5 diferentes personalidades en perros

Francisco María García · 28 noviembre, 2017

Al igual que las personas, las mascotas tienen comportamientos que definen su personalidad. Conocer las distintas personalidades en perros puede ser un dato importante en el momento de escoger la raza ideal.

El temperamento de un animal puede hablar mucho sobre su conducta. Es decir, revela bastante acerca de su forma de reaccionar ante los diferentes estímulos del entorno, al igual que la manera en cómo se adaptará a su nuevo hogar.

Además, cuando se tiene claro cuál es la personalidad del perro se pueda predecir si habrá empatía con el amo. Y es que lo ideal es lograr una relación de complemento y acompañamiento, para una convivencia tranquila y satisfactoria.

5 personalidades en perros

Existen cinco tipos temperamentos muy comunes en los perros que, si bien no son excluyentes, definen gran parte de los rasgos de conducta del animal.

Perro agresivo

Lo primero que hay que saber es que la mayoría de las personalidades en perros tienen una importante carga genética, aunque la disciplina y el entrenamiento ayudan a corregir y controlar los impulsos.

  1. El perro agresivo es por naturaleza bravucón e impulsivo. Este tipo de personalidad es común en razas como rottweiler, doberman y el pastor alemán.

Además, existen dos factores de importancia ante un perro agresivo. Lo primero es identificar que, en efecto, esa es su personalidad y que no se trata de una conducta aprendida.

El otro factor es el dueño. Los perros agresivos suelen ser muy dominantes, por lo que necesitan un dueño con carácter, con la capacidad de demostrar quién manda. Es necesario que pueda imponerse ante el perro y demostrar quién tiene el mando.

La educación puede influir mucho en este tipo de carácter; o bien puede reforzar su conducta agresiva o bien puede suavizarla.  Y es que dependerá en gran parte de su entorno y del amo. A fin de drenar parte de su agresividad este tipo de perros necesita mucha actividad y ejercicios.

  1. Tímido. A diferencia de otras personalidades en perros, la timidez puede ser adquirida y, aunque existen factores genéticos igualmente, algunos canes se vuelven tímidos debido a algún trauma o falta de socialización.

Este tipo de personalidad es común en perros que han sido aislados, o que han tenido poco contacto con personas. También se da en perros que han convivido con otras razas más dominantes. 

  1. Pasivo-agresivo. Podemos decir que se habla de una personalidad pasiva-agresiva cuando el perro reacciona impulsivamente ante situaciones de temor. 

Por lo general, los canes tímidos se resguardan o huyen cuando sienten miedo. Un animal pasivo-agresivo, sí está predispuesto a la acción, pues encuentra en la agresividad la manera de poner fin a su miedo.

Este tipo de personalidad puede ser consecuencia de un mal cruce de personalidades en perros. Es decir, la cría entre un can agresivo y uno tímido, que es un error común en criadores con poca experiencia.    

Relación con su entorno

  1. Al igual que otras personalidades en perros, la sociabilidad es hereditaria, y es que huelga decir que buena parte de los animales son amistosos y cariños por la raza de la que descienden. 

Estos muestran su personalidad tanto con personas como con otros perros u otros animales. Y es que estos canes, por su carácter, son ideales para los hogares donde hay niños o personas mayores. 

  1. Los canes independientes poseen una actitud desprendida al afecto y cuidados. Son animales desinteresados en la convivencia y, por tanto, tampoco precisan de tanto cariño por parte de los dueños. Por lo general, buscan atención solo cuando lo quieren o lo necesitan; el resto del tiempo llevan una vida solitaria.
Perro paseando con correa

Aunque este tipo de personalidad en perros no es muy común, hay dueños que le prefieren. Resulta que para personas que pasan todo el día fuera de casa o viajan a menudo, resultan ideales.

¿Cómo escoger la personalidad ideal?

Cuando se ha decidido tener un perro por mascota, lo recomendable es escogerlo de acuerdo a su personalidad. Esto ayudará a establecer una relación más cercana y empática con el amo.

Si se trata de una persona con un ritmo de vida acelerado lo ideal es un perro pequeño. Por lo general, estos no requieren paseos largos ni tampoco muchos cuidados.

Si por el contrario se es una persona inactiva, un perro tranquilo es lo recomendable, con personalidad independiente. Cuando están bien entrenados, no requieren de largos paseos, pues conocen las reglas de la casa.

Para los deportistas, los perros grandes y activos son la mejor opción. Se puede preferir entre un Golden Retriever o un labrador, aunque también un pastor alemán es una gran alternativa.

Otra manera de escoger la mejor raza es considerando las funciones que se encomendarán al animal. Si se trata de un perro guardián su personalidad debe ser agresiva, mientras que si será un perro de familia debe ser sociable por naturaleza.

Fuente de la imagen principal: Ted Murphy