Adoptar un gato con un perro ya en casa

Tener un perro en casa es una de las mejores experiencias que se puede disfrutar en la vida. Desde que nuestro pequeño amigo peludo entra por la puerta, ya no sabemos vivir sin él. Pronto se despierta en nosotros una ternura especial hacia el resto de animales y, aunque es posible que no queramos poner un zoo en el hogar (bueno, algunos sí), quizá barajemos la posibilidad de adoptar un gato con el can en casa, o tal vez otro animal, pero hoy nos centramos en los felinos.

Aunque ¿quién no conoce el dicho de “se llevan como perro y gato”? ¿Será cierto que un gato no puede convivir con un perro? Sea verdad o no, traer un felino a casa cuando ya hay un can puede conllevar problemas. Por ello te vamos a dar unos buenos consejos para evitar que estos surjan.

Adoptar un gato: no obvies los consejos de los profesionales

cosas extrañas que hacen los gatos y los perros

En el centro de adopción en el que adoptes a tu gato te podrán aconsejar sobre lo que hacer para que la convivencia entre tu perro y tu nuevo amigo sea excepcional. Está comprobado que canes y gatos pueden ser excelentes compañeros llegando a tener una conexión muy especial, tanto o más que si fueran de la misma especie. Los animales no entienden de prejuicios.

No obstante, cada gato tiene su carácter y personalidad y no todos están preparados o dispuestos a vivir con canes. En el centro de adopción te dirán qué felino es mejor para ello. Ellos los conocen a cada uno personalmente y saben muy bien que los que están acostumbrados a vivir con otros animales tendrán más facilidad.

Esto puede suponer un sacrificio por tu parte, pues es posible que el gato que te gusta y quieres escoger no sea el adecuado para convivir con un perro.

Adoptar un gato: preséntalos de forma adecuada

Hacer una presentación formal entre tu perro y tu nuevo amigo felino es primordial para que la convivencia transcurra sin problemas.

El animal adoptado necesitará sentirse protegido, pues es normal que al llegar a un nuevo hogar con animales diferentes y personas distintas pueda tener un poco de temor. La mejor manera de hacerlo es dejando al gato en su cesta o transportín para que tu perro lo huela y se puedan conocer desde un lugar seguro para el felino.

Es importante que no dejes la supervisión de ambas mascotas al menos en la primera semana de convivencia hasta que se hayan adaptado del todo.

Adoptar un gato con un perro en casa: crear un ambiente adecuado

Al llegar a un sitio nuevo y encotrarnos con personas desconocidas nos sentimos algo incómodos. Eso mismo es lo que le pasará a tu gato cuando llegue a tu casa por primera vez, sumado a la presencia de tu perro.

Pues bien, el mejor modo de que tu nuevo amigo se adapte con facilidad es crear un ambiente propicio. Los gatos se estresan con facilidad al cambiarles su rutina, así que crea un ambiente tranquilo, sin muchos ruidos, y evita que haya demasiadas personas a la vez alrdedor de él.

Adoptar un gato con un perro en casa: cada uno su espacio

perro y gato

Es verdad que poner el comedero de ambos en el mismo lugar, así como sus camas, te puede ahorrar un poco de limpieza. No obstante, es importante que el gato se sienta lo más pronto posible como un nuevo miembro de la familia. Debe tener su lugar como todos los demás y que no se sienta el añadido a la vida y el espacio de tu perro.

Por otro lado, si tu perro ve amenazado su espacio (recuerda que ellos son territoriales), podría ocasionar problemas. Por tanto, escoge un lugar donde estará tu can y elige uno distinto en el que descansará tu nueva mascota.

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