¿Cómo dar pastillas a tu gato?

Francisco María García · 23 noviembre, 2018
¿Cuál es la mejor manera de darle pastillas a tu gato? Te presentamos cuatro opciones, elige la que más se adapte a tu mascota.

Quienes conviven con un gato saben lo difícil que puede resultar dar pastillas o cualquier otro tipo de medicamento a su mascota. Los gatos suelen tener un carácter indomable y una verdadera animadversión por el veterinario y todo lo que tiene que ver con él.

Además, estos pequeños felinos cuentan con garras y unos dientes muy afilados. Entonces, ¿cómo darle pastillas a un gato y no resultar herido en el intento? No lograremos convencerlo con palabras cariñosas ni explicándole lo bueno que será para él tomárselas. A continuación, veremos algunos consejos para que resulte más fácil.

4 maneras de dar pastillas a tu gato

1. Entrenar a tu gato

Algunos veterinarios recomiendan anticiparse a la necesidad de dar pastillas a tu gato y acostumbrarlo a este gesto desde pequeño. De esa forma, cuando realmente sea necesario dárselas no habrá ningún problema.

La idea es acostumbrar al gato a tolerar el contacto que será necesario en el momento en que tenga que tomar un medicamento. Lo primero es que se acostumbre a que le toquen la cara y la boca suavemente. Es necesario hacerlo regularmente, en períodos cortos; se le puede dar un premio o acariciarlo después de este contacto para que lo asocie con lago positivo.

Una vez que se haya acostumbrado a ese contacto, se puede utilizar el pulgar y el dedo medio para abrirle ligeramente la boca. Este gesto puede ir acompañado de la introducción en la boca de un pequeño bocado de comida que no necesite masticar. Siempre seguido por un premio o una caricia, para que lo tome como un juego o como algo bueno.

Veterinario dando una pastilla a un gato

2. Triturar la pastilla y mezclarla con la comida

Este método consiste en triturar la pastilla y mezclarla con la comida favorita del gato. Se trata de ‘esconder’ el olor del medicamento entre la comida para que el minino se lo coma sin darse cuenta. Pero quienes tienen un gato como mascota saben que eso será muy difícil.

Por una parte, esta técnica muchas veces no resulta efectiva pues, en caso de que el gato acceda a comer, resultará difícil saber si tomó la dosis completa del medicamento. Además de ello, es posible que el gato asocie la comida al sabor de la pastilla y deje de comer.

Así mismo, debemos saber que en el mercado existen ciertas pastillas, como por ejemplo las de liberación prolongada, que no se deben cortar, o peor aún triturar, porque pierden su efecto. Por otra parte, algunos medicamentos tampoco deben administrarse junto con la comida y, al contrario, deben tomarse con el estómago vacío.

3. Esconder la pastilla en un bocado de comida

Este puede ser un método eficaz a la hora de darle una pastilla a tu gato. Consiste en elegir una comida que el minino esté acostumbrado a comer y tomar un bocado muy pequeño, que no necesite ser masticado. La idea es esconder la pastilla, entera, dentro de ese bocado y ponérselo en la boca al gato para que lo trague entero.

Antes de empezar el procedimiento, es necesario tener preparados algunos bocados. Así se podrá ofrecer al gato un bocado sin pastilla antes y después de darle el que contiene el medicamento.

También puede suceder que el animal se dé cuenta de que su alimento no es el mismo que otras veces; en ese caso no vale la pena insistir, porque lo rechazará.

Dar pastillas a tu gato.

4. Darle la pastilla entera

Finalmente, aunque pueda parecer un tanto drástico, ponerle directamente la pastilla entera en la boca y obligarlo a tragársela puede ser la única forma de asegurarse de que recibe la dosis de medicamento que necesita. Será necesario inmovilizarlo para poder realizar esta maniobra.

Lo primero que se debe hacer es conseguir una toalla o una sábana y envolver delicadamente a tu mascota dentro de ella. Esto permitirá que sus patas queden cubiertas y pegadas al cuerpo. Solo la cabeza deberá quedar libre.

A continuación, se debe poner el gato sobre los muslos de quien vaya a suministrarle la pastilla, con su cabeza en dirección a las rodillas. Ahora que el gato está inmovilizado, se le deberá abrir el hocico con la ayuda de una mano.

Con la otra mano se soltará la pastilla dentro de su boca, en la parte posterior de la lengua. Al cerrar el hocico, el gato se tragará la pastilla.

¿Con cuál de estas opciones te quedas? Pruébalas todas y elige la que mejor se adapte a tu gato.