¿Castores en España?

Eugenio 4 agosto, 2018
La ingeniería que ponen en práctica estos roedores modifica los cauces de los ríos, lo que permite que se creen pantanos y lagos, ecosistemas que favorecen una mayor variedad de especies

La presencia de castores en España podría sonarnos a otra de tantas especies exóticas invasoras, pero lo cierto es que el castor vivió en España hace apenas tres siglos.

Existen dos especies de castores en el mundo: el castor norteamericano (Castor canadensis) y el castor euroasiático (Castor fiber). Este castor europeo habitó gran parte de Europa, aunque hoy en día su presencia se reduce a la URSS, Alemania, Polonia y la península escandinava.

¿Por qué desapareció el castor en España?

El castor en España, al igual que en otros países de Europa, sufrió una enorme persecución. En primer lugar, su carne en la edad media era considerada un manjar y un alimento de cuaresma.

Pero su extinción es más moderna, y se debe principalmente a la caza por su pelaje, muy apreciado para realizar abrigos. También debido al castóreo, una secreción de sus glándulas que fue usada en perfumes, medicinas y aditivo alimentario.

Y es que el castóreo se ha usado para potenciar el sabor a vainilla o incluso a frambuesa, para la fabricación de helados, para dar olor a cigarrillos o incluso en apicultura. La mayoría de estos usos han quedado relegados por productos industriales.

¿Hay castores en España?

Pero curiosamente, lo cierto es que parece que sí hay castores en España. Una suelta ilegal realizada en el 2003 de 18 castores alemanes ha sido imposible de controlar.

El castor es una especie invasora

Y decimos imposible de controlar porque se intentó erradicar por ser considerada especie invasora. Aunque esta especie sí había vivido en el Ebro, lo cierto es que se había hecho sin controles veterinarios ni aprobación.

Esto se descubrió al comenzar a encontrar las clásicas marcas de castores en el río Ebro, que solo pueden ser realizadas por esta especie o el hombre: árboles talados y diques hechos.

También comenzaron a rastrearse huellas y excrementos de una especie desconocida en la península ibérica, al menos durante muchos años: el castor europeo había vuelto a Aragón.

Existen registros durante siglos: desde Cervantes hasta los romanos, pasando por el naturista Konrad von Gesner, hay datos del castor hasta al menos el año 1583.

En 2018 se cree que cientos de castores ya se han diseminado por varios kilómetros fluviales, y que están creando una población estable en Aragón, Navarra y la Rioja.

Recientemente incluso se han obtenido imágenes en vídeo de la especie, por lo que poca duda puede quedar de que esta especie extinta está volviendo a nuestros ríos.

¿Para qué sirven los castores en España?

Pero el castor no solo es una especie bonita y curiosa. Al igual que otros animales, conforma el conjunto de la biodiversidad de los ecosistemas: a mayor biodiversidad, ecosistemas más estables y, por tanto, que aportan más al ser humano.

Castor: trabajo

El castor no es una especie más: en ecología, el castor es considerada una especie clave, al ser una de las pocas que realiza prácticamente ingeniería sobre los ecosistemas.

Las modificaciones del cauce de los ríos por parte de los castores pueden crear lagos y pantanos, lo que aumenta la variedad de animales y plantas en la zona: especies como el avetoro podrían beneficiarse del retorno de estos ecosistemas.

Es por ello que el retorno del castor a España tal vez no sea un accidente que debe controlarse o una simple anécdota: tal vez nos pueda ayudar a recuperar las zonas húmedas de nuestro país, tan dañadas por el uso irresponsable del agua.

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