Camas recicladas para gatos

Irene Peláez · 23 diciembre, 2014

¿Tiene usted un gato o va a tenerlo y necesita una cama para él? ¿Las camas que se venden le parecen muy caras o poco originales? ¿No tiene tiempo para salir a comprar una? ¿O simplemente prefiere ayudar al medio ambiente reciclando lo que ya tiene? Aprende a confeccionar camas para gatos reciclando materiales que tenga en su casa.

 La cama

Se pueden hacer camas para gatos con una gran variedad de materiales reciclados, desde una televisión de los 80 vieja (de las que tienen fondo para que sea ancha y el gato pueda moverse) hasta la caja de fruta que te dieron con la compra de ayer. Vamos a ver cómo hacer camas recicladas para gatos.

Con la tele

Si tienes por ahí la tele vieja, esa que tenía un fondo de 40cm y que está ocupando espacio en el desván, porque no quieres tirarla por si acaso y porque cómo llevas el trasto ese al punto limpio, que encima está en el quinto pino, puedes usarla como cama para tu gato. Para ello se la debe vaciar bien, quitándole todos los cables, chips y tripas varias y por supuesto la pantalla, de forma que sólo quede la carcasa. La carcasa la puedes decorar si quieres, pintándola o con pegatinas o con todo a la vez o como te apetezca. Dentro se le ponen unos cojines o una mantita y ya tienes una cama original que además es decorativa y dará un toque diferente a tu hogar.

Con maletas

Si tienes una maleta vieja o estropeada, se puede dividir por la mitad y usar como cama para gatos, con un cojín o una manta. Como apoyo pueden usarse unas patas de silla de oficina vieja, una mesa de café para tirar o incluso cuatro pelotas de beisbol (pegadas a la maleta, claro. No queremos que se caiga el gato) Si la maleta es muy grande, puede valer para varios gatos. Además, si tenemos varios gatos (y varias maletas) se pueden colocar unas encima de otras, separadas por palos, o bolos o lo que se os ocurra, como si fuesen una litera. Algo parecido puede hacerse con un cajón o incluso con las cajas de madera donde vienen las botellas de vino o las de la fruta, convenientemente pintadas para que queden monas.

Una tienda de campaña

Además de una cama tipo cesta, que es más tradicional, se le puede hacer al gato una tienda de campaña con dos perchas de alambre y una camiseta vieja, simplemente desmontando las perchas, curvándolas y colocándolas en cruz formando el armazón de la tienda y sujetándolas en la parte de arriba con cinta adhesiva. Luego se mete el armazón por dentro de la camiseta y se cose la parte de debajo de la camiseta. El agujero del cuello quedará como agujero de entrada y con las mangas se puede hacer un adorno. Dentro se coloca un cojín y ahí tenemos nuestra tienda para gatos.

Mi gato duerme fuera. ¿Cómo le hago una casa aislante para que no pase frío?

contenedor poliestireno

Para hacer una casa aislante para el gato se necesita: un contenedor de poliestireno (puede ser una nevera,  el contenedor donde venía el robot de cocina nuevo o lo que sea que tenga pinta de caja y sea lo suficientemente grande como para que el gato tenga espacio para girarse y acostarse dentro. También se necesitan cuatro tornillos en caso de que la caja tenga tapa y una navaja, cuchillo o algo para cortar la caja.

Lo primero que se debe hacer es un agujero en el lateral de la caja, del tamaño de un agujero de ratonera o un poco más grande, lo suficiente para que el gato pase, pero que no sea muy grande para que se conserve mejor el calor. Se coloca un cojín, toalla, manta o cualquier otra cosa blandita y aislante en el fondo y se cierra la tapa, en caso de que la tenga. En cualquier caso, la caja nunca debe quedar abierta o el gato pasará frío. Atornilla la tapa en las cuatro esquinas para que no la vuele el viento. Coloca la caja en un sitio resguardado con el agujero en dirección opuesta al viento para que se mantenga tibia.

El cojín

gato con cojin

Todas las camas gatunas mencionadas hasta ahora llevan un cojín para que el gato esté más cómodo. Y me diréis, ¡que graciosa!¡No compro la cama pero tengo que comprar el cojín! Pues no. Se puede hacer un cojín con materiales reciclados. También se puede hacer comprando la tela o con tela que sobre de hacer otra cosa (o que le sobre a la abuela de hacer otra cosa, que hoy en día cose ya muy poca gente…).

De la nada con tela que sobre de algo

Mide la cesta, maleta, cajón, caja, tele o lo que sea que vayas a usar como base para la cama del gato. Escoge una tela suave y fácil de lavar. Recorta la tela de forma que sea un centímetro más ancha que el fondo de la cama. (Si no sabes coser, pon tres centímetros por si acaso). Corta otra tela del mismo tamaño. En el borde de las telas (dejando unos milímetros para que se sujete bien) coloca unos alfileres sujetando las telas juntas por tres lados. Cóselas a mano o a máquina, como prefieras.

En el cuarto lado (o un tercio del círculo, si la base es redonda), cose una cremallera. Ten en cuenta que las costuras quedan hacia dentro del cojín, así que cose la cremallera al revés (con el “asa” hacia el lado contrario al que estás cosiendo). Luego se le da la vuelta a la tela (lo de dentro para fuera) y se rellena con relleno de cojín. Y ya tienes un cojín de la tela que quieras.

Con un jersey o camiseta de manga larga

Necesitas: un jersey o camiseta de manga larga viejo y relleno de cojín, aguja e hilo.

Cose el cuello de la camiseta para cerrar el agujero. Rellena la camiseta con relleno de cojín y cose la parte de abajo para cerrarla. Rellena las mangas también y ciérralas cosiéndolas. Luego colócalas rodeando el perímetro de la camiseta como si fuese una barandilla. Cóselas al resto de la camiseta para sujetarlas y cose también los puños de las mangas entre ellas. En el lugar donde se unen puedes colocar un adorno, por ejemplo un lacito si tu mascota es hembra.