¿Tu perro es obediente? Averígualo

Virginia Duque Mirón 8 octubre, 2015

La respuesta a esta pregunta es algo más extensa que simplemente afirmar que si tu perro hace lo que le dices, es obediente. ¿Por qué decimos esto? Porque en ocasiones, nuestro perro puede ser obediente cuando nosotros estamos delante, pero a la vez, desobedecer órdenes concretas cuando estamos fuera de casa.

Estas órdenes pueden ser no subirse en el sofá o la cama, no esparcir la basura por la casa o no morder los zapatos. Es obvio que, si cuando llegas a casa, ves que tu animal ha hecho alguna o todas estas trastadas, no  es obediente.

La preguntas es: ¿por qué sí lo es cuando estoy presente? La respuesta es obvia; porque le has enseñado que ese acto en particular conlleva un castigo. ¿Le aplicas castigo también cuando ves lo que ha hecho mientras no estabas?

Enséñale a ser obediente

Autor: Barcelona · Three Looks
Autor: Barcelona · Three Looks

Hay varias órdenes que no puedes permitir que tu animal pase por alto, como:

  • Ven aquí
  • Suelta
  • ¡No!
  • Sube
  • Baja

Enseñar a tu perro a ser obediente a estas órdenes requerirá tiempo y paciencia. Debes señalar con tu mano qué deseas que el perro haga.

Por ejemplo, si tiene un objeto en la boca que quieres que suelte, puedes acercar tu mano mientras dices “suelta” para que el perro relacione lo que quieres que él haga. Si quieres que suba a algún lugar, golpea el sitio con tu mano mientras le dices “sube” o si quieres que baje, señala el suelo con tu dedo mientras le dices “baja”.

Cuando el perro haya relacionado todas estas palabras con los actos que quieres que realice, intenta poner cebos para que caiga en la trampa de no ser obediente y eso te dé lugar para practicar tu entrenamiento. Si te muerde tus zapatillas, déjalas por medio para ver qué hace cuando no le miras. No le pierdas de vista si no quieres perder unas zapatillas.

Lo más seguro es que irá lanzado a por ellas, pero si lo haces a menudo y le dices “suelta” mientras tiras de ella, el perro relacionará tu orden con las zapatillas en particular y con que mejor será no cogerlas. Después de un tiempo en que el animal ya haya aprendido esto, puedes probar a dejar las zapatillas en medio cuando vayas a salir y ver la reacción que tiene el animal.

Si cuando regreses tu perro no ha tocado las zapatillas, ¡enhorabuena! Tienes un perro muy obediente. Si por el contrario, tienes que comprar unas nuevas, no te desanimes, sigue intentándolo. Eso sí, esta vez usa las viejas para ello.

Da premios e imparte castigos

perro comiendo

Está totalmente comprobado que la mejor forma de educar a un animal para ser obediente es premiar los buenos actos y castigar los malos. Cuando hablamos de castigo no nos estamos refiriendo ni mucho menos a castigo físico, ni siquiera a meter miedo al animal, ya que esto no hará más que traumatizarlo.

Mientras estás en tu entrenamiento con tu mascota, prémialo cuando sea obediente, aunque tan solo haya sido una vez la que ha obedecido una de tus órdenes. Muéstrale siempre su “regalo” y si no obedece no se lo des. Puedes hablarle de forma dulce y cariñosa mientras intentas enseñarle a ser obediente y decirle qué debe hacer si quiere su premio.

Para que tu perro aprenda de forma más sencilla a ser obediente:

  • Programa los entrenamientos después de hacer ejercicio. Los animales que viven en apartamentos, tienen una cantidad grande de energía acumulada, por lo que será más difícil para el animal centrarse en el entrenamiento si está deseando soltar esa energía. Si le haces tener ejercicio antes, sin llegar a agotarlo, será más fácil que aprenda a ser obediente.
  • No le enseñes todo a la vez. Hazte un planning y decide qué le vas a enseñas a tu mascota cada día. Primero una cosa y luego otra; si pretendes enseñar todo a la vez, saturarás su cabeza y no entenderá nada.
  • No permitas que haga su voluntad. A veces, nuestras mascotas hacen cosas graciosas, que aun cuando nos están desobedeciendo, nos hacen reír. Reprime ese impulso, tú eres quien manda y el animal debe saberlo. Debes ser coherente con lo que le pides y con lo que le permites hacer.
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