Cómo detectar si tu perro tiene cáncer

14 mayo, 2021
Este artículo fue redactado y avalado por la bióloga Ana Díaz Maqueda
El cáncer en la mascota es una terrible noticia, pero detectarlo a tiempo puede salvarle la vida al animal. La aparición de un tumor nunca es el final del camino, sino el principio de una lucha que es posible ganar.

Ante el cáncer, sea cual sea la especie que lo padezca, uno de los factores que puede suponer una diferencia entre superarlo o no es la detección temprana. Con el cáncer en perros ocurre igual: aunque para un tutor este diagnóstico sea terrible, frente a una neoplasia maligna hay que actuar de forma rápida y eficaz.

Por fortuna, los perros no desarrollan muchos tumores malignos y agresivos. En la mayoría de los casos, la extirpación y el posterior tratamiento quimioterapéutico es suficiente para que el cánido tenga una vida más larga y sin padecimientos.

No obstante, también hay pacientes caninos que no logran superar su enfermedad, por el estado avanzado del tumor y la aparición de la temida metástasis. Con la finalidad de que la patología nunca llegue a este punto, en las siguientes líneas te contamos cómo ver las señales para detectar el cáncer en perros.

Signos clínicos del cáncer en perros

Algunos signos clínicos del cáncer en perros son fáciles de detectar por los tutores, mientras que otros no. También hay algunos de estos signos casi imposibles de descubrir y mucho menos relacionar con un tumor, incluso para un veterinario.

Por otro lado, estos signos también cambian según el tipo de cáncer y órgano —u órganos— afectados, por lo que no pueden extrapolarse a cualquier tumor. Del mismo modo, un conjunto de signos, aunque puedan surgir por un cáncer, también podrían estar relacionados con otras patologías que nada tienen que ver. 

Algunos signos que pueden ser detectados en perros cuando padecen cáncer son los siguientes:

  • Aparición de bultos de forma espontánea.
  • Mal olor en ciertas partes del cuerpo.
  • Secreción anormal en ojos, orejas, nariz o región urogenital.
  • Sangrado espontáneo por los orificios corporales.
  • Heridas que no se curan.
La resonancia magnética en mascotas es esencial para el diagnóstico de enfermedades.

Señales para detectar el cáncer

Así como existen signos clínicos que pueden ser la manifestación de algún tumor, hay otras señales que advierten de que la mascota padece un tumor. En el caso de que se detectara una o varias señales en la mascota, se debe ir al veterinario lo antes posible. Si fuera un tumor, mientras antes se diagnostique y se ponga remedio, mejor será.

Las señales que evidencian un problema interno en el can son las siguientes:

  • Ganglios linfáticos inflamados: los ganglios son unos pequeños órganos que forman parte del sistema inmunitario. Cuando hay infecciones u otras enfermedades en el cuerpo, estos se inflaman cerca de la región donde esté el problema. Algunos de los ganglios que se buscan en los perros son los mandibulares, inguinales y poplíteos.
  • Pérdida de peso crónica: si la mascota comienza a perder peso sin estar a dieta, puede ser una señal de alerta. Si a pesar de darle más alimento sigue sin aumentar de peso, es mejor visitar al veterinario.
  • Vómitos y diarrea crónicos: los tumores a nivel del tubo digestivo pueden causar vómitos o diarreas constante o, al menos, continuadas durante un periodo de tiempo.
  • Tos: existen multitud de tipos de tos en perros, así como causas diferentes tras ellas. Sin embargo, si aparece la tos con algún otro signo y esta no cesa, hay que preocuparse.
  • Cojera: los perros de razas grandes y gigantes son propensos al cáncer de hueso, por lo que una cojera debería ser una señal de alerta.
  • Distensión abdominal: si de un día a otro el estómago del perro se inflama mucho, puede estar en crecimiento una masa en su interior. Es habitual que, junto a esta señal, también aparezca el sangrado por la boca.
  • Depresión y apatía: cuando un perro comienza a desarrollar cáncer puede no encontrarse mal. De hecho, el cáncer no provoca dolor hasta que está más avanzado. Por ello, cuando el can comienza a sentir malestar, es normal que aparezcan cambios en la conducta normal y el animal se vuelva apático y depresivo.

Tratamientos y recuperación

El tratamiento para perros con cáncer es tan variado como el que encontramos para humanos. No obstante, al igual que el primer paso después de la detección de tumores en humanos es buscar el mejor tratamiento, en perros toca recurrir a algo diferente.

Cuando se le diagnostica a un perro un tumor maligno, antes de tomar ninguna decisión sobre el tratamiento, se estudian otros aspectos. Destacamos los siguientes:

  • Edad del animal y estado de salud general: estos parámetros determinan si podría aguantar un tratamiento.
  • Tipo de tumor: no todos los tumores necesitan el mismo tipo de tratamiento. En algunos casos, la extirpación quirúrgica es suficiente.
  • Comportamiento biológico del tumor: a través de una biopsia, se puede saber cómo se comportará el tumor en los próximos meses.
  • Etapa del tumor: según lo avanzado que esté, las posibilidades de tratamiento y la tasa de éxito pueden disminuir.

Según estas premisas y las conclusiones que se saquen de la mascota, el tratamiento puede ser uno, otro o ninguno. Muchos tutores se deciden a no tratar a sus mascotas cuando el remedio no le alargará la vida y puede traer más sufrimiento. En estos casos, se opta por realizar cuidados paliativos y simplemente apoyar a la mascota cuando lo necesite.

Los tratamientos disponibles en la actualidad son muy similares a los usados en las terapias con humanos. Listamos los siguientes:

El cáncer en perros se puede tratar.

La cura universal para el cáncer en perros, como en humanos, no existe. Los avances van lentos, pero al funcionar las neoplasias malignas de manera muy similar entre taxones, muchas de las terapias utilizadas en medicina humana pueden ser usadas en la clínica veterinaria, tal y como indican estudios.

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