3 historias tiernas de animales con personas

20 enero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el abogado Francisco María García
Más allá de los perros, hay otros animales que han protagonizada historias tiernas que conmueven a todo aquel que tenga un mínimo de sensibilidad

Quienes han disfrutado la oportunidad de compartir sus vidas con los animales tienen sus propios recuerdos imborrables con sus compañeros. No obstante, algunas historias tiernas han transcendido fronteras y conquistado admiradores por todo el mundo.

A continuación, te presentamos algunas de las historias más emocionantes entre personas y animales.

Historias tiernas: el pingüino Dindin y su eterno agradecimiento

Un día como otro cualquiera, el brasileño João Pereira de Souza, de 71 años, salía a caminar tranquilamente por una playa. Pero aquella mañana sería sorprendido al encontrar a un pequeño pingüino de Magallanes moribundo entre las rocas.

Pingüino patagónico

João sabía que si no actuaba rápidamente, el ave perdería la vida esperando que la ayuda profesional llegara. Entonces, no dudó ni un segundo en recoger al animal y llevarlo a su casa inmediatamente para cuidarlo.

Durante una semana, João fue limpiando, alimentado y cuidado al pequeño pingüino con total dedicación. Incluso le dio un nombre divertido: el pingüino Dindin o Dindim. ‘Dindin’ o ‘dindim’ es una forma popular de llamar al dinero en el portugués de Brasil.

Afortunadamente, el pingüino se fue recuperando y João lo devolvió al mar para que regresara junto a los suyos. Pero para la sorpresa del anciano, Dindin volvió a la misma playa algunos meses después de su partida. Y lo que podría haber sido una casualidad, se convirtió en un hábito…

El rescate de Dindin por João sucedió hace cinco años. Desde entonces, Dindin retorna una vez al año a la misma playa y vive durante ocho meses con su mejor amigo humano. Una lección de gratitud y afecto, sin fronteras o especies.

El perro Capitán y su fidelidad más allá de la vida

Todos conocemos la historia de Hachiko, el perro que regresaba todos los días a esperar a su dueño en la estación de Tokio, aun después de su fallecimiento. Pero pocos conocen a Capitán, otro can que demuestra que la lealtad canina desconoce los límites entre la vida y la muerte.

Perro en tumba de su dueño

Durante muchos años, Capitán vivió una vida feliz junto a su dueño (Miguel) y su familia en la ciudad de Córdoba (Argentina). Pero lamentablemente Miguel perdió la vida de forma repentina, lo que impactó fuertemente a su mujer y su hijo, y a Capitán.

Tras la muerte de Miguel, Capitán jamás ha sido el mismo y no ha podido adaptarse a vivir en casa sin su tutor. Un día, para la desesperación de la mujer y del hijo de Miguel, Capitán se escapó de casa y ellos no pudieron seguir su rastro.

La sorpresa más grande fue encontrar a Capitán al lado de la tumba de Miguel durante una visita al cementerio. Aunque intentaron llamarlo de varias maneras, Capitán permaneció inmóvil junto a su dueño. Según la mujer de Miguel, el perro estaba tumbado sobre la lapida y lloraba desconsoladamente.

Tras varios intentos, Capitán accedió a volver a casa con el hijo y la mujer de Miguel. No obstante, diariamente vuelve al cementerio para visitar a su dueño, y permanece horas acostado sobre o al lado de su tumba. Lamentablemente, no todas las historias tiernas tienen un final feliz.

La urraca Penguin y su devoción familiar

En uno de sus paseos a las afueras de la ciudad, los Bloom, una tradicional familia australiana, encontraron a una urraca herida. El ave aún era muy pequeña y había caído de su nido, así que no fue capaz de recuperarse por su propia cuenta.

Urraca común: características

Al constatar la debilidad del animal, los Bloom decidieron recogerlo y llevarlo a casa para prestarle los debidos cuidados. Gracias a la atención de la familia, la pequeña urraca pudo recuperarse con éxito tras algunas semanas.

Los Bloom decidieron que había llegado el momento de liberar al ave para que pudiera vivir en libertad. Para su sorpresa, la urraca no mostró interés en volar rumbo al horizonte, sino que eligió regresar a casa.

La urraca Penguin, como la ha bautizado su familia humana, vive actualmente muy feliz en Australia. Entre sus actividades preferidas están: llevar los niños al colegio, jugar a la pelota y acompañar a la familia. Una más de las historias tiernas entre personas y animales.

Como vemos en estos casos, los animales siempre nos sorprenden con su entrega y el cariño que nos muestran. No hay barreras entre especies ni razas, pues con cualquier animal podemos tener una interacción sorprendente.