¿Hace falta bañar a la mascota con más frecuencia durante la cuarentena?

16 abril, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el veterinario Juan Pedro Vazquez Espeso
Son muchas las cuestiones que esta epidemia está suscitando. Dada la insistencia por parte de las autoridades en el aseo de manos, el cómo y cuándo bañar a la mascota viene a ser una consulta lógica.

En la actualidad, es fundamental cuidar aún más la higiene personal y seguir las recomendaciones de los expertos. Por ello, hay tutores que se preguntan –y con razón– si hace falta bañar a la mascota con más frecuencia durante la cuarentena para que todos en el hogar estén, de alguna forma, más protegidos.

En la televisión, la radio, los periódicos, las revistas… En todos los medios posibles, los profesionales sanitarios y autoridades competentes hacen especial hincapié en la importancia de lavarse las manos correctamente. Esta insistencia no es casualidad, ya que en efecto es uno de los métodos más sencillos y eficaces para evitar la propagación de cualquier enfermedad, no solo el coronavirus.

Con el sencillo gesto de lavarnos las manos con agua y jabón eliminamos las partículas patógenas de las manos y evitamos transportarlas a la cavidad buconasal, donde causarían la correspondiente infección.

En estos momentos, muchos tutores de animales extrapolan dichas recomendaciones y, por ende, se preguntan si sería recomendable bañar a la mascota con más frecuencia durante la cuarentena.

El baño en las mascotas

El baño es un ritual que aporta numerosos beneficios a las mascotas. En especial, a los perros, por su forma de vida parcial o totalmente exterior. Los gatos y los conejos, por sus hábitos de higiene y conductas de acicalamiento, no precisan tantos baños de forma general.

Los baños mantienen su pelaje libre de agentes externos, ayudan a eliminar impurezas, restos de piel, pelos y células muertas en general. Por supuesto, el baño también ayuda a eliminar olores desagradables (para nosotros).

Tutora dándole un baño a su perro.

¿Cada cuánto se debe bañar a la mascota durante la cuarentena?

Recogiendo de la introducción la importancia del lavado de manos en relación al COVID-19. ¿Qué pasa con las mascotas? Para dar respuesta a esta pregunta, debemos tener en cuenta dos posibles escenarios: tutores negativos y positivos al COVID-19. Pero antes, debemos aclarar un punto clave.

Se han publicado varios artículos en relación al tiempo de permanencia del SARS- CoV-2 en el aire, fijándose él mismo en unas 3 horas. Esto quiere decir que es un virus particularmente pesado y que pasa poco tiempo «flotando» por el ambiente.

Pasadas estas 3 horas, las partículas virales se depositan en el suelo o en las superficies. Es aquí, donde en función del material, el virus puede permanecer más tiempo con capacidad infecciosa. 

Tutores de mascotas negativos al COVID-19

Andrea vive en su casa con su pareja y su perro, Lucas. Ninguno de los dos muestran síntomas de enfermedad por coronavirus. Sin embargo, aplican las recomendaciones de los expertos y, al mismo tiempo, se preguntan las medidas a tomar con respecto al baño de Lucas.

Como explicamos anteriormente, el virus permanece muy poco tiempo en el aire. Esto quiere decir que resulta poco probable que Lucas, en su paseo, atrape con su pelo partículas virales que se hayan podido quedar flotando en el ambiente.

Otro escenario ocurre en el suelo. Allí, las posibles partículas virales sí pueden permanecer más tiempo y ser recogidas con las patitas de Lucas al pasear o en la nariz al olisquear.

En este sentido, resulta importante la limpieza de las extremidades, el hocico y la cola después de todos los paseos y antes de entrar a casa.

Al bañar a la mascota hay que tener cuidado con las patas.

En cuanto a la frecuencia de baños, dada la evidencia científica de que el contagio por aerosoles resulta un factor de escasa importancia, no parece que sea necesario incrementar dicha frecuencia.

No obstante, debido a las muchas interrogantes que existen en relación al nuevo virus, sería recomendable aumentar la frecuencia de los baños si el perro pasea por zonas muy concurridas o existe en el hogar población de riesgo.

Tutor positivo al COVID-19

Daniel vive con su pareja y con su perrita Luna. La pareja de Daniel ha dado positivo al COVID-19, pero él no. En este ejemplo, aparte de las medidas de aislamiento preventivas que tendrían que tener en cuenta Daniel y su pareja, entran en juego los cuidados de Luna.

En este caso, a pesar de que no hay evidencias de que los perros puedan padecer o transmitir coronavirus, Luna sí podría hacer las veces de «superficie». Por lo tanto, si la pareja de Daniel tose en presencia de Luna, las partículas de virus pueden caer sobre su pelo y permanecer allí con capacidad infecciosa.

Por lo tanto, para reducir el riesgo de contagio, Daniel sí que debería de bañar a la mascota con más frecuencia para eliminar esas posibles partículas virales, y evitar tocarse la boca después de haber acariciado a Luna (o cualquier otra superficie que pueda estar contaminada).

¿Cómo bañar a la mascota?

A la hora de bañar a la mascota, Con utilizar su champú o jabón habitual y dejarlo actuar unos minutos, mientras se frota bien todo su cuerpo y en especial, las patas, es suficiente. Ojo, nunca se debe frotar con excesivo vigor para no maltratar al animal, simplemente lo justo para que se haga espuma y así la zona pueda quedar limpia.

  • Jamás, bajo ningún concepto se debe utilizar lejía, amoniaco o vinagre para bañar a las mascotas. De hacerlo, esto solo les quemará la piel y los lastimará gravemente.
  • Por favor, descarta los productos de limpieza para estas tareas.
  • Tampoco utilices alcohol para bañar o limpiarle las patas a tus mascotas, ya que esto también puede causarles irritaciones.

Evidentemente, después del proceso de enjabonamiento resulta imprescindible hacer un buen aclarado, que elimine las posibles partículas virales y, luego, proceder al secado.

Después de bañar a la mascota hay que secarla bien.

La frecuencia del baño dependerá de las medidas de aislamiento tomadas y el grado de exposición del animal a la persona contagiada, pudiendo ser el baño con frecuencia incluso diaria en durante este periodo.

Para reducir la frecuencia de baños en animales complicados de bañar, como los conejos, se podría considerar el uso de toallitas higiénicas (para animales). Un caso concreto resultaría de un tutor positivo que cede su mascota a una persona para que la cuide durante el periodo de cuarentena.

En esta situación el tutor temporal deberá, ademas de desinfectar el ajuar la mascota, lavarla en cuanto llegue a su hogar, extremando así las precauciones para evitar posibles contagios. Una vez realizado este primer baño, se puede proceder con normalidad a la convivencia.