Artrosis en gatos: síntomas y tratamiento

Yamila · 1 marzo, 2019
La artrosis en gatos se produce por el desgaste de las articulaciones... ¡La pueden sufrir tanto felinos mayores como mininos jóvenes!

Si bien es más común en los animales ancianos, la artrosis en gatos puede también aparecer en ejemplares jóvenes. Este problema se produce por deterioro de las articulaciones, tal y como sucede con las personas. Te informamos de ello en este artículo.

Qué es la artrosis en gatos

La artrosis en los gatos se produce cuando los cartílagos presentes en las articulaciones se van deteriorando –por diversos motivos– y no cumplen con su función de amortiguar los movimientos. Por lo tanto, la fricción entre los huesos aumenta y eso conduce a dolores y a una reducción de la movilidad en el área afectada.

La artrosis es una inflamación crónica de las articulaciones, pero que en muchos casos puede ser reversible. Aunque no lo creas, el 90 % de los felinos domésticos mayores de 12 años la padecen, pero sus dueños no la detectan. Existen tres principales causas de la artrosis en gatos:

1. Genética

Algunas razas, como por ejemplo el Maine Coon, el burmés, el scottish fold y el abisinio, son más propensas a sufrir artrosis en sus caderas o rótulas.

Artrosis en gatos: tratamiento

2. Traumas

Cuando un gato ha tenido algún accidente, ha sido atropellado por un coche, ha caído mal desde cierta altura –árbol o techo de una casa– o se ha peleado con otro animal puede sufrir consecuencias que le conduzcan al padecimiento de la artrosis.

3. Sobrepeso

Si bien la obesidad no es causante de la artrosis en gatos, lo que sucede cuando el animal tiene kilos de más es que empeoran los síntomas y el cuadro se convierte en crónico.

4. Acromegalia

Esta enfermedad es muy rara en los felinos, pero está relacionada con la artrosis. Se trata de una lesión en la glándula pituitaria que produce deformación en las articulaciones.

Cuáles son los síntomas de la artrosis en gatos

Para detectar que tu gato tiene artrosis deberás prestar mucha atención a algunos cambios de hábitos o a señales de dolor cuando realiza un movimiento específico:

1. Extremidades rígidas

Esto lo podrás notar cuando el animal ha pasado varias horas tumbado o acostado en su cama o manta y, cuando intenta incorporarse, le cuesta más que lo habitual. Desaparece tras unos minutos, cuando el gato ha caminado lentamente por el lugar.

2. Reducción de las actividades

Es verdad que los gatos ancianos son menos activos que los cachorros, pero siguen siendo bastante elásticos y flexibles. Por lo tanto pueden subir a la cama, trepar a un árbol y hacer ciertas travesuras.

Gato se está haciendo mayor

Pero cuando un felino tiene artrosis, poco a poco va reduciendo esas actividades, debido a que le generan dolores muy fuertes. Incluso algunos prefieren quedarse acostados para evitar la rigidez al querer levantarse.

3. Pérdida de masa muscular

Algunos gatos con artrosis comen menos de lo habitual y, si a eso le sumamos la falta de actividad física y juegos, es normal que se produzca una reducción en la masa muscular de las extremidades. Si ves a tu mascota más delgada de lo habitual, consulta al veterinario.

4. Cambios en el comportamiento

El dolor y la rigidez son dos cosas que los gatos no pueden controlar. Por eso se vuelven un poco más agresivos y esquivos que de costumbre. Es posible que no quieran entrar en contacto con sus dueños y que intenten atacar al menor acercamiento.

5. Deposiciones fuera de la caja de arena

Esto tiene que ver con que el animal no puede levantar las patas para entrar en la caja de arena. Si tu gato defeca fuera de su lugar habitual, sobre todo si las paredes son muy altas, quizás tengas que cambiar el recipiente.

¿Existen tratamientos para la artrosis en gatos?

Para diagnosticar la artrosis en gatos, los veterinarios realizan un análisis exhaustivo de sus extremidades y, posteriormente, le realizan una radiografía. Cuando se identifica el problema, el siguiente paso es determinar el tratamiento, el cual puede ser bastante prolongado.

Algunos profesionales recomiendan la acupuntura y los masajes, siempre y cuando sean hechos por un especialista en animales. También se puede indicar que consuman medicamentos que favorezcan la formación de cartílago, como el condroitín sulfato y la glucosamina.

Por supuesto, debemos tener en cuenta el factor dietético, ya que un gato obeso es más propenso a sufrir artrosis o que sus síntomas empeoren. Por lo tanto, un pienso acorde a sus necesidades y porciones adecuadas pueden mejorar bastante el cuadro.

  • Molina, V., Sc, M., Álzate, D., Ruíz, J., Urrea, M., & Tobón, J. (2014). Analgesic effect and side effects of celecoxib and meloxicam in canine hip osteoarthritis Efectos analgésicos y secundarios de celecoxib y meloxicam en osteoartritis de cadera canina. Rev Mvz Córdoba.