Alergia a los gatos: cómo tratarla

Yamila · 3 enero, 2018
Si bien se cree que el causante de la alergia a los gatos es el pelo del animal, el responsable se encuentra en la caspa que se acumula en su piel

Si bien se cree que el causante de la alergia a los gatos es el pelo del animal, eso no es cierto: el responsable se encuentra en la caspa que se acumula en la piel del felino. Muchas personas son ‘alérgicas a los gatos’, así que en este artículo te daremos algunos consejos para tratar sus síntomas.

¿Qué causa alergia a los gatos?

Es común decir que el culpable de la alergia es el pelo del gato, si bien este no produce los estornudos, ojos enrojecidos, tos o sarpullidos en la piel. Para entender un poco el origen de esta reacción, debemos hablar de una proteína presente en los felinos conocida como ‘Fel d 1’ que, si bien es de pequeño tamaño, puede ser bastante peligrosa.

Si esta molécula es dispersada por la casa, junto a la caspa que produce el gato, puede causar alergias. No está de más decir que el animal pasa muchas horas al día acicalándose y limpiándose: durante este proceso lanza escamas de piel seca unidas a la citada proteína.

Una persona con un sistema inmunitario más sensible a sustancias, como el polen y los ácaros, o bien alguien con asma, es más propensa a sufrir alergia a los gatos. Esto se debe a que sus defensas no pueden hacerle frente a los microorganismos que vuelan de aquí para allá en el ambiente.

Causas de la alergia a gatos y consecuencias

Aunque el grado de afección por la caspa del gato se deba a cuán inmune es un individuo, existen otros factores que pueden aumentar los síntomas. Por ejemplo, los felinos machos producen más secreciones de alergénos en comparación con las hembras. Esto se puede reducir esterilizando al animal.

Consejos para tratar la alergia a los gatos

Por nada del mundo debes dar en adopción a tu mascota si tienes alergia a los gatos. Por el contrario, tienes que prestar atención a los siguientes consejos, los cuáles mejorarán tu vida y la de tu felino:

1. Selecciona una habitación ‘libre de gato’

Puede ser tu cuarto o el de tus hijos: allí el animal no tiene permitido el ingreso, sobre todo si hay alfombras en el piso. De esta manera, te asegurarás de que al menos algunas horas al día –o a la noche– no estarás en contacto con los alérgenos.

Por supuesto que no puedes evitar que las partículas vuelen por toda la casa, pero sí reducir bastante su incidencia en esa habitación vedada para el animal.

2. Dile adiós a ciertos tejidos

Como ya hemos indicado antes, las alfombras son un lugar ‘elegido’ por la caspa para acumularse. Lo mismo sucede con ciertos sofás, cortinas y cojines, por lo que te recomendamos que reduzcas al máximo este tipo de objetos, telas y muebles en casa.

Opta por materiales que sean más fáciles de lavar, o bien cubre el mobiliario con plástico. En el caso de tener tejidos que no repelen el polvo, deberás lavarlos con bastante frecuencia para eliminar la caspa y evitar la alergia a los gatos.

3. Emplea un purificador de aire

Son asequibles y fáciles de conseguir, pues se usan bastante en casas donde viven personas alérgicas, ya que evitan la sequedad de los ambientes. El purificador debe contener un filtro especial llamado HEPA –o similar– para que filtre las partículas del aire de manera eficaz.

Consejos sobre cómo combatir la alergia a los gatos

4. Pasa la aspiradora

La limpieza es fundamental para evitar la acumulación de pelos y otros microorganismos. Te aconsejamos que, al menos una vez a la semana pases la aspiradora por todos los ambientes, incluido el cuarto prohibido para el gato.

Ya que barrer con el cepillo ‘levanta’ más polvo y puede acentuar los síntomas, este electrodoméstico puede ser de gran utilidad. Consigue un modelo que contenga accesorios especiales para aspirar cortinados, alfombras, sofás, etc.

5. Cepilla a tu gato

Por último, es fundamental que quites el exceso de pelo y tejidos muertos de la piel de tu mascota. Aunque el gato se higienice solo, esto no es suficiente para eliminar la caspa y, por ende, los alérgenos.

El cepillado debe formar parte de la rutina de tu felino y acostumbrarle a que se trata de un juego y no algo malo. Así ,evitarás que te muerda, rasguñe o se esconda.

Finalmente, no te olvides de limpiar con asiduidad la cama y todos los objetos que utiliza tu gato: ahí también se acumulan muchas partículas causantes de alergia.