El cáncer de piel en perros

Paco María García 26 noviembre, 2017

El cáncer de piel en perros es más común en canes que pasan mucho tiempo expuestos al sol, y también en aquellos que habitan en zonas altas. Otro factor importante a considerar es el de las razas: hay algunas más propensas a padecer esta enfermedad.

Este tipo de cáncer se debe a la formación de un carcinoma en la capa más externa de la piel. Aunque existen tumores más invasivos que otros, los carcinomas se consideran malignos e invasivos.

Por lo general, las señales del cáncer de piel se muestran como una masa de piel blanca. También puede ser una protuberancia cuyo centro se oscurece y se ulcera, ocasionando sangrados eventuales.

El cáncer de piel suele originarse con más frecuencia en perros pequeños y de pelo claro, mientras que en los perros grandes, de pelo negro, los carcinomas se manifiestan sobre todo en sus extremidades. Estos tumores son más comunes en los perros machos y adultos, y es que las hembras tienen más propensión al cáncer de mamas.

Causas de cáncer de piel en perros

 La causa principal del cáncer de piel en perros es la exposición excesiva a los rayos UV. Por ello, y por desgracias, es usual ver perros callejeros con carcinomas en su cuerpo.

Cabeza de un perro boxer

Como hemos visto, el tipo de raza tiene mucha influencia. Los canes como terriers, pequinés, bóxer y dálmatas parecen más propensos a esta enfermedad, y lo mismo ocurre con los sabuesos, bull terriers y caniches, entre otros.

Cómo saber si un perro padece cáncer de piel

Los síntomas iniciales son a nivel de la piel: se presentan bultos o protuberancias comunes en la nariz, patas y escroto, así como el engrosamiento de algunas partes de la piel. Una manera común de presentarse el cáncer es en forma de heridas que no cierran, o que parecen raras a la vista.

Por lo general, las protuberancias suelen ulcerarse y sangrar, y se puede confundir con una herida o laceración. Cuando el cáncer ha avanzado el perro puede mostrarse débil e inapetente, con pérdida de peso, dolencias o cojera; e incluso puede presentar problemas para respirar o controlar el esfínter anal.

Qué hacer ante la sospecha de cáncer de piel

Antes del tratamiento debe haber un diagnóstico. Es clave que el dueño siempre esté observando a su mascota y que, ante cualquier anomalía, acuda al especialista.

Para que la revisión médica sea exitosa, es necesario que el dueño aporte toda la información necesaria. Por ejemplo, desde cuándo ha notado los cambios o cuáles son los síntomas que ha visto; también si el animal ha cambiado de rutina o comportamiento, e incluso se informe de cómo es su estado anímico actual.

Normalmente, el veterinario realiza un chequeo físico del perro, y hace hincapié en las lesiones y anomalías en sus ganglios, pues si están hinchados es síntoma de alguna infección. Al existir alguna sospecha de cáncer es posible que el especialista someta al perro a otros estudios, como es el caso de exámenes de sangre y rayos X.

Tratamiento ante el cáncer de piel en perros

 Solamente un diagnóstico preciso puede determinar cuál es el tratamiento indicado para el cáncer de piel en perros, de ahí la importancia de acudir al veterinario a tiempo.

  • El tratamiento más común, cuando se trata de un cáncer que no ha avanzado, es la intervención quirúrgica. Si se trata de un tumor pequeño, la extirpación será localizada y poco invasiva.
  • En el caso de tumores grandes, la intervención será mayor, lo que puede comprometer otros tejidos. Es posible también que pueda requerir tratamiento de quimio o radioterapia, según lo considere el especialista.
  • Otra forma de tratamiento puede ser la homeopatía, que es un tipo de procedimiento que también contribuye a mejorar la calidad de vida del paciente.
El Pequinés es una de las razas de perro provenientes de China más protectora

Cómo prevenir el cáncer de piel en perros

La forma más sencilla de evitar los tumores de piel es limitando la exposición al sol, pues los paseos deben realizar antes de las 10:00 horas y después de las 14:00.

En situaciones donde el animal estará mucho tiempo expuesto al sol, debe colocarse protector solar, sobre todo en la nariz, orejas y extremidades, ya que estas zonas son propensas a carcinomas.

Por último, hay que aprovechar la hora del baño y de las caricias para palpar al animal por cualquier posible anomalía, en cuyo caso lo recomendable es acudir al veterinario.

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