El turismo salvaje daña hasta 500.000 animales al año

Virginia Duque 10 noviembre, 2015

Todos hemos soñado con ir alguna vez al desierto y hacernos una foto con un camello. O al oriente e inmortalizar el momento de ponernos una serpiente en el cuello o el de coger un lindo monito que pide monedas después de que su dueño haya mostrado su talento. Pero, ¿te has preguntado alguna vez en qué condiciones viven esos animales? Aquí te lo contamos.

¿Qué opinan los viajeros de estos viajes?

perro en coche

Desgraciadamente, aun cuando no se hace mucho en esta clase de turismo por cuidar y preservar las especies, si entramos en los foros de viajeros que han hecho estos viajes, casi todos los comentarios son positivos al respecto. Esto puede ser causado por la ignorancia de no saber en qué estado se encuentran esos animales, o al menos esperamos que ese sea el motivo.

Kenia, México, Indonesia o Australia…cada día se compran cientos de pasajes aéreos hacia países como estos con el único objetivo de poder darse el placer de ver a los animales salvajes en su hábitat natural. Ya sean canguros, cebras, koalas, tiburones, todo es poco para disfrutar de esa experiencia única. ¿Pero afecta esto a los animales?

Efecto del turismo salvaje en los animales

Se podría organizar el turismo salvaje en dos tipos:

  • Pasivo
  • Activo

¿Qué diferencias hay? El pasivo es aquel en el que tan solo se observa a los animales y el activo es en el que se puede interactuar con ellos como nadar con los tiburones o pasear por el desierto en camello. En ambos los animales pueden sufrir terribles consecuencias.

En el caso del turismo salvaje pasivo parece no haber problema. Quizá muchos puedan pensar que como los animales están en su hábitat a gran escala, no pasa nada. Bueno, no es del todo cierto. Los turistas muchísmas veces, se pasan los límites, cada vez quieren verlos desde más cerca. Además, en países como Kenia se promueven los safari, y si no, muchos corruptos compran la integridad de algunos de los que trabajan allí para llevarse un trofeo a casa.

En ocasiones, en el turismo salvaje pasivo, los turistas dan alimentos a los animales que no les va bien para su organismo. Algunos de estos animales salvajes, cuando crecen, son comprados para utilizarlos en la caza deportiva o son drogados para participar en atracciones. ¿No te parece cruel?

En el caso del turismo activo, tal como montar en camello o nadar con tiburones o incluso con delfines, los animales viven en condiciones precarias, mal cuidados y mal alimentados. ¿De verdad quieres ser cómplice de algo así?

Desgraciadamente, todos estos actos llevan a que cada año suframos la pérdida de 500.000 animales llegando incluso a desaparecer especies. ¿No te parece triste?

¿Por qué no se frena el turismo salvaje?

Es muy sencillo, por lo mismo que no se frena la compra venta de tabaco o de drogas: el dinero. El turismo salvaje, bien sea pasivo o activo mueve miles de millones al año. Te damos unas cifras para que te hagas una idea:

  • Fiyi. El buceo con tiburones, una de sus principales atracciones de turismo salvaje mueve 42,2 millones de dólares anuales.
  • Palaos. La misma atracción que en Fiyi mueve 18 millones frente a los 36,6 de Las Maldivas.
  • Kenia. Es el país que se lleva la palma en lo que a turismo salvaje se refiere ingresando mil millones anuales con los safaris.

Hay muchas vidas de animales puestas en juego, pero parece que a los ambiciosos de los negocios de turismo salvaje solo le importa la frase “hay muchos millones en juego”. Nuestra recomendación es: no participes en ser cómplice de un acto tan horrible y atroz.

Cómo evitarlo

delfin

La respuesta es sencilla: no pagues por ningún tipo de espectáculo en el que haya animales. Además, no lo necesitas. Hay miles de lugares en la tierra donde podrás disfrutar de ver animales en su verdadero hábitat natural.

Por ejemplo, en Venezuela podrás disfrutar de ver desde lejos la migración de tortugas marinas. En Costa Rica podrás avistar ballenas o en Panamá delfines, estrellas de mar, quetzales, iguanas, loros y mucho más.

¿Por qué pagar por algo que alguien nos regaló gratis en nuestro hogar la tierra? Y lo mejor es que lo haremos con la conciencia tranquila de que no estamos siendo cómplices de dañar a ningún animal. Piénsalo.

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