Bichón habanero, nacional de Cuba

Se trata de una raza muy enérgica y siempre dispuesta a jugar, lo que le convierte un compañero ideal para los niños, que serán incapaces de cansarlo; sin embargo, pese a su buen carácter, tratará de defender a los suyos ante una situación de peligro

Sabemos que te encanta conocer sobre nuevas razas, por eso te hablaremos de un perro cubano. ¿No sabías que en Cuba se originaron algunas especies de perros? Ese es el caso del bichón habanero, un animal muy gracioso y muy apto para ser una mascota. ¿Ya tienes ganas de conocerlo? ¡Pues vamos!

El bichón habanero, una mascota peculiar

Historia y origen

Como su nombre muy bien indica, puede parecer que se originó en la Habana. la capital cubana, famosa por sus casas de colores y sus coches clásicos. Sin embargo, este perro comienza su historia en el litoral mediterráneo, concretamente en España e Italia.

Al parecer, se introdujeron en Cuba poco tiempo después de haberse iniciado la raza por embarcaciones italianas.  ¿Por qué entonces se llama perro habanero y se considera un perro cubano? Pues fue su color habano, como el de los famosos puros del país.

No obstante, los primeros ejemplares llevados por los italianos tenían color blanco y en la isla se les conoció como los blanquitos de La Habana. Más tarde, existieron los cruces entre estos bichones y caniches o poodles alemanes dando lugar a su ‘color habano’ tan característico.

Bichón habanero: características

Debido a la problemática política del país y las grandes crisis que ha vivido Cuba, la raza casi se extinguió en el siglo XX, aunque algunos criadores cubanos que vivían Estados Unidos lograron la perpetuación de esta.

Características físicas del bichón habanero

Si hay algo que resalta a simple vista de esta raza tan original, es su pelo. Largo y sedoso, muy abundante, y en muchas ocasiones ondulado, aunque hay ejemplares que lo tienen completamente liso.

Se le considera un perro pequeño porque mide entre 21 y 29 centímetros a la cruz, depende de si es macho o hembra. Su altura siempre deberá ser menos que su largura, así que se podría decir que es un ‘perro bajito’.

Su peso oscila entre los 3,5 y los 6,8 kilos. Aunque tiene un cuerpo pequeño, sus patas son gruesas en proporción y muy fuertes. Para nada da la apariencia de perro endeble o débil, sino que presenta una complexión atlética, como bien demuestra cuando corre.

Su cabeza es grande en comparación con el resto del cuerpo, y su mirada tierna y limpia es uno de sus rasgos más atrayentes.

Bichón habanero: carácter

Su pelaje es de un solo manto y los colores admitidos son el blanco puro, el habano, el color tabaco, el marrón rojizo y, en ocasiones, el leonado si tiene unos toques de color carbón. Las manchas son admitidas, a excepción de en el blanco puro.

Carácter y temperamento del bichón habanero

Es un perro muy alegre, activo y cariñoso. Le encanta jugar y tiene tanta energía que ¡ni los niños serán capaz de cansarlo! No le gusta estar solo y siempre buscarán tus mimos. Son ideales para estar con niños, y aunque son dulces y amorosos, si ven amenazada la integridad de algunos de los suyos, se convertirá en una fiera que luchará hasta el final para protegerlos.

No obstante, su sentido de alerta, aunque también una ventaja, también podría ser un problema, pues podría ser que ladrara más de lo necesario. La socialización temprana es necesaria para que se acostumbre a estar con otras personas y con otros perros o mascotas.

Salud y cuidados

Las enfermedades más conocidas en esta raza son la luxación de rótula, cataratas y otitis. A pesar de estar lleno de energía, no necesita demasiado ejercicio, así que será suficiente con mantener una rutina diaria de largos paseos.

Su pelo es algo que deberías cuidar. Es necesario cepillarlo a menudo para evitar la formación de nudos. Como hemos dicho antes, son muy mimosos y no les gusta estar solos, por lo que si lo que buscas es un perro independiente, el bichón habanero no es lo que buscas.

Ya sabes que tener un animal es una responsabilidad, y deberás suplir todos sus requerimientos. En el caso del bichón habanero, este tiene necesidades emocionales, ¿estás preparado para cubrirlas?

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