El chocolate, el gran veneno para los perros

Francisco María García · 22 diciembre, 2015

Entre los alimentos menos recomendables para nuestras mascotas se encuentra el chocolate. Esto se debe a una molécula contenida en este alimento llamada teobromina. No es un riesgo leve. Los expertos aseguran que un perro que ingiera una elevada dosis de cacao puede incluso morir.

La teobromina, esa sustancia que contiene el cacao que es dañina para los perros, no se añade de una forma artificial, sino que es inherente al propio cacao. ¿Cómo la elimina nuestra mascota? No es fácil su eliminación, puede permanecer hasta 3 días en el cuerpo del perro, y sus moléculas, tóxicas para él, hasta 17 horas de media.

Diferencias con los humanos

perro comiendo chocolate

Podemos preguntarnos ¿qué ocurre en el caso de las personas, de los niños que consumen tanto chocolate? ¿Por qué no les afecta la teobromina?

Bien, la respuesta es que los humanos podemos metabolizar la teobromina que contiene el chocolate en un período relativamente corto. Nuestro organismo se deshace pronto de sus moléculas. Sin embargo, nuestra mascota no puede destruir la toxicidad de esta sustancia con la rapidez suficiente para que no sea nociva.

Otra sustancia que hay en el chocolate y que también es nociva para nuestro perro es la cafeína. Sin embargo, la concentración de cafeína en el chocolate no es alta.

La cantidad de teobromina que contiene un producto dependerá de muchos factores. Entre ellos, la calidad del cacao y el porcentaje de azúcares, cacao, manteca y grasa de cacao, etc. Por ejemplo, el chocolate blanco, que tiene más manteca de cacao que pasta de cacao, prácticamente no contiene teobromina.

Podemos, según lo anterior, llegar a la conclusión de que, cuanto más puro es el chocolate y de mejor calidad, más porcentaje de pasta de cacao contiene, y, por lo tanto, más proporción de teobromina puede aportar. Según va aumentando la pureza del porcentaje de cacao, aumenta también el peligro para el perro.

El tamaño del perro

Como no todos los perros tienen un tamaño similar, su cuerpo también condiciona la cantidad de chocolate que pueden ingerir sin riesgo, y en qué cantidad la teobromina comienza a ser perjudicial. Según esto, un perrito de pequeño tamaño puede soportar mucha menos teobromina que uno grande, y el riesgo es mayor.

Siguiendo esta proporción y equivalencia entre la teobromina del chocolate y el tamaño de nuestra mascota, un perro cachorro que no pese ni un kilo tendrá problemas incluso si toma una cantidad muy pequeña de chocolate.

En caso de que tu perro haya tomado chocolate por accidente, la mejor idea es llevarlo al veterinario. Entre las soluciones que el especialista nos recomendará está el provocar el vómito o quizá realizar en su momento un lavado gástrico.

Efectos de la toma excesiva de chocolate en nuestro perro

Autor: Soggydan Benenovitch
Autor: Soggydan Benenovitch

Entre los primeros síntomas de una intoxicación por chocolate están los vómitos y las diarreas. La teobromina del chocolate puede hacer que el corazón de un perro lata hasta dos veces más de lo normal, y puede verse al animal correr en torno a sí mismo buscando su cola desesperadamente.

Al consultar al veterinario, debemos aportarle el máximo de información sobre las características del chocolate en cuestión y la cantidad que nuestro perro ha ingerido. De esta forma, el experto elegirá la mejor solución, bien sea con medidas para aplicarlas en casa, o pidiendo el traslado a la clínica.

Si se ha tratado de una pequeña cantidad de chocolate ingerida, los efectos serán únicamente diarrea y malestar de estómago. Lo normal es que se provoque el vómito si el animal ingirió el chocolate durante la última hora y todavía no ofrece síntomas neurológicos (temblores).

Tampoco es siempre recomendable provocar el vómito, pueden surgir efectos y complicaciones secundarios en esa operación.

Debemos saber que no todo lo que es bueno para los humanos es conveniente también para los perros. Los dueños de mascotas tenemos tendencia a compartir todo lo que comemos con nuestro perro, pensando que lo endulzará igual que a nosotros. Seguramente será así, y puede que hasta le guste, pero no debemos ignorar las graves consecuencias de esta acción.

Incluso está en juego la vida de nuestros cachorros. Nunca des chocolate a un perro, y menos a un cachorro.