Cardiopatías en mascotas: ¿hay que preocuparse?

10 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Aunque a nuestra mascota le hayan detectado un problema en el corazón, esto no supone necesariamente un problema de salud grave.

Las cardiopatías en mascotas causan cierta inquietud entre los tutores. Sobre todo, cuando escuchan hablar del término por primera vez en un diagnóstico. En esos casos, los nervios hacen que parte de la información no quede muy clara y, por tanto, la inquietud aumente.

Imaginemos la siguiente situación: acabamos de volver del veterinario y estamos preocupados porque le hemos escuchado la palabra «cardiopatía». La información que nos comentó nos da vueltas en la cabeza y, aún sin quererlo, cada vez nos suena peor eso de que nuestra mascota tiene una cardiopatía. 

¿A qué hace referencia el término «cardiopatía»? ¿Es grave? ¿Hay tratamiento disponible? ¿Cómo debemos cuidar a la mascota de ahora en adelante? A continuación responderemos a estas y otras preguntas relacionadas con las cardiopatías en mascotas.

¿Qué es una cardiopatía?

Una cardiopatía no es más que una patología cardíaca, es decir, una enfermedad del corazón. La propia palabra nos da algunas pistas:

  • Cardio (prefijo) → hace alusión corazón.
  • -patia (sufijo) → significa «enfermedad» o «padecimiento».
Veterinaria auscultando a un perro labrador.

Si repasamos un poco las clases de biología del colegio, podremos entender un poco mejor al veterinario cuando nos explique qué puede implicar una cardiopatía. De momento, nos conviene tener presente lo siguiente:

El corazón está dividido en dos aurículas y dos ventrículos. Estos están separados entre sí por válvulas que evitan el reflujo de la sangre al ser bombeada.

Las cardiopatías en mascotas como enfermedad

Debido seguramente a la mejora de las herramientas con las que contamos los veterinarios clínicos, el aumento de diagnósticos de estas enfermedades ha ido en aumento en los últimos años.

Esto quiere decir, que muchas veces este tipo de afecciones son hallazgos casuales que son descubiertas en las revisiones de rutina. Por lo tanto, los animales diagnosticados son completa o casi completamente asintomáticos, es decir, con la enfermedad latente, pero sin que afecte a su estilo de vida.

En otros casos, los animales sí que pueden mostrar algún tipo de sintomatología y acudir a consulta por este problema específico.

De forma general, los síntomas tempranos más habituales en las enfermedades cardíacas son:

  • Tos
  • Dificultad respiratoria
  • Intolerancia al ejercicio
  • Síncopes y desvanecimientos

Existen numerosas patologías que causan cardiopatías en mascotas. No obstante, vamos a centrarnos en las más habituales, ya que son las que sufren la mayor parte de los animales que son diagnosticados como cardiópatas.

Displasia mitral

La displasia mitral es la enfermedad cardíaca congénita más frecuente en gatos. Aunque también se da con mucha frecuencia –de forma adquirida– en perros (hasta el 70 % de los perros con enfermedad cardíaca) con predilección en razas como el pastor alemán o el gran danés.

Concretamente, consiste en una alteración de la válvula mitral, la que separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo.

Dicha alteración de la válvula mitral origina una dilatación del ventrículo izquierdo, que tiene que contraerse con mayor fuerza por culpa de esa válvula que no cierra del todo bien.

Muchas veces, esto es un hallazgo rutinario, que se manifiesta como un pequeño soplo durante la auscultación cardíaca.

  • Cuando la válvula cierra correctamente se oye plop.
  • En cambio, cuando está alterada y cierra mal se oye un ploffff, que corresponde a la sangre fluyendo a través de la misma.

En los casos leves, la mayoría de los animales no presentan ningún síntomas. En cambio, en los casos graves, dependiendo del grado de afectación, los síntomas pueden variar de una ligera intolerancia al ejercicio, hasta disnea o tos en los casos más avanzados.

El tratamiento es médico (a base de pastillas, como en los humanos) y suele dar muy buena respuesta en la mayoría de los pacientes, siempre que el grado sea bajo y el paciente esté estable. Por eso es importante acudir al veterinario en cuanto notemos un síntoma extraño en nuestra mascota.

Cardiomiopatía dilatada

La cardiomiopatía dilatada es una enfermedad muy frecuente en perros, aunque con menos común en gatos. Consiste en la dilatación de uno o ambos ventrículos cardíacos. El origen es desconocido, aunque se sospecha que puede ser multifactorial.

Cabe destacar que los animales asintomáticos son infrecuentes. Esta cardiopatía suele manifestarse de forma aguda, causando: tos, fatiga, dificultad respiratoria o incluso síncopes en los animales más afectados.

Sin embargo, en los casos asintomáticos, el hallazgo suele producirse a través de estudios de imagen, como las radiografías o las ecografías, donde se puede observar el tamaño anormalmente grande del corazón.

El tratamiento también es médico. Sin embargo, en esta ocasión, el pronóstico es reservado y depende del estado del corazón. En los casos leves, los animales afectados pueden sobrevivir años con buena calidad de vida. Por el contrario, los casos más inestables y avanzados tienen menor esperanza de vida.

Cardiopatías en mascotas.

Cardiopatías en mascotas y COVID-19

Debido a que la existencia de una cardiopatía se ha establecido como un importante factor de riesgo en las personas con COVID-19, muchos propietarios se han preguntado si su mascota con enfermedad cardíaca puede verse afectado.

No existe, por ahora, ninguna evidencia científica de que las mascotas domésticas puedan infectarse por coronavirus. Por lo tanto, la cardiopatía en mascotas no supone un factor de riesgo asociado, ya que no padecen dicha enfermedad.