Cómo conseguir la inhibición de la mordida

Mariela Ibarra Piedrahita · 16 junio, 2015

La inhibición de la mordida es algo que un perro debe aprender desde que es cachorro, pues de esta manera se evita que tenga una reacción que pueda ser peligrosa. Si bien la mordida es algo propio de la conducta de los caninos, además de formar parte de su lenguaje corporal, el perro debe aprender que debe controlarla para que no cause daño en situaciones que no sean necesarias, por ejemplo, cuando juega.

Los perros muerden por muchos motivos, ya sea para enviar el mensaje de que se encuentran enojados, como un mecanismo de defensa o como una manera de dominación. Aprender a inhibir la mordida será fundamental dentro del proceso de socialización del cachorro. Sin embargo, antes de coartarlo debes pensar que, debido a que está arraigado a la esencia del animal, no deberás eliminarlo en un ciento por ciento, pues de esta manera lo dejarías indefenso y limitarías su habilidad para comunicarse con otros. Los procesos de inhibición de mordida están orientados a prevenir situaciones de riesgo, no a erradicar el comportamiento del animal.

perro mordiendo juguete

Esta conducta debe aprenderse temprano, pues alrededor de los cuatro meses, después de que ha pasado el cambio de dentición, será muy difícil lograrlo. Por ejemplo, uno de los usos más comunes que tiene la inhibición de la mordida está relacionado con que el perro aprende a traer cosas en la boca sin dañarlas. A esto se le conoce como perros con boca suave.

Lo primero que debes tener en mente para que tu perro desarrolle una boca suave es que debe tener otros compañeros de juego caninos. Esto es importante, pues los perros aprenden a calibrar la fuerza de la mordida a través del juego. Si esta se hace de manera fuerte, el otro cachorro se resentirá y no querrá seguir jugando. De este modo, jugar sin lastimar al otro se irá volviendo un refuerzo positivo, que se premia con más juego.

Un segundo aspecto que debes tener en mente al momento de entrenar a tu cachorro para que tenga una mordida suave es el de interactuar con él. Juega con tu cachorro y enséñale que tú también eres sensible a sus mordidas. Así aprenderá que los humanos somos más sensibles que los perros e irá manejando diferentes tipos de mordidas dependiendo de si juega con un perro o con un humano.

Durante este periodo también es importante que le enseñes a tu perro la orden de soltar. Esto no hará que muerda con delicadeza, pero sí te ayudará cuando esté destrozando algo y quieras que se detenga. También te ayudará al momento del juego pues, si te muerde muy fuerte, sencillamente podrás decir “suelta” y finalizar la sesión.

Igualmente, reforzar el comando de “No” es importante, pues cuando esté jugando contigo y muerda con fuerza puedes simplemente decirle que “no” y él entenderá que eso está mal hecho. Lo importante en este caso es que finalices el juego una vez el cachorro muerda duro.

perro mordiendo

A continuación, para hacer un refuerzo del castigo, puedes ignorar a tu perro por unos instantes después de suspender el juego. Esto no significa que debas aislarlo ni ignorarlo todo el día. Solo hazlo por unos minutos y después reanuda el juego. Recuerda acariciar a tu cachorro cada vez que muerda suave. En caso de que estés usando la orden de “suelta”, debes tener en mente que no puedes ignorar al cachorro,  pues él entenderá que está siendo castigado por seguir la orden. Así que deberás simplemente detener el juego y reanudarlo cuando el cachorro esté calmado.

Es importante que tu perro juegue con diferentes personas, incluso las que están fuera del entorno inmediato del cachorro (por ejemplo, un amigo tuyo). De esta manera aprenderá que todas las personas son sensibles, por lo que no debe morderlas fuerte.

Igualmente, debes tener presente que si tienes que usar la orden de “soltar” muchas veces significa que algo anda mal con su entrenamiento pues, como señalábamos anteriormente, esta solo se usa en casos extremos, cuando necesitas que el cachorro deje de morder algo. En este caso lo mejor será que busques asesoría de un experto.