerda hacer de vez en cuando juegos y cosas divertidas con tu perro cuando lo lleve puesto. Demuéstrale que no lo estás castigando y que cuando lo lleve puesto todavía divertirse y juguetear contigo.

Si solamente le pones el bozal a tu perro para salir a la calle y no juegas con él, acabará descubriendo que con él nunca pasa nada divertido. De hecho, empezará a odiar el bozal, y podría incluso asociar salir a la calle con no pasarlo bien. Es fácil que haga una buena asociación: no te olvides de que no es algo negativo.

Es decir, jugar mientras lo lleva puesto, o ponerlo no solamente para salir a la calle es parte de enseñar a tu perro a usar un bozal. No dejes que caiga en la rutina y en la previsibilidad.

La otra gente y el bozal

Por la calle te cruzarás con gente que le tenga miedo a tu perro por llevar bozal. Los dueños de otros perros es probable que no les dejen acercarse, porque algunos que ven a un perro con bozal piensan que es peligroso. Puede no ser así, ya que por normativa hay perros que tienen que llevarlo en público aunque no tengan ningún tipo de agresividad.

Esto es tremendamente injusto si resulta que tu mascota no es violenta. Hay un par de cosas que puedes hacer para que tu perro pasee y reciba menos miradas desconfiadas:

  • Escoge el bozal más discreto y que mejor se camufle con el color de tu perro.
  • Decora con colores bonitos el bozal.
  • Pasea junto a un perro amigo de tu perro que no lleve bozal. Así puedes demostrar que tu perro no tiene ningún problema.
  • Evita pasar por sitios donde haya gente. Si en realidad tu perro sí tiene que llevar bozal porque no le gusta la gente o los perros, evítalos, pues te ahorrarás bastantes problemas y rebajarás los niveles de estrés de tu perro.

Al igual que la correa, el bozal es un elemento artificial. Debes enseñar a tu perro a usar un bozal para que pueda ser él mismo durante los paseos; no es difícil y la vida de tu perro va a cambiar de manera radical.

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